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Buenos ejemplos

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teresa_calcuta_jp2   Es increíblemente llamativa la capacidad que, por desgracia, tenemos los seres humanos para ver lo malo, lo negativo. Son, claro está, las consecuencias del pecado original que en muchas ocasiones nos hace ver las cosas con una mirada quizá demasiado juiciosa. Y no lo digo ya en cuanto a las circunstancias que nos pueden dificultar la vida, sino en referencia a las demás personas. En concreto, quisiera referirme especialmente a los juicios sobre los malos ejemplos dentro de la Iglesia. Que personas católicas hagan severas críticas a su Iglesia creo que no es el mejor modo de avanzar. Cuando uno ama a su Madre, es consciente de sus fallos, pero la quiere, la perdona y sabe que tiene muchas más virtudes que defectos. Partiendo de la base de que en el Cuerpo Místico de Cristo no hay nadie perfecto, cuando se quiere a una persona, al error se le llama error pero al que yerra se le intenta disculpar, se intenta mitigar su fallo, se procura ver la parte positiva que hay en él, se le quiere y se le valora tal como Cristo ama a su Iglesia. Un recientemente comentario de un lector daba buena cuenta de que todos los Papas se han equivocado. Empezando por San Pedro. No cabe duda. Ello no quita para que, incluso habiendo cometido errores, muchos de ellos sean santos y algunos de ellos hayan sido elevados a los altares. Y ejerzamos, si es preciso, la corrección fraterna. Pero siempre de manera constructiva, no con ánimo de herir. Por todo ello, me pregunto: ¿Por qué no nos fijamos más, por ejemplo, en los misioneros que se dejan la vida por Dios y por el prójimo? ¿Es que no hay personas que han cambiado de vida radicalmente a través de un encuentro con Jesucristo? ¿Es que no hay madres de familia que entregan su día y su noche por sus hijos? ¿Es que no hay cristianos que dan todo lo que tienen, incluso lo material, por la Gloria de Dios? ¿Es que no hay esposos que han perdido a un hijo y ofrecen todo su dolor a Jesucristo? ¿Es que no hay personas que pierden su puesto de trabajo por defender el honor y la gloria de Dios o se conforman con puestos inferiores a los que su categoría profesional merecen? ¿No hay personas que han entregado incluso sus planes humanos iniciales de formar una familia para ser un apóstol en medio de su trabajo o para servir a los fieles de su parroquia o movimiento?   Les planteo por todo ello una cuestión: hagamos todos más examen de conciencia propio y menos examen de conciencia de los demás. Y un consejo: recen antes de hacer cualquier comentario. Le aseguro que Dios y Su Santísima Madre le inspirarán las palabras oportunas.

Comentarios
0 comentarios en “Buenos ejemplos
  1. El recordado (por muchos) sacerdote español José Luis Martín Descalzo, en algún lugar de su siempre sugestiva obra literaria afirma que cuando alguien decide criticar a otra persona, es muy recomendable (vamos, que sería lo más evangélico, lo más caritativo) que se piense también en aspectos positivos de esa persona, para que de ella, aunque sea criticada, no quede solamente una mala imagen, o una imagen solo negativa, defectuosa.

    Teniendo que aplicarme yo mismo en primer lugar ese consejo del bueno de José Luis Martín Descalzo, lo hago mío: yo también critico, zahiero, etcétera, y no siempre soy juicioso o acertado en mis críticas.

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