Aunque aún no existe una ley que regule esta práctica, una orden ministerial enviada a las clínicas de reproducción asistida establece que «la subrogación, una de las formas de tener un niño con tecnología de reproducción asistida, está completamente prohibida».
El Ministerio de Sanidad de Camboya ha prohibido los vientres de alquiler en el país, según una orden ministerial firmada por el ministro Mam Bunheng que ha sido enviada a las clínicas de reproducción asistida camboyanas.
La orden establece que «la subrogación, una de las formas de tener un niño con tecnología de reproducción asistida, está completamente prohibida». La orden ministerial no establece, sin embargo, penas para las infracciones ni especifica qué ocurre con las madres que se encuentran en mitad del proceso.
Según informa The Cambodia Daily, la orden del Ministerio de Salud llega después de que a finales del mes pasado, el ministro de Justicia Ang Vong Vathana pidiera la prohibición de los vientres de alquiler y los describiera como una forma de «comercio humano».
La prohibición de los vientres de alquiler, según señala este diario, se mantendrá al menos hasta que el Gobierno camboyano elabore una ley que proteja a las mujeres que dan a luz por encargo y que regule una práctica que se ha extendido en Camboya tras la prohibición o la restricción de otros países asiáticos.
Phon Puthborey, portavoz del Ministerio de Asuntos de la Mujer, afirmó en declaraciones a AFP que el Gobierno está trabajando para evitar abusos relacionados con esta práctica. «Estamos en busca de (otras) posibles medidas para responder a la cuestión de manera eficaz. Podría ser una ley de subrogación que incluya protecciones para las mujeres y los niños, para que no se conviertan en víctimas de la trata», ha señalado Puthborey.
Las madres de alquiler camboyanas reciben cerca de 10.000 dólares (unos 9.000 euros) por estos procesos, que cuestan en total entre 30.000 y 45.000 dólares (27.000 y 40.500 euros), cantidad inferior a la que hay que abonar en otros países.
La industria de los vientres de alquiler ha crecido en Camboya tras la prohibición o estricta regulación en la India, Nepal y Tailandia, donde se produjeron varios escándalos por casos de mala práctica.
En España, el artículo 10 de la Ley sobre Técnicas de Reproducción Humana Asistida establece que «será nulo de pleno derecho el contrato por el que se convenga la gestación, con o sin precio, a cargo de una mujer que renuncia a la filiación materna a favor del contratante o de un tercero» y que «la filiación de los hijos nacidos por gestación de sustitución será determinada por el parto».