Más sobre el encuentro Summorum Pontificum Andalucía en Montilla

FOTO GRUPO I ENCUENTRO SP MONTILLA

Os dejo la crónica de Una Voce Sevilla con abundante información gráfica.

http://www.unavocesevilla.com/cronica-fotografias-y-video-i-encuentro-summorum-pontificum-andalucia/

Es exultante y comprendo que lo sea tras un largo periplo de incomprensiones y obstáculos. Pienso que en gran parte superados. Algún comentarista ha aludido en la entrada anterior a que todavía subsisten recelos episcopales en algunos lugares .Y cita incluso alguna prohibición reciente. De un pobre hombre que fue incapaz de regir su diócesis, a la que tuvo que renunciar, y al que el único arranque autoritario que se le conoce fue el de prohibir la misa tradicional. Tal vez para demostrar algo que ya conocíamos todos: la existencia de mentecatos mitrados.

La misa tradicional en España tiene un problema y pienso que ya no está, como estuvo, en la negativa episcopal. Aunque pueda quedar todavía algún caso de obstrucción mitral. Los católicos españoles, en su inmensa mayoría, no sienten la necesidad de esa misa. Que además desconocen. Me produjo siempre enorme admiración, y he dejado repetida constancia de ello, la dedicación de unos pocos, poquísimos, a mantener viva una misa que a casi todo el mundo le trae sin cuidado en España. No así en otras naciones como Francia, Estados Unidos, Alemania, Gran Bretaña…

Y eso es lo primero que tienen que conseguir los amantes del modo extraordinario: aumentar el número de seguidores de esa misa. Cosa que no es fácil en un catolicismo como el nuestro de escasísima formación. Y la misa tradicional la exige más que el modo ordinario. Hoy existe en nuestra patria más interés por ella entre el clero joven que entre los fieles. Sin duda por tener una formación de la que la gran mayoría de los seglares carece.

Es un gran error atribuir el afecto por la misa tradicional a la ancianidad y la nostalgia. Confirma mi tesis sobre la escasísima formación de nuestros católicos el hecho mismo de que se les privó de la misa que habían oído siempre y no hubo la menor protesta mientras que en Francia fue uno de los motivos principales para que algunos cientos de miles de fieles siguieran a monseñor Lefebvre.

La fotografía con la que ilustro esta entrada, de los participantes en la reunión de Montilla, es buena prueba de ello. Ahí apenas hay ancianos y la edad media de los asistentes es baja. Ese es en cambio uno de los puntos fuertes de la misa tradicional. Los asistentes tienen todavía muchos años por delante.

Han regresado de la ciudad cordobesa con ánimos reforzados y en la esperanza de un aumento de fieles, misas y lugares. No poco dependerá de ellos. Por mi parte pido a Dios que bendiga tanto esfuerzo sobre el que ya parece alumbrar un cierto optimismo. Sin duda aumentado por el afectuoso mensaje que les dirigió el obispo de Córdoba.

 

Ayuda a Infovaticana a seguir informando