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El problema moral de la deuda pública

TEOLOGÍA, ECONOMÍA Y LIBERTAD
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Leo en una reciente noticia que Sánchez aumenta la deuda pública a un ritmo de 146 millones de euros diarios.

Cuando alguien de nosotros, un particular, se endeuda, mira con cuidado si puede asumir las condiciones, y si podrá devolver el préstamo. Algo similar ocurre cuando una empresa privada pide un préstamo a un banco.

El problema moral de la deuda pública en que quienes deciden pedir prestado son los políticos, pero ellos no tendrán que devolver el dinero, sino las personas a través de los impuestos.

Los electores, en general, quieren gasto público, pero no quieren pagarlo con impuestos. Los políticos lo que quieren son los votos y mantenerse en el poder. Por eso, los políticos desean poder gastar más, porque les beneficia electoralmente. Pero no pueden subir los impuestos muchísimo para financiar ese gasto, porque subir mucho los impuestos les perjudica electoralmente. Por lo tanto los políticos endeudan al Estado para poder efectuar más gasto que lo que recaudan.

Esto es lo que ha ocurrido significativamente en España desde el inicio de la crisis en 2008. Los gobiernos de Rodríguez Zapatero y de Mariano Rajoy han endeudado al Estado en unos 760.000.000.000 €[1].  Unos 17.000 € por habitante. O sea, unos 68.000 € por familia con 2 hijos. Eso sin contar los 400.000.000.000 € de deuda pública que ya teníamos en 2007, otros 9.000 € por persona, o 36.000 € por familia. La deuda pública total por familia en España asciende hoy a más de 100.000 €.

Este dinero, aparte de costarnos  más de 30.000.000.000 € cada año sólo en intereses[2], lo tendremos que pagar nosotros. Bueno, más bien nuestros hijos.

Teniendo en cuenta que ni Rodríguez Zapatero ni Rajoy ni Sánchez, ni sus equipos de gobierno, son quienes deben devolver la deuda, sino los ciudadanos con sus impuestos, ¿es moral endeudar así a los españoles?

Según James M. Buchanan[3] los gobernantes siempre han tenido un aliciente electoral a gastar más de lo recaudan, pero hasta el s. XX era considerado inmoral endeudar en exceso a los ciudadanos, y eso suponía un límite al mal comportamiento de los políticos en este sentido:

El explosivo aumento del financiamiento de la deuda o del déficit resultante de los gastos del consumo público puede explicarse, al menos en parte, por la erosión de las restricciones morales preexistentes. Los hombres que toman las decisiones políticas no «descubrieron» una nueva tecnología de financiamiento de la deuda a lo largo de la mitad de este siglo. Su autointerés racional los llevaba a recurrir siempre a fuentes de ingresos públicos exentas de impuestos. Lo que sucedió en este siglo fue que el financiamiento de la deuda dejó de ser inmoral… Ya no es inmoral hipotecar el futuro flujo del ingreso nacional. El despilfarro público parece ser ahora casi ilimitado debido a la destrucción de las pautas morales.[4]

La moral y las costumbres han sido durante siglos una «fortaleza privada» para los ciudadanos, frente a las tendencias absolutistas del poder. El Estado y los políticos electos, en general, siempre verán como enemiga a la Iglesia. El Estado siempre verá como enemiga a cualquier institución que le pueda poner límites, que pueda señalar lo injusto de sus actuaciones.

Miguel Ángel Sanz

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Sobre este blog y su autor

[1] https://www.elmundo.es/economia/macroeconomia/2018/02/17/5a870d4c46163fa01b8b459f.html

[2] https://www.elblogsalmon.com/entorno/cuanto-paga-realmente-espana-en-intereses-de-deuda

[3] https://es.wikipedia.org/wiki/James_M._Buchanan

[4] James M. Buchanan, La dimensión moral del financiamiento de la deuda, Revista Libertas IV: 6 (Mayo 1987), Instituto Universitario ESEADE.

4 comentarios en “El problema moral de la deuda pública
  1. Desde el Padre Mariana, no he leido en el Siglo XX y XXI, NINGUN Teologo, Obispo, ni Laico Catolico que haya denunciado la INMORALIDAD de la Deuda Publica.
    Es inmoral porque se contrae para gastos superfluos, burrocracia innecesaria y corrupcion.

    Me corrijo, una vez escuche a Manuel Fraga Iribarne las palabras mas claras para definir este hecho en un Pregon en la Catedral de Santiago
    Sus palabras, que cito de memoria fueron,

    El pueblo que gasta mas que lo que produce, ODIA A SUS HIJOS.

    No tengo mas que decir al respecto

  2. Excelente artículo. El excesivo consumo y la teoría económica engañosa, han echo esto del mundo… un camino a la autodestrucción… y nos vamos a llevar puesto tribus sin contacto con nuestra civilización que llevan aquí más de 2500 años y aún siguen….

  3. Buen artículo. Es un tema sumamente importante, el que se trata aquí. No obstante, dejo constancia de una matización: No es cierto que los ciudadanos queramos siempre gasto público. Yo, particularmente, quiero el gasto público que sea necesario hacer, pero no cualquier gasto público. Por ejemplo, las comunidades autónomas son absolutamente innecesarias y son una ruina para España, tanto desde el punto de vista económico, como desde el punto de vista político. Los españoles nos ahorraríamos un auténtico pastón, si esas comunidades no existieran; y, también, si se eliminara tanto cargo público «a dedo», cobrando unos sueldos que, en la empresa privada, la mayoría de la gente no cobra, ni por asomo. Sin embargo, seguiremos con el agua al cuello, mientras el pueblo español siga respaldando en las urnas a toda la caterva de inmorales que nos han estado mal-gobernando durante los últimos cuarenta años (no me refiero sólo a los socialistas, por tanto).

  4. Los presidentes socialistas (González, Zapatero, Sánchez) podrían finalizar sus mandatos con este lapidario mensaje:

    «Señores, lo prometido es Deuda»

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