
El pasado lunes 16 de febrero se inauguró en Roma el Centro para la Protección de los Menores (CCP), cuyo objetivo es formar al clero y a los educadores para prevenir los abusos sexuales contra los menores y otras personas vulnerables. El centro está coordinado por la Pontificia Universidad Gregoriana y pretende convertirse en un referente a nivel mundial en la prevención de los abusos sexuales a menores. El acto de inauguración estuvo presidido por el cardenal Sean O’Malley, Arzobispo de Boston, y presidente de la Pontificia Comisión para la Protección de Menores. El cardenal quiso resaltar el empeño de la Iglesia por combatir los abusos sexuales, ejemplificado en la creación de este centro, un proyecto especialmente impulsado por el Papa Francisco. «La prevención de los abusos sexuales […] contra los menores es de máxima prioridad para la Iglesia universal. Estoy seguro y rezo por el CCP, para que contribuya especialmente a este compromiso a largo plazo», aseguró el cardenal Sean O’Malley durante su intervención en la inauguración. El Centro para la Protección de los Menores ha realizado durante los últimos tres años un programa experimental en el que han participado más de mil personas de forma on-line. “Las personas que recibieron la formación eran colaboradores de las parroquias y de las escuelas católicas. Sacerdotes, diáconos, catequistas y educadores”, señaló el Padre Hans Zollner, presidente del Centro para la Protección de la Infancia. Pero este centro no pretende reducirse al ámbito de la Iglesia Católica, sino que quiere formar también a instituciones no religiosas como ONGs en Asia, África y Ámerica del Sur. La colaboración con estas instituciones seguirá el principio de subsidiariedad: los socios se harán responsables del proyecto en sus países. Inicialmente, el CCP fue fundado en Múnich en enero de 2012 por el Instituto de Psicología de la Gregoriana con la colaboración del Departamento de Psiquiatría de la Infancia y de la Adolescencia de la Universidad clínica de Ulm, y con el apoyo de la archidiócesis de Múnich y Frisinga. Entre las actividades que se realizan en el programa formativo del centro se encuentra la investigación interdisciplinar, la promoción de programas de doctorado y la organización de conferencias internacionales sobre la prevención y la tutela de las víctimas.