Los últimos datos publicados por el Consejo General del Poder Judicial muestran que el número de divorcios ha aumentado un 3,6% en los primeros meses de 2015.
En el primer trimestre de 2015, el número de demandas de disolución matrimonial aumentó un 3,6% respecto al año anterior. Así lo confirman los datos publicados por el Consejo General del Poder Judicial y se mantiene la tendencia de aumento de divorcios y separaciones de los últimos años.
Según los datos publicados, 33.009 matrimonios han presentado una demanda de divorcio en los últimos meses, lo que supone un 2,3% más que en el primer trimestre de 2014. Las estadísticas también señalan que han aumentado las demandas de divorcio contenciosas. En cuanto a las separaciones, el número de demandas ha sido de 1.818, un 2% más que el año anterior. Los matrimonios que han solicitado la nulidad también son más numerosos, y este tipo de demandas se han incrementado en un 1,8%. Al incremento de parejas que ponen fin a su matrimonio se une el descenso del número de aquellas que deciden casarse. En los últimos diez años, la caída del porcentaje de bodas en nuestro país ha sido del 27%. Las estadísticas también ponen de manifiesto que los españoles se casan cada vez más tarde.
Estos datos confirman la existencia de una crisis del matrimonio, completamente banalizado por otra parte, y una crisis de valores que no hace sino agravarse. La Iglesia ha expresado en diversas ocasiones su preocupación porque ahora muchas parejas se casan sin conocer el alcance del compromiso adquirido y la institución de la familia está en crisis. Si no se tiene en cuenta el valor del compromiso o la fidelidad en el matrimonio, mucho menos la vocación a la santidad que encierra este sacramento.