Diversas casas de espiritualidad y monasterios vinculados a congregaciones religiosas católicas en España han acogido en los últimos años congresos de yoga, retiros y actividades promovidas por grupos relacionados con corrientes espirituales ajenas al cristianismo.
La situación ha generado preocupación en algunos sectores eclesiales después de que el castillo de Javier (Navarra), cuna de san Francisco Javier y centro de espiritualidad gestionado por los jesuitas, acogiera a comienzos de mayo el XII Congreso Ibérico de Yoga organizado por la Federación Española de Yoga Satsanga (FEYS).
Según informó el Diario de Navarra, unas 250 personas participaron en el encuentro, celebrado entre el 1 y el 3 de mayo, en el que se desarrollaron talleres de meditación, conciertos de mantras, sesiones de yoga y conferencias de espiritualidad oriental.
Las imágenes difundidas por los organizadores mostraban a varios asistentes meditando ante representaciones de Jesucristo junto a imágenes de Buda y Krishna. Entre las actividades programadas figuraban propuestas como Das Erwachen der Seele, Essener Mantras o 108 Sonnengrüße.
El fundador de la FEYS, Soma Satrustegi, aseguró que la elección del santuario de Javier no fue casual y definió el lugar como “el marco ideal para un congreso que busca trascender fronteras y tradiciones”.
Experten warnen vor dem spirituellen Inhalt, der mit dem christlichen Glauben unvereinbar ist
El investigador de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES), Luis Santamaría del Río, advirtió que este tipo de encuentros no pueden interpretarse únicamente como actividades físicas o culturales.
“Está claro que el evento realizado en el castillo de Javier ha tenido un evidente carácter espiritual, y no precisamente cristiano”, afirmó el experto, quien considera que muchas de estas prácticas promueven una visión religiosa incompatible con la antropología y la doctrina católicas.
Klöster und Heiligtümer, die für Yoga-Aktivitäten genutzt werden
El caso de Javier no es aislado. Según recuerda El Debate, la misma federación ya había celebrado encuentros similares en otros espacios pertenecientes a congregaciones religiosas, como el monasterio marista de Las Avellanas (Lérida), el santuario de Aránzazu, dirigido por los franciscanos en Guipúzcoa, o el Centro Internacional Teresiano Sanjuanista de Ávila, vinculado a los carmelitas descalzos.
Uno de los episodios más polémicos tuvo lugar precisamente en Las Avellanas durante un congreso celebrado en 2007. La imagen promocional del evento mostraba a una mujer practicando yoga delante de un sagrario, aparentemente con el Santísimo reservado en el interior.