Los ‘cheerleaders’ de la renovación cargan contra Benedicto por abrir la boca

Los ‘cheerleaders’ de la renovación cargan contra Benedicto por abrir la boca

Diálogo, escucha atenta, misericordia… Salvo que se trate del Papa Emérito, sobre el que todos los ‘francisquistas’ de guardia en las redes coinciden en que debe mantener la boca cerrada así arda Roma… Que es lo que, para muchos, está sucediendo.

Nada menos que de “puñalada trapera” juzga nuestro colega José Manuel Vidal, responsable de Religión Digital, las sencillas pero apasionadas palabras que se han filtrado de la colaboración de Benedicto XVI en el último libro del cardenal Robert Sarah en defensa del celibato eclesiástico. Lo leemos en la red social Twitter, donde añade: “Benedicto, al renunciar, dijo que subía al monte a rezar. Pero baja a menudo y se posiciona abiertamente contra Francisco. Y le plantea un serio problema: los rigoristas lo van a seguir utilizando para sus fines”.

Para sus malvados fines, debería haber añadido. Y, para qué negarlo, tiene razón: lo vamos a seguir utilizando. Como Religión Digital no ha parado de utilizar a los teólogos más rabiosamente opuestos a las posturas papales durante los dos pontificados anteriores.

Y añade Vidal otro tuit remitiendo a un artículo alusivo a este horror, el horror: “Hoy más que nunca, el Papa Francisco necesita nuestro apoyo total. Esta web nació para eso”. Se refiere Vidal, no a su publicación habitual ya mencionada, sino a una especialmente creada para ‘apoyar’ a Francisco o, más concretamente, a todo aquello en lo que Francisco pueda parecer que contradice lo que siempre ha enseñado la Iglesia. Porque la parte buena de ser un ‘rigorista’ es que no tenemos que disimular que no nos chupamos el dedo ni nacimos ayer.

No podía faltar el desgarramiento de vestiduras de Austen Ivereigh, impasible ante el espantoso ridículo que hizo con la Pachamama que él se obstinaba en llamar Nuestra Señora de América. Ivereigh ha escrito, que yo sepa la primera y única biografía autorizada de Francisco, con una secuela, y el hombre parece sentir cierto afecto posesivo y protector hacia el pontífice, como si al haber sido secretario del muñidor Murphy O’Connor, de la Banda de San Galo, fuera un poco responsable de la elección papal.

Escribe Austen: “Gente mucho más lista que yo que conoce bien a Benedicto están anonadado ante su aparente falta de conocimiento de la existencia de clero casado en las iglesias de Rito Oriental, y que podrían ordenarse viri probati en la Amazonía usando el rito grecocatólico. Algo va muy, muy mal”.

Sí, Austen, algo va muy mal y huele peor. Podía nuestro biógrafo haber añadido al Ordinariato creado por el propio Benedicto, que en ocasiones ratifica la ordenación sacerdotal de presbíteros anglicanos conversos al catolicismo. Pero lo que nos deja anonadados es la aparente falta de conocimiento de Ivereigh sobre la existencia de un nutrido grupo de prelados y teólogos católicos que quieren usar ‘el truco’ de los ‘viri probati’ para minar el celibato sacerdotal. Quizá tengamos que recurrir a gente mucho más lista que Austen, no sé.

Rich Raho es un ‘teólogo’ que hace sus bolos en las redes sociales. Hace poco sermoneó a un obispo americano por juzgar “preeminente” la lucha contra el aborto y le acusó de ignorar las enseñanzas de Francisco. Ahora dice esto: 3 lecciones que quizá me haya enseñado para el futuro tener un Papa emérito: Nunca debería llamársele ‘Papa emérito’, sino más bien obispo emérito de Roma. Nunca debería vestir de blanco. Nunca debería vivir en el Vaticano o tan siquiera en Roma”. Si alguna vez Raho alcanza el solio pontificio, ya saben.

¿Podía faltar Christopher Lamb, corresponsal de The Tablet en Roma? No, no podía. Lamb hace referencia al artículo de Tornielli en Vatican News, en el que recuerda que Francisco siempre ha defendido el celibato sacerdotal, y añade que, en cambio, en 1970 fue Ratzinger quien firmó una carta colectiva en la que se pedía relajar las normas del celibato sacerdotal. ¡Toma esa!

Nuestro jesuita favorito -no: nuestro SEGUNDO jesuita favorito-, el mediático padre James Martin, apóstol ad LGTBI, se lleva también las manos a la cabeza en Twitter: “Esto es difícil de concebir. Tengo el mayor respeto por el Papa Emérito Benedicto XVI. No obstante, cuando renunció al papado dijo que permanecería “escondido para el mundo. Por supuesto, está en su derecho a decir lo que quiera”.

Qué amable, qué considerado y, sí, misericordioso del padre Martin ese autorizarle graciosamente al Papa Emérito la libertad de expresión. En cuanto a lo que Martin considera “el mayor de los respetos” es difícil de concebir, dado que confesó que tuvo un desvanecimiento cuando fue elegido Papa.

Massimo Faggioli, profesor en la Vilanova, tiene siempre que sonar más profesoral que el resto: “El Papa Emérito opera en el ecosistema político-mediático con una libertad típica de la ideología neoliberal: lo que el mercado pueda soportar”. ¡Maldita libertad!

Interviene Sarah sobre la tribuna de Tornielli: “Este análisis [en referencia a los ataques] es falso. El libro Desde lo profundo de nuestros corazones no se opone en absoluto al Papa. El texto publicado esta mañana por @Tornielli es justo. Verdaderamente hemos trabajado con un espíritu filial. Es enfermizo querer enfrentar a los hombres de Iglesia todo el rato”.

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