Tras la decisión del Ayuntamiento gobernado por Manuela Carmena de cambiar el «callejero franquista», la Asociación Abogados Cristianos consigue que el consistorio respete las calles en honor de los asesinados por su fe. La advertencia de una acusación por los delitos de prevaricación y de discriminación por motivos religiosos ha sido necesaria para que la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, se vea oligada a respetar los nombre de las calles madrileñas que homenajean a aquellos que fueron víctimas de la persecución religiosa en España. La Asociación Española de Abogados Cristianos ha logrado que el Ayuntamiento de Madrid no retire por el momento el nombre de las calles dedicadas a los mártires. En el plan inicial del consistorio municipal de reforma del «callejero franquista» se encontraba la eliminación del nombre de vías que recordaban a los asesinados por motivos de odio religioso. Plaza de los Mártires, Calle de las Mártires Concepcionistas, Calle de los Mártires de la Ventilla, Calle de los Mártires de Paracuellos o Avenida de los Mártires Maristas son algunas de las calles que, gracias a la movilización de Abogados Cristianos y otras asociaciones, Carmena se verá obligada a respetar, al menos por el momento. Pero no sólo la presión popular ha obligado a la alcaldesa a respetar el nombre de las calles dedicadas a mártires, sino también la propia ley. El artículo 1 de la Ley de Memoria Histórica reconoce los derechos de quienes «padecieron persecución o violencia» por razones «de creencia religiosa durante la Guerra Civil o la Dictadura». «Recogimos 35.000 firmas advirtiendo a la alcaldesa que tendría una querella porque estaba incumpliendo la ley», cuenta a INFOVATICANA Polonia Castellanos, presidenta de Abogados Cristianos, que destaca el hecho de que «una señora que ha sido juez» desconozca la Ley de Memoria Histórica o esté dispuesta a «incumplir la ley». Asimismo, más allá de la decisión actual del gobierno municipal, para la presidenta de Abogados Cristianos sólo la iniciativa de retirar las calles de «personas a las que buscaron en los conventos e iglesias para asesinarlas sólo por ser católicos» es una forma de «persecución religiosa». “Es una ofensa gravísima que se quiera borrar la historia”, señala Castellanos al tiempo que califica la iniciativa del Ayuntamiento de “repugnante”, además de “totalmente ilegal”. A pesar del logro de mantener por el momento las calles en honor de los mártires, continúan en riesgo los monumentos en memoria de los que muriento por su fe.
Carmena, obligada a respetar las calles de los mártires
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