El Papa Francisco ha recibido hoy el informe final de la Comisión de Investigación de las supuestas apariciones de la Virgen en Medjugorje. El Cardenal Müller ya se pronunció en calidad de Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe.
Será el resultado de casi cuatro años de trabajo por un equipo formado por teólogos, médicos, psicólogos, mariólogos y líderes de la Iglesia bosnia y croata, encabezados por el cardenal Camillo Ruini, quien en marzo de 2010 recibió el encargo de Benedicto XVI de crear un equipo de trabajo para aclarar los sucesos del pequeño pueblo de Bosnia y Herzegovina, en el que según seis de sus habitantes, la Virgen María se aparece desde 1981, dando una serie de mensajes con diferentes destinatarios: los propios videntes; la parroquia de Medjugorje; la Iglesia; y la Humanidad.
Entre los miembros de la Comisión, además del citado cardenal Camillo Ruini, se encuentran cinco croatas que, como locales, han seguido los acontecimientos desde su inicio, en 1981: Moseñor Vinko Puljic, Cardenal Arzobispo de Sarajevo; Monseñor Josip Bozanic, Cardenal Arzobispo de Zagreb; el padre Mijo Nikic, Doctor en Psicología; el padre Franjo Topic, Doctor en Teología e Historiador; y la hermana Veronika Nela, Doctora en Medicina y Profesora de Teología en la Universidad Católica de Rijeka (Croacia).
El trabajo de la Comisión ha incluido entrevistas personales y exámenes médicos con los seis supuestos videntes de Medjugorje, quienes se han desplazado por separado a Roma durante el estudio, así como con otras personas cercanas a la asombrosa historia, como el padre Jozo Zovko, franciscano que fuera párroco de Medjugorje al comienzo de las apariciones y que sufriera prisión y torturas bajo el régimen comunista a cuenta de las mismas, y que en la actualidad se encuentra voluntariamente apartado de todo lo que tenga que ver con Medjugorje, por respeto a la Comisión de Investigación.
Según diferentes fuentes, el estudio de la Comisión terminó hace más de un año. Sin embargo, una serie de acontecimientos no previstos, como la renuncia del Papa Benedicto XVI y el cónclave consiguiente del que salió elegido Francisco, vieron como este y tantos otros asuntos en la Santa Sede quedaron parados hasta que la nueva Curia de la Iglesia fuese retomando sus tareas.
La última vez que el Vaticano se pronunció sobre las supuestas apariciones marianas en Bosnia-Herzegovina lo hizo el recién elegido cardenal Gerhard Muller, quien como Prefecto para la Doctrina de la Fe, encargó hace pocos meses al Nuncio Apostólico en Estados Unidos, Carlo María Viganó, que redactara una carta respecto a los acontecimientos de Medjugorje, recordando que «ningún fiel puede acudir a reuniones donde se den por supuestas las apariciones de Medjugorje».
También el Papa, en lo que todos consideraron una crítica a las presuntas apariciones, afirmó en Santa Marta, que «la Virgen es Madre pero no es una oficina de correos para estar enviando mensajes todos los días».
Además, hace pocos meses tuvo lugar una historia extraña: Una de las supuestas videntes informó de que una imagen de la Virgen en su casa brillaba con luz propia, pero investigadores croatas afirmaron que se trataba de un baño de líquido fluorescente.
