La Guardia Civil ha detenido a cinco personas e investiga a otras tres por su presunta implicación en el robo de joyas y dinero en siete iglesias y ermitas de las provincias de Badajoz y Sevilla. Todos los implicados son vecinos de Villafranca de los Barros y el valor de los bienes robados asciende a unos 30.000 euros.
Según informaron diversos medios, las actuaciones forman parte de la operación Hemeritagium, iniciada el pasado año tras detectarse una sucesión de hurtos en el interior de templos y ermitas de ambas provincias.
Los presuntos autores aprovechaban las horas de apertura o los momentos de menor afluencia para acceder a los lugares de culto. Una vez dentro, manipulaban los cajetines de limosnas y los lampadarios para sustraer el dinero en efectivo y se apoderaban de las joyas que ornamentaban las imágenes religiosas.
El valor de los bienes sustraídos ronda los 30.000 euros. La cuantía de los daños provocados en los templos permanece pendiente de valoración pericial.
Cinco detenidos y tres investigados
A comienzos de septiembre ya se había alertado de una oleada de robos contra el patrimonio religioso en Badajoz, después de varios asaltos a templos en pocos días. Las inspecciones realizadas en los lugares afectados y las posteriores pesquisas permitieron a los agentes relacionar los hechos con un grupo de vecinos de Villafranca de los Barros que contaban con antecedentes por sustracciones similares.
A mediados de septiembre fueron detenidas cuatro personas e investigadas otras tres. La quinta detención se produjo este martes, después de que los agentes atribuyeran al arrestado una presunta implicación directa en los mismos hechos.
La Guardia Civil ha esclarecido hasta el momento siete delitos de hurto y uno de daños en el patrimonio histórico cometidos en iglesias y ermitas de Feria, Los Santos de Maimona, Fregenal de la Sierra y Puebla de Alcocer, en la provincia de Badajoz, y de El Saucejo, en Sevilla.
Las diligencias y los presuntos autores han sido puestos a disposición de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Villafranca de los Barros y, por el momento, la investigación continúa abierta ante la posibilidad de que los implicados puedan estar relacionados con otros hechos similares registrados recientemente en iglesias de la provincia.
Ante la sucesión de robos registrada en septiembre, el Arzobispado de Mérida-Badajoz pidió a párrocos y abadesas reforzar la seguridad de iglesias y conventos, extremar la protección de coronas, joyas, cálices y otros objetos de valor, y revisar sistemas de alarma, cámaras y accesos. La archidiócesis recordó además que «todo el patrimonio cultural de la Iglesia es nacido de la fe y de la voluntad de los fieles» y pidió que cualquier sustracción sea denunciada de inmediato ante la Guardia Civil.