Satué riorganizza il governo dell'IVE con un team prevalentemente esterno

Satué riorganizza il governo dell'IVE con un team prevalentemente esterno

La Santa Sede ha consolidado la estructura de gobierno del Instituto del Verbo Encarnado (IVE) bajo la autoridad de su delegado pontificio, monseñor José Antonio Satué Huerto. Un decreto firmado en Málaga el 25 de julio y un documento difundido el 18 de agosto con los perfiles de los responsables muestran que seis de las ocho personas que componen la actual estructura de dirección proceden de fuera del Instituto.

Los nombramientos no corresponden a un gobierno elegido por los miembros del IVE, sino a la estructura establecida dentro de la intervención pontificia que atraviesa el Instituto desde hace años. Satué, actual obispo de Málaga, dispone de todos los poderes de gobierno y los colaboradores ahora confirmados ejercen sus funciones bajo su autoridad.

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Satué mantiene todos los poderes de gobierno

El decreto Prot. n.º IVE-037/2026 recuerda que el Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica nombró a Satué delegado pontificio mediante decreto del 8 de diciembre de 2024, aprobado in forma specifica por el papa Francisco el 3 de diciembre de aquel año.

El mandato confió a Satué la dirección del Instituto ad nutum Sanctae Sedis y «con todos los poderes de gobierno», conforme al derecho universal de la Iglesia y las constituciones del IVE.

La fórmula deja claro el alcance de la intervención: el delegado pontificio no desarrolla una función meramente consultiva o de acompañamiento, sino que ejerce la autoridad de gobierno del Instituto por mandato de la Santa Sede.

La decisión de Roma fue acompañada de otras medidas de calado, entre ellas la prohibición durante tres años de aceptar nuevos candidatos y admitir miembros al noviciado. El decreto vaticano señalaba también una «gran debilidad en el proceso formativo», vinculándola al elevado número de abandonos sufrido por el Instituto desde sus comienzos.

El Dicasterio dio vía libre a los nombramientos

El mandato concedido a Satué le permite escoger colaboradores de su confianza, con la obligación de informar de sus decisiones al Dicasterio.

El 26 de mayo de 2026, el delegado comunicó a Roma su intención de confirmar a quienes habían trabajado con él durante la primera etapa de su mandato y distribuir entre ellos las diferentes responsabilidades de gobierno. El 14 de julio, el Dicasterio respondió que «no tenía nada en contrario» respecto a los nombramientos previstos.

El decreto del 25 de julio establece así que el padre Ervens Darío Mengelle, IVE, ejercerá funciones de vicario general, mientras que el hermano salesiano Giampietro Pettenon asumirá las de ecónomo general.

Los padres Diógenes Valentín Urquiza, IVE; Giampiero Gambaro, OFM Cap.; y Paolo Crivelli, FFB, ejercerán funciones de consejeros generales y estarán encargados, respectivamente, de Monasterios, Procuraduría y Formación.

El pasionista Antonio María Munduate Larrea y el abogado y canonista Francisco García Villalobos continuarán colaborando en las funciones propias de la Secretaría General en virtud de nombramientos anteriores realizados por el Dicasterio.

Solo dos de los ocho pertenecen al IVE

Uno de los datos más significativos de la estructura presentada el 18 de agosto es su composición. Si se incluye al propio delegado pontificio, solamente dos de sus ocho integrantes pertenecen al Instituto del Verbo Encarnado: Mengelle y Urquiza.

Satué es sacerdote diocesano y obispo de Málaga; Pettenon pertenece a los salesianos; Crivelli, a la Fraternidad Franciscana de Betania; Gambaro es capuchino; Munduate, pasionista; y García Villalobos es laico.

La presencia mayoritaria de personas externas muestra el alcance de la tutela establecida sobre el Instituto, aunque buena parte de ellas no llegan ahora al IVE, sino que llevan varios años vinculadas a su intervención.

Una estructura que viene trabajando desde hace años

Mengelle ha ocupado numerosas responsabilidades dentro del IVE. Fue ecónomo general, miembro de diferentes consejos provinciales y del Consejo General y vicario general por designación del Dicasterio entre 2016 y 2019. Entre 2020 y 2025 trabajó como asistente del comisario pontificio y posteriormente pasó a colaborar con Satué.

Urquiza presenta un perfil especialmente vinculado a los orígenes del Instituto. Ingresó en el naciente IVE en 1984 y formó parte de su grupo fundador. Tras desarrollar buena parte de su ministerio en Rusia, en 2019 fue designado para colaborar con el Consejo del comisario pontificio y desde 2025 trabaja con el delegado.

Entre los externos también existe continuidad. Pettenon trabaja en los asuntos del IVE desde 2021 y fue representante legal de la entidad del Instituto en Italia. Crivelli colabora igualmente desde 2021, mientras que Munduate lleva trabajando con el Dicasterio en cuestiones relativas al IVE desde 2019.

La reorganización, por tanto, no supone la llegada de un equipo completamente nuevo, sino la formalización y distribución de responsabilidades entre personas que, en buena medida, ya participaban en el proceso de intervención.

Formación, economía y control jurídico

Los perfiles elegidos permiten identificar también algunas de las áreas centrales de la actual etapa.

Pettenon es licenciado en Economía y Comercio y posee una larga experiencia en tareas económicas dentro de los salesianos. Crivelli fue maestro de postulantes, vicario general durante seis años y superior general durante doce, y ahora queda encargado de la Formación.

Gambaro cuenta con formación en Administración de Empresas y Derecho Canónico, ha ejercido como ecónomo general y ministro provincial de los capuchinos y forma parte de la comisión jurídico-canónica de la Conferencia Episcopal Peruana. Asume el área de Procuraduría.

García Villalobos, por su parte, es licenciado en Derecho y Derecho Canónico y ha ejercido como secretario general-canciller de la diócesis de Málaga, director de la Oficina de Protección de Menores y responsable de Cumplimiento Normativo. En febrero de este año fue designado por el Dicasterio asistente del delegado pontificio para el IVE, especialmente en cuestiones de Secretaría.

El trasfondo de la intervención del IVE

La actual reorganización no puede separarse del proceso que llevó a Roma a intervenir el Instituto. En el decreto conocido en enero de 2025, el Dicasterio señaló problemas en el ámbito formativo y afirmó que los superiores y miembros del IVE no habían colaborado suficientemente con el anterior comisario pontificio para esclarecer las denuncias de abusos contra su fundador, el padre Carlos Miguel Buela, fallecido en 2023 antes de que pudiera ser juzgado canónicamente por la Santa Sede.

Roma ordenó entonces una profunda revisión del derecho propio del Instituto y estableció restricciones sobre la admisión de nuevos miembros, al tiempo que reconocía su «gran empuje misionero».

Los documentos ahora conocidos no aportan novedades sobre las investigaciones relacionadas con esos antecedentes ni sobre eventuales medidas relativas a víctimas o denunciantes. Su objeto es otro: definir quién gobierna actualmente el IVE y cómo se distribuyen las responsabilidades dentro de la intervención.

El IVE continúa bajo tutela pontificia

El decreto es explícito al señalar que todos los colaboradores ejercerán sus funciones «bajo la autoridad del Delegado Pontificio», dentro de los límites del mandato recibido de la Santa Sede y sujetos tanto a las disposiciones del Dicasterio como a las determinaciones que establezca Satué.

La publicación de la nueva estructura no supone, por tanto, el final de la intervención ni la recuperación del gobierno ordinario por parte del Instituto. Al contrario, formaliza la continuidad de la tutela pontificia, con Satué concentrando la autoridad de gobierno y un equipo mayoritariamente externo encargado de las principales áreas de funcionamiento del IVE.

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