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The Catholic Project, dos años después

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Por Stephen P. White

A finales de 2018, la Iglesia en Estados Unidos se tambaleaba por las revelaciones de las décadas de comportamiento depredador y engaños en serie de Theodore McCarrick. Las secuelas de esas revelaciones, agravadas por el Informe del Gran Jurado de Pensilvania y las posteriores oleadas de nuevos informes y acusaciones, tanto aquí como en el extranjero, desataron una crisis de confianza en nuestros obispos que aún no ha remitido del todo.

Esta no es -corriendo el riesgo de decir lo obvio- una situación propicia para el anuncio del Evangelio y la sanación de almas.

Fue con esto en mente que, hace dos años, firmé como director ejecutivo de The Catholic Project, una iniciativa empezada por el Presidente John Garvey en la Universidad Católica de América. Desde el principio, vimos que los desafíos inmediatos e inmensos que plantea la crisis de los abusos -y todo el dolor y la división que conlleva- debían entenderse en el contexto de la misión fundamental de la Iglesia.

Entender las causas de la crisis, trabajar para curar el daño causado, trabajar para prevenir más daños: todo esto ha formado parte de nuestro programa desde el principio. Aunque las noticias sobre la crisis de los abusos están menos en los titulares estos días (suplantadas por las pandemias y la política y demás), hemos seguido con nuestro trabajo. Porque el trabajo que hacemos no es «meramente» de «gestión de crisis», por muy importante que sea.

El mal fundamental de la crisis de los abusos es que separa a las personas del Dios que las ama. Pone obstáculos a la fe de quienes sufren abusos por parte del clero, provocando dolor y angustia en lugar de paz y sanación. Erosiona la confianza que el pueblo de Dios tiene en sus propios líderes, sembrando la ira y la división. Agotan las energías y los recursos de la Iglesia que, de otro modo, se utilizarían para cuidar del bienestar físico y espiritual de las personas. Convence a hombres y mujeres de que el testimonio de los discípulos de Jesucristo es sospechoso.

Y aunque todos estos males desaparecieran milagrosamente mañana, la mera ausencia de ese mal no llevaría a las almas de vuelta a Cristo.

Entendida desde esta perspectiva, la crisis de los abusos, que se ha dejado sentir con tanta intensidad en los últimos años, está profundamente conectada con otros muchos retos a los que se enfrenta la Iglesia hoy. La crisis de los abusos no puede «arreglarse» de forma aislada. Como le gusta decir al Papa Francisco, «todo está conectado».

The Catholic Project sigue centrándose en cuestiones directamente relacionadas con los abusos sexuales del clero. Hemos producido un podcast, «Crisis: El abuso del clero en la Iglesia católica», para ayudar a explicar lo que ha estado sucediendo en la Iglesia, cómo hemos llegado hasta aquí y hacia dónde podríamos ir. «Crisis» ha sido descargado más de 180.000 veces y fue nombrado por The Atlantic como uno de los «50 mejores podcasts de 2020».

Ayudamos a lanzar un certificado online en Protección de la Infancia y Entornos Seguros junto con la Escuela Católica Nacional de Servicio Social. La oferta interdisciplinaria ofrece a los estudiantes una comprensión de la dinámica básica del abuso sexual y la prevención, la atención informada por el trauma y las cuestiones legales y políticas pertinentes.

The Catholic Project también está trabajando para ayudar a los obispos que están lidiando con los complejos desafíos legales y pastorales asociados a las bancarrotas diocesanas, un problema que sigue creciendo y que marcará a muchas diócesis en las próximas décadas. También estamos financiando la investigación sobre el estado del presbiterio estadounidense: medir cómo la crisis de los abusos y la respuesta de la Iglesia a la misma ha afectado a nuestro clero, en particular la relación entre los obispos y sus sacerdotes.

Estamos patrocinando el trabajo de grupos de supervivientes como SpiritFire, que está emitiendo una serie de presentaciones sobre los abusos, la fe y la atención pastoral. Y estamos coorganizando un simposio virtual este mes de abril con el Programa de Florecimiento Humano de Harvard para animar a los profesionales de la salud pública y a los líderes religiosos a trabajar juntos para prevenir la lacra de los abusos sexuales en todo el mundo y proporcionar sanación a las víctimas de abusos.

Cada una de estas iniciativas es importante (por muy parcial que sea), pero la medida de nuestro trabajo no es cuántas iniciativas ponemos en marcha, ni cuántas conferencias organizamos, ni cuántas descargas conseguimos. Si nuestro trabajo ha de ser fructífero, sólo lo será en la medida en que sea Su obra, en primer y último lugar.

Y hacer Su obra no es una competencia exclusiva de The Catholic Project. Es el trabajo y la misión de todos nosotros. La crisis de los abusos es, en algunos aspectos importantes, un reto único para la Iglesia. Sin embargo, en cierto modo, su remedio es el mismo que el de todos los retos a los que se enfrenta la Iglesia: luchar por la santidad, aferrarse a la Iglesia, predicar la Buena Nueva de palabra y de obra.

En este sentido, los laicos son esenciales para la curación y recuperación de la Iglesia. No sólo porque los obispos se han visto perjudicados por la pérdida de credibilidad, sino porque siempre ha correspondido a cada uno de nosotros -a todos los bautizados- llevar a cabo la labor de evangelización.

La crisis de los abusos no ha creado una mayor necesidad de responsabilidad de los laicos en la labor de la Iglesia, sino que la ha puesto de manifiesto. La misión de la Iglesia siempre ha sido responsabilidad de todos los bautizados; no en exclusión de la labor de nuestros sacerdotes y obispos (sin ellos, ¿dónde está la Iglesia?) y, desde luego, no en competencia con ellos por la autoridad que se les ha otorgado.

La respuesta a las necesidades del momento actual exige la conciencia y la fidelidad a la misión fundamental de la Iglesia. Esta es la medida última de todas las obras de The Catholic Project. Y es un trabajo que se extiende mucho más allá de la crisis inmediata en la que nació The Catholic Project.

Por favor, téngannos, y el trabajo que tenemos la bendición de compartir, en sus oraciones.

Acerca del autor:

Stephen P. White es director ejecutivo de The Catholic Project de la Universidad Católica de América y profesor de Estudios Católicos en el Centro de Ética y Políticas Públicas.

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