Infovaticana
Roma locuta, causa finita
Sursum Corda

Roma locuta, causa finita

antonio maria domenech
7 Noviembre, 2016

Roma locuta, causa finita. Resulta que así lo aprendí de niño en el colegio donde estudié. El profesor de Religión se llamaba y se llama Manuel Martínez Cano. Él me enseñó que cuando el Papa dice algo, se acaba el tema. No se le dan más vueltas. Lejos de las disquisiciones de si el Papa se puede equivocar esquiando, u opinando sobre deportes, creo interesante tener en cuenta que aquello que yo no entiendo de lo que dice y de lo que hace, puede ser o por mis cortos horizontes de miras, o por mi inteligencia mediocre, o por mi falta de formación teológica.

Hace unos días todo el mundo se ha puesto a opinar sobre el viaje del Papa Francisco a Suecia. Es cierto que parece, el Papa, el párroco del mundo, por su celo apostólico, su carisma misionero, su interés por los pobres… pero el mundo también parece un pueblo opinando todos de lo que dice o hace. Aunque, algunos medios de comunicación pseudo-católicos, cabalgando en la soberbia de su pretendida ortodoxia, se creen o más papistas que el Papa o más sabios que la Iglesia de hoy y de siempre. Cuidado con los que o pescan en pecera, sin salir al encuentro de los que no conocen a Cristo, o cuidado de no quedarnos dentro de la pecera con menos agua, menos peces, y el cristal sucio. Cuidado con los que, como decía, critican al Papa por ir a Suecia (que me parece pueda ir el hombre donde quiera) y luego no explican cómo ha dicho que el tema sobre la Ordenación Sacerdotal de mujeres lo zanjó ya San Juan Pablo II. Creo que pretenden algo al no explicarlo todo. Más o menos como El País, o Tele 5.

Las circunstancias no pueden hacer alterar la verdad, pero tampoco se pueden ignorar. Dios suscita en cada tiempo el Papa que nos conviene, y más vale pensar lo que tengo que cambiar yo por lo que diga el Papa, que pretender que el Papa cambie por lo que diga yo. Muchos confunden la teoría ideal con la realidad práctica, otros no saben ni lo que dicen, algunos tergiversan la realidad, resaltando que han llevado al Vaticano una estatua de Lutero, pero sin decir que el papa Francisco ha aclarado que no pretende sincretismo, sino paz. Estamos dando un ejemplo de incomprensión grande, por no ser capaces de suspender nuestro juicio, como enseñaba San Ignacio (“Hablemos del Papa Marcelo”), cuando hay algo que no entiendo o que no veo de la misma manera.

Como decía mi padre, hace casi cincuenta años a los que se alardeaban de adelantados liberal-crisitanos, “entre el Papa o tú, me quedo con el Papa”. Yo también. Me quedo con el Papa que ha juntado hoy a mil presos en el Vaticano para ganar el Jubileo en el final del Año de la Misericordia, me quedo con el Papa que le da un bocadillo al Guardia Suizo en la puerta de Santa Marta, o construye un comedor para indigentes en Roma. Me quedo con el Papa que habla de la revolución de la ternura, con el Papa que fustiga  a los que peinan ovejas sin salir al encuentro de las descarriadas. Me quedo con el Papa de Roma, como ayer, como siempre.

Después de muchos años de estudiar Derecho Canónico, por orden de mis superiores religiosos, a punto de publicar un estudio sobre la libertad de conciencia en la vida religiosa, me ha sorprendido el certero y concreto texto que ha predicado el Santo Padre en una Misa de las que celebra por las mañanas, cuyas homilías recomiendo a todos por el bien que me hacen a mí, y sobre todo, porque muchos que opinan sobre Él, ni lo leen ni se atreven a imitarlo, porque no saben o porque no pueden. No pensaba que en siete líneas se pudiera resumir lo que he estudiado en tras tanto viaje a bibliotecas, tantas clases y tantas horas de reflexión.

Ni se puede decir más claro, ni más breve. Quizás no sólo se pueda aplicar a la vida religiosa, sino también a la pastoral parroquial, a la familia, al trabajo, a la vida diaria. Atentos a lo que advierte, para corregir lo que hagamos mal, para vivir con misericordia, una vez termine el Año Santo y hoy mismo:

   Detrás de la rigidez hay algo escondido en la vida de una persona. La rigidez no es un don de Dios. La mansedumbre, sí; la bondad, sí; la benevolencia, sí; el perdón, sí. ¡Pero la rigidez no!. Detrás de la rigidez hay siempre algo escondido, en tantos casos una doble vida; pero hay algo también de enfermedad. ¡Cuánto sufren los rígidos: cuando son sinceros y se dan cuenta de esto, sufren! Porque no logran tener la libertad de los hijos de Dios; no saben cómo se camina en la Ley del Señor y no son felices. ¡Sufren tanto! Parecen buenos, porque siguen la Ley; pero detrás hay algo que no los hace buenos: o son malos, hipócritas o son enfermos. ¡Sufren!

antonio maria domenech


23 COMMENTS ON THIS POST To “Roma locuta, causa finita”

  1. Echenique dice:

    Antonio María, si el Papa, sea el que sea, hace algo mal y te parece bien por el mero hecho de ser el Papa, quiere decir que estás cayendo en el pecado de papolatría, dicho sea con todo mi afecto. Los legionarios de Cristo, por una obediencia mal entendida, han acabado siendo corresponsables de las fechorías conocidas de su fundador. No te puede parecer bien ese himno a la ambigüedad calculada llamado Amoris Laetitia, salvo que seas más bergogliano que el propio Bergoglio. Dios os pedirá cuenta de sembrar estos vientos.

  2. Antonio María dice:

    Et iam discípulo suo huius vocabuli gratiam non negavit, ut et ipse SIT PETRUS, quod de petra habeat soliditatem constantiae, fidei firmitatem.
    Si no saben de dónde es la cita, deben estudiar algo más. En todo caso pueden consultarlo en el Catecismo de San Pío V, no es de ningún liberal ni tampoco de nadie protestante.
    Tampoco es tan grave decir que te parece bien lo que hace el Papa. ¿O es que el hecho de que se pueda discrepar ya nos obliga a hacerlo?
    Y al que dice lo de la Fe inmadura le respondo solamente que los que son como ellos entrarán en el Reino de los Cielos.
    Su madurez es tan profunda que no debería leer mis artículos. Estoy abochornado con tanta madurez que el Señor le concedió. Dios les bendiga+

  3. Sancho dice:

    Una cosa es no ser rígido, ser razonablemente flexible, y otra muy diferente ser deformable. Una de las obras de misericordia es corregir al que se equivoca; por lo que es pecado no hacerlo por falsos respetos, por cobardía o por adulación, aun a riesgo de que en algún caso pueda ser uno mismo el equivocado. Por lo tanto, está mal callar que algunos caminos ecuménicos que se han emprendido, como el de ir a Suecia a conmemorar una “reforma” herética, y abrazarse con unos luteranos que han llegado a la abominación de nombrar obispos y obispas a homosexuales “casados” con alguien de su mismo sexo, son causa de escándalo para propios y extraños, dan la imagen de que todo vale y extravían al pueblo.

  4. Quique Fernández dice:

    Me ha emocionado tan certero, sensato y, sobre todo, católico comentario. Los católicos estamos unidos a Cristo por medio de su Iglesia guiada por el Papa, porque así lo quiso el mismo Jesucristo.
    Al Papa le dio la potestad de atar y de desatar. Sí, si hace falta de desatar lo que el Vicario de Cristo, que anda más iluminado del Espíritu que yo, crea. Me guste más o menos a mí.
    Es sorprendente (o quizá no tanto) que aquellos que intentan pasar por más católicos que nadie se hayan convertido en católicos de boquilla. Se quejan de Lutero pero ¿acaso no están haciendo lo mismo?
    Reitero, me ha emocionado pero en este caso no me ha sorprendido porque cuando un sacerdote es verdaderamente de Cristo y su Iglesia piensa, dice y hace en católico.

  5. Eduardo Chafer dice:

    Todo el que abandona a su mujer y se casa con otra comete adulterio, quien come mi carne,y bebe mi sangre..duras son estar palabaras y no son de un fariseo intransigente, sino de la Misericordia en persona.
    Cuan transigentes somos con lo que es de Dios, pero la Cruz ni con un dedo queréis soportarla

  6. Echenique dice:

    Antonio María, ya que hablas de enfermedad con el ” si pica cura ” de tu abuelo ¿ de verdad de verdad crees que la enfermedad de hoy en la Iglesia Católica es la rigidez ? ¿ no será más bien el modernismo, el relativismo, el todo vale, lo light, el ecumenismoantiproselitismo, la ambigüedad, la misericordia sin Verdad y sin Justicia, el acompañamiento no se sabe hacia donde, el encuentro por el encuentro que no encuentra nada, el lenguaje lenguaraz que no dice nada para no molestar a los lejanos, etc, etc. Yo, ya puestos a pecar, prefiero pecar de rigidez, como Jesucristo, que no admite el divorcio, que de tanta flexibilidad que acaba por no ser nada, o, mejor dicho, acaba en el pecado y el infierno, que parece que existe. Yo, entre católico y bergogliano, me inclino por católico. Bergoglio pasará y la Iglesia Católica seguirá y se recuperará de esta terrible enfermedad que tantos no detectan o no quieren detectar.

  7. Pedro Ardués dice:

    Ciertamente si “Roma locuta, causa finita” y, quienes manifiestan con respeto sus dudas y el dolor que les producen determinados comentarios, expresiones, gestos… no hacen más que obedecer aquello de “ARMEN LÍO”. LLegado aquí creo viene a colación el significado de la palabra “lío”, y de la expresión “armar lío” según la R.A.E.:
    1. m. Porción de ropa o de otras cosas atadas.
    2. m. coloq. embrollo (‖ enredo, confusión).
    3. m. coloq. Barullo, gresca, desorden.
    4. m. coloq. amancebamiento.
    armar un lío:
    1. loc. verb. coloq. embrollar.
    Respecto a embrollar, la R.A.E. nos dice:
    1. tr. Enredar, confundir algo. U. t. c. prnl.
    2. tr. Par. y Ur. Apropiarse de algo mediante engaño.

    Excepto la 1ª acepción (Porción de ropa o de otras cosas atadas), todas las demás son muy descriptivas de lo que pretendía Francisco en la JMJ de Rio cuando dijo aquello de “ARMEN LÍO” y, Rv. Domenech, compartiendo plenamente su criterio de que la confusión nunca es buena, cuando los fieles expresan su desconcierto o su dolor por ciertas expresiones, gestos… no hacen más que cumplir lo que Francisco pidió en la JMJ de Río de Janeiro

  8. Echenique dice:

    Pedro Ardués, quédate tranquilo. El propio Bergoglio pidió parresía. Sólo que, luego, cuando la ejercemos por el bien de la Iglesia, pues quien calla otorga, no parece que le agrade. Yo creo que, en estos momentos, los católicos tenemos, no sólo el derecho, sino el deber eclesial de exponer, con todo respeto, el gran contraste entre la Doctrina de la Iglesia y las afirmaciones o ambigüedades bergoglianas. Ubi Petrus ibi Ecclesia es cuando el Papa está con la Iglesia, no obviamente cuando se aparta. Por cierto, Pedro, te felicito por tus comentarios magistrales.

  9. El Obispo dice:

    “Roma locuta, causa finita” y Bergoglio quiere reabrirlo todo lo que Roma hace cientos de años (por no decir 2000 años) ya hablo y sentenció. Por cierto, aconsejo al autor de este artículo leerse los documentos -no ya de Trento o del Concilio Vaticano I- sencillamente, los documentos del Concilio Vaticano II, el Catecismo y el Código de Derecho Canónico. ¿Cuándo Roma (es decir, el Papa) habla y la cuestión queda finalizada? a ver, a ver…. Pues consulte, consulte. Y luego cuéntenoslo. Yo ya lo sé, pero no le voy a hacer todo el trabajo, ponga usted tiempo y esfuerzo de su parte en aprender estas cosas. Muchas gracias.

  10. M.ª del Carmen I. V. dice:

    Ser fiel a los mandamientos de la Ley de Dios, a la doctrina y al magisterio de la Iglesia, ¿es rigidez?

  11. Pedro Ardués dice:


    Ciertamente no creo sea bueno criticar al Papa, y hay que evitarlo y rezar mucho por él, por la Iglesia que dirige, y por todos nosotros. Como frecuentemente me hace perder la paz, prefiero no enterarme de lo que dice o hace (me quedo con el Credo de siempre y con lo que me enseñaron mis padres), y sólo rezo por él. Pero si digo que está mal criticar al Papa, tampoco es bueno caer en el buenismo de ocultar sus “peculiaridades” (por no utilizar otros adjetivos más expresivos) pues, quien no sepa discernir bien entre la confusión reinante, será arrastrado por la mundanidad

  12. Pedro Ardués dice:

    ¿Y la comunión de los divorciados vueltos a casar? Dado que un Papa no puede cambiar la doctrina, le preguntan en un avión de regreso a Roma, entonces, Santidad, ¿ha cambiado algo?, y Francisco responde “yo diría que si”. Pero sucede que no puede cambiar la S. Escritura donde claramente se habla del adulterio, y donde claramente se dice que quien come indignamente la Carne de Cristo, como su propia condenación…
    Al comienzo de Amoris Letitia Francisco viene a decir que no quiere cerrar temas con intervenciones magisteriales… Pero el Señor le pide a Pedro: “confirma a tus hermanos en la Fe” Y sucede que, tras el tremendo escándalo originado en los dos últimos sínodos, nos ha dejado en ascuas en un tema tan fundamental y que tiene tantas implicaciones teológicas.
    Ya quisiera yo (y creo que todos) que Francisco hubiese hablado con claridad, sin confusión, sobre los temas capitales que nos escandalizaron en los dos últimos años, pero no lo hace, y propone como modélico un libro del Card. Kasper que fue condenado en los años 80. Ya quisiéramos todos que Francisco no nos diera lecciones de confusión, diciendo, desdiciendo, matizando, corrigiendo, interpretando continuamente lo que antes ha dicho y rápidamente se ve que no podía haber dicho

  13. Echenique dice:

    http://infocatolica.com/blog/caritas.php/1611060524-146-entrevista-a-la-dra-anca Quizás la doctora Cernea, tan sabia, le cura su bergoglianismo adquirido. Lea, lea, si se atreve.

  14. Echenique dice:

    Abaya has dado en el clavo. Los bergoglianos creen que los que no piensan como ellos, además de rígidos, llevan una doble vida. Cree el ladrón que todos son de su condición. Siga señor Domenech defendiendo a Bergoglio. Los defensores de Bergoglio son quienes más ponen de manifiesto sus carencias. Infovaticana ha hecho un buen fichaje, pero me temo que tendrá que volver al Seminario y la Facultad y enterarse del pecado de papolatría. Seguro que si lee este artículo Bergoglio le dice a Domenech ” No tanto hermano, no tanto “. Los bergoglianos más bergoglianos que Bergoglio lo que buscan, y lo estamos viendo, es medrar. Son muy pocos los clérigos que se atreven a criticarlo. En cambio los laicos, que no tenemos nada que perder, criticamos todo lo que consideramos procedente, por amor a la Iglesia, que, con este pontificado, está sufriendo cantidad. Y muchas almas van a acabar mal, confiando en una misericordia más falsa que Judas.

  15. Abaya dice:

    Pues qué quiere que le diga. A mí todo esto me ha recordado poderosamente aquel modelo de oración del que habló Cristo: “Oh Dios, te doy gracias porque soy manso, bondadoso, benevolente y perdonador. Yo ando en la libertad de los hijos de Dios. Y no como este pedazo de rígido que tengo al lado: parece bueno porque cumple los mandamientos, pero en realidad es malo, hipócrita y enfermo del alma. De hecho, lo más probable es que lleve una doble vida”.

  16. Antonio María dice:

    Si pica cura, decía mi abuelo.

  17. Fulgencio de Écija dice:

    Pues antes que este papa ya hablaron muchos otros.

  18. Carlos dice:

    No creo que esa rigidez haga referencia a cuestiones de índole moral sino estructurales “no saben cómo se camina en la Ley del Señor y no son felices”. Es decir no niega la Ley del Señor pero tampoco lo reduce todo a eso. El peligro viene cuando la moral se estructura de tal forma que bloquea las relaciones normales con otros miembros de la Iglesia, con el otro sexo, con otras confesiones, otros ambientes, entre curas y laicos, etc. En condiciones normales, todo el mundo sabe lo que está bien y lo que está mal pero ya me dirá si no es posible y habitual extralimitarse en los deseos de cualquier tipo casi sin darse cuenta (en la comida, el trabajo, la bebida, la novia, la propia imagen, etc.). El problema vendría por no saber o querer pedir perdón cuando ocurre. Los rígidos y exquisitos son poco amigos de lo rústico donde muchas veces se cumple aquello de “más vale pedir perdón que pedir permiso” por eso cuando les tocas su rigidez son capaces de cualquier cosa.

  19. María dice:

    Pues mire Señor Domenech, muchos luteranos se han disgregado de la iglesia oficial sueca e inglesa a causa del escándalo que supone señoras obispas casadas con señoras, y de pastores casados con señores, oiga esos luteranos no son católicos rígidos ni sabiondos ni soberbios, simplemente creen en la Biblia y en la palabra de Dios. Pero es que el Papa no se han juntado con luteranos vamos a decir normales o con evagélicos que creen en la sola escritura, sino con lo peor del luteranismo. Ahora bien que a muchos papólatras les gusta y les parece bien, pues les parecerá bien, pero no ha dejado de ser un escándalo sin ninguna necesidad. ¿es que vamos hacer ecumenismo con esos?. Ni yo ni muchos católicos queremos ser más que nadie ni pretendemos ser más santos que nadie, pero ciertas iglesias protestantes no son ningún ejemplo a seguir, al menos para muchos católicos.

  20. Hermenegildo dice:

    El Papa sólo es infalible en contadas ocasiones y la Historia demuestra que los papas se han equivocado muchas veces. La papolatría es síntoma de un catolicismo inmaduro y mal formado.

  21. 2 de Enero dice:

    Aquí hay algo evidente. En 500 años, o han estado equivocados la Iglesia y los sucesivos papas, y las enseñanzas impartidas a los fieles han sido un engaño, o el actual papa está -en sentido metafórico- para devolverlo a los corrales.
    Se está intentando demostrar la cuadratura del círculo para justificar su actitud… y no digamos su aptitud.
    La realidad es tozuda. Va a Suecia. Y de aquí, para la opinión pública, para los católicos de todo el mundo, sale la idea de que Lutero y la reforma tuvieron consecuencias positivas. No hay que darle más vueltas.
    Eso sí. A la ciudad de Ávila no pudo venir a ensalzar la figura de Santa Teresa y su obra con motivo del quinto centenario de su nacimiento. ¡Claro! No era ecuménica. ¿Sabe Vd. -mejor que yo, probablemente- lo que dijo Santa Teresa del luteranismo?
    Critica la obra de España en América que, naturalmente tuvo excesos, pero se fotografía sonriente con Obama -defensor a ultranza del aborto- y calla ante el exterminio de miles de indios en Norteamérica, realizado bajo la doctrina protestante.

  22. Echenique dice:

    Por cierto señor Domenech, no ha podido usted elegir peor lema para defender a Bergoglio. Roma ya habló, en la familiaris Consortio de Juan Pablo II, sobre la comunión de los divorciados resposados y dijo que no salvo que vivieran públicamente como hermano y hermana. Pues bien, toda la extensa Amoris Laetitia es para decir lo contrario a base de ambigüedades, imprecisiones y citas parciales de documentos anteriores. Roma ya habó sobre el diaconado femenino y dijo que esa figura de los tiempos iniciales no es asimilable para nada al ministerio ordenado diaconal. Pues bien, a pesar de ello, Bergoglio ya ha nombrado otra comisión a su gusto para decir supuestamente lo contrario. ¿ Y nos tenemos que quedar calladitos ?

  23. Echenique dice:

    Así que hay que decir amén a todo lo que diga o haga el Papa, sea el que sea, aunque diga o haga barbaridades ? La historia de la Iglesia enseña mucho y al Papa no lo elige el Espíritu Santo. Ojalá le dejaran elegirlo los señores cardenales, tan poco católicos muchos de ellos. El omnes cum Petro es ad Jesum per Maríam, no al huerto, o al luteranismo más relativista. Ni siquiera tenemos los católicos un sano derecho a la crítica a alguien que nos insulta casi todos los días ? Resulta que hoy día la gente se traga todo o casi todo y este papa tiene que arremeter contra quienes queremos seguir siendo católicos, calificándonos de doctores de la letra ? Ojalá hubiera más ” doctores de la letra “, pues muchos son del polítically correct, unos miedosos. Pablo VI ya vaticinó que un pensamiento de tipo no católico se estaba extendiendo por la Iglesia y que ese pensamiento podría ser mayoritario, como lo es ahora. Es más, creo que ese pensamiento no católico se ha hecho con la cabeza. Esperemos que dure poco. Yo rezo por ello. Usted se ha preguntado porqué este papa es tan aplaudido por los enemigos de la Iglesia, que se frotan las manos ? A propósito de la rigidez: me temo que Jesucristo a Bergoglio y a usted les debe parecer la mar de rígido, pues, a diferencia de los fariseos, no admitió el divorcio, y sigue sin admitirlo, en ningún supuesto. Por ser tan ” rígido ” me temo que murió en la cruz. En cambio a los flexibles les va bien con cualquier Papa.