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Sacerdote abusador se mueve impune en la arquidiócesis del cardenal Carlos Aguilar Retes. Víctima acusa de encubrimiento

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Este 31 de julio, la Iglesia católica está convocada a pedir por la conversión de los hacedores del mal, quienes han hecho daño y han perjudicado a personas quienes ahora sufren las consecuencias de los actos. Muchos actúan en las sombras y viven los privilegios de la impunidad solapados, en ocasiones, por quienes detentan el poder.

La Iglesia pide por la conversión de los victimarios y, tal vez, es justo que también el examen se haga desde dentro. Muchas veces no hace falta violencia física para agredir o atacar; las instituciones pueden ser usadas como armas letales impidiendo el castigo y la reparación de los daños. Esas instancias sirven para cobijar el delito, negando la imparcialidad y sobre todo, la justicia.

En este blog se han dado a conocer irregularidades y conductas que rayan en el delito de sacerdotes y laicos que viven de la impunidad y privilegios solapados en actual arzobispado encabezado por Carlos Aguiar Retes. La tolerancia cero es puro discurso. Uno de esos casos es el de Adriana Martínez Estébanes quien sigue adelante en una trabajosa lucha, pero de la cual parece sacar más ánimo y fuerza hasta la consecución de la justicia. Ella denunció diversas conductas de violencia del sacerdote Juan Carlos Ávila Reza quien ahora se mueve en el privilegio e impunidad posibles gracias al encubrimiento.

Después de acciones y recursos, la única respuesta es inacción de las autoridades de la arquidiócesis primada de México, Adriana Martínez ha llevado su caso a otras instancias para que Ávila Reza sea realmente investigado, no solapado.

A estas alturas, Adriana Martínez enfrenta no pocas amenazas incluso de muerte. Incondicionales y familiares de Ávila Reza han tejido una red de acoso que no cesa. En el remedo de visita pastoral que se llevó a cabo en la tercera zona pastoral, Martínez entregó personalmente al arzobispo Aguiar una carta donde pide su intervención directa en el caso y se detengan las difamaciones de Ávila Reza azuzando la violencia sobre ella.

Amenazas. "Para que tengas acceso a Dios".
Amenazas. «Para que tengas acceso a Dios».

No sólo eso. Pidió a Aguiar Retes la revisión del procedimiento canónico instaurado contra Ávila. Una larga lista de omisiones y de conductas inapropiadas del sacerdote simplemente han sido ignoradas por el arzobispo, sus auxiliares y el tribunal eclesiástico.

El silencio y el encubrimiento son las mejores acciones de las autoridades de la Iglesia arquidiocesana. Desde la Conferencia del Episcopado Mexicano se exige el fin de la violencia particularmente hacia las mujeres se ha pedido oración y acciones por tener un país con justicia y paz, eso parece ser puro membrete en la arquidiócesis de Carlos Aguiar.

Adriana Martínez lo ha advertido en este blog y a otras autoridades en el ámbito civil. Mientras Ávila Reza era denunciado en el tribunal canónico, el uso faccioso del poder de los obispos fue el encubrimiento removiéndolo de parroquia en lugar de ejecutar medidas preventivas y de protección a la víctima. Dos denuncias, al menos, han sido instauradas; sin embargo, este Ávila Reza sigue navegando feliz e impune celebrando misas y participando en eventos de la arquidiócesis.

En entrevista, Adriana Martínez Estébanes comentó que hace varias semanas solicitó una audiencia personal con el vicario general de Carlos Aguiar, el obispo Salvador González Morales y el vicario judicial, el también auxiliar Andrés García Jasso, para ejercer su derecho y conocer el estado del proceso canónico judicial y las acciones de parte de la arquidiócesis primada de México.

Las graves omisiones al debido proceso, la falta sobre el derecho a la defensa adecuada y desconocimiento de las acciones son comunes en un tribunal opaco y maniatado. Preocupante es que Adriana Martínez sólo haya recibido respuestas inadecuadas, resultados escuetos sostenidos por informaciones vagas e imprecisas y carentes veracidad u objetividad jurídicas. Sin mayores argumentos, acaba de recibir la respuesta que no es una sentencia: Ávila Reza no será sometido a juicio.

Ávila Reza. Chicanadas.
Ávila Reza. Chicanadas.

De acuerdo con Adriana Martínez, la solicitud de audiencia tuvo, como siempre, la evasión. Resultó canalizada al padre Carlos Jean Riquelme, vicario judicial adjunto quien tampoco le recibió, pero el pasado 8 de junio fue atendida por empleados de bajo nivel, el sacerdote del tribunal eclesiástico Juan José Hernández y Paula Reyes quienes le comentaron durante la cita que darían lectura a una carta de respuesta sobre su caso.

A decir de Adriana Martínez, tal carta adoleció de formalidades jurídicas, tuvo varias y graves  imprecisiones como el del supuesto rechazo por parte de ella de un proceso de mediación, el cual, asegura, sí se llevó a cabo con compromisos del sacerdote que no cumplió por no ser favorables.

¿Qué opinión le parece la diligencia ante estos empleados? ¿Se atendió el asunto con objetividad e imparcialidad? – ¡Desde luego que no! El tribunal eclesiástico no lleva a cabo su función de investigar y cuando menos darse a la tarea de leer todas y cada una de las denuncias recibidas, soportes y pruebas que las integran… Es de simple lógica, no se puede colocar comentarios así en una respuesta después de haber leído y visto todo lo entregado, peor aún que traten de engañarme cuando yo soy una profesional con muchos años de experiencia y certificaciones en auditoria, control interno, gobierno corporativo, casos de abusos de confianza, fraudes. Sé cómo es un trabajo de verdadera investigación y análisis. El colmo de todo este caso es el hecho de que Paula Reyes me haya propinado opiniones personales, incluso haciéndome culpable según porque me extralimité con el sacerdote”.

Esa situación generó en Adriana Martínez una profunda indignación como denunciante y mujer.  -“Es como si me hubiera ido ante al ministerio público  a denunciar y me dijera ‘pues usted tuvo la culpa al provocar que la violaran o le robaran’, así es la imparcialidad del tribunal arquidiocesano”.

Entonces, ¿el tribunal ya cerró el caso? ¿Usted lo ve concluido?  -¡De ninguna manera! Recurriré a otras instancias eclesiásticas y legales.  Me han llegado cartas que denuncian los ilícitos y tropelías de Ávila.  Sin duda está protegido por autoridades de la iglesia y personas importantes por lo que será una tarea difícil hacer saber la verdad. Yo denuncié acciones incorrectas en la parroquia del Apóstol San Simón Ticumán ejercidas por el sacerdote ante el INAI y gané, se ampararon contra la resolución y me dieron la razón, me denunció el sacerdote en la COPRED y su denuncia no procedió y también se amparó; si todo el tiempo el sacerdote manifiesta no tener dinero y vivir al día prácticamente, entonces ¿De dónde sale el dinero para los despachos de abogados que contrata para defender lo indefendible? ¿De las comunidades parroquiales? Hay que preguntar a esas comunidades si están informadas de esto y de acuerdo con ello.

Obispo y oración. Simulación.
Obispo y oración. Simulación.

Ante esto que podría parecer una victoria que le da favor a Ávila, ¿Sigue en el mismo ánimo inicial de conseguir justicia y reparación? -Nunca ha sido mi propósito perjudicar a nadie, ni juzgo lo que cada persona hace con su vida incluso por lo que ha salido a la luz pública producto de mi denuncia sobre las preferencias del sacerdote, pero no permitiré jamás una injusticia y que Ávila Reza se valga de influencias, mentiras y engaños para seguir lesionando la vida de otras personas, eso ni siquiera es de un cristiano; ya sabemos que lo que menos hace es cumplir con lo que él mismo predica. Es un sujeto peligroso y embaucador. He visto cómo estas acciones, a lo largo de su ministerio, han sido toleradas y encubiertas por las autoridades de la arquidiócesis de México. ¿Qué clase de favores le deberán para permitir que siga como si nada en total impunidad?

Lejos de haberle amedrentado, Adriana Martínez tiene la convicción de que esta lucha es prolongada, pero la razón y la verdad están de su lado. Y a los lectores hace una declaración sin tapujos ni rodeos: “Sólo quiero externar a quienes lean esta entrevista que, de cualquier acción, amenaza o violencia en mi contra o de mi familia, hago responsable directamente al presbítero Juan Carlos Ávila Reza y de manera indirecta a sus superiores inmediatos por negligencia, ellos también han propiciado el encubrimiento y protegen a un abusador que se mueve impunemente entre los fieles lucrando con la buena fe de las personas”.

Padre Ávila. Cinismo.
Padre Ávila. Cinismo.
Comentarios
1 comentarios en “Sacerdote abusador se mueve impune en la arquidiócesis del cardenal Carlos Aguilar Retes. Víctima acusa de encubrimiento
  1. Mientras no haya una denuncia civil o penal no va a pasar nada. La justicia «institucional» ya no lo es desde hace algunos años. Continuar por ahí es una necedad

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