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“Estuve a punto de ser intubado”: Padre Hugo Valdemar Romero

Exvocero de la arquidiócesis de México narra su experiencia al padecer covid-19. Agradece oraciones y solidaridad.
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Después de un difícil momento en su vida personal, el padre Hugo Valdemar Romero, canónigo de catedral metropolitana y exdirector de la oficina de comunicación social del arzobispado de México, rompe el silencio. Fue uno de los millones de contagiados por la enfermedad y ahora se encuentra en recuperación. Se especuló sobre su salud e incluso corrieron los rumores de un desenlace fatal por haber sido intubado. Claro y sin rodeos, el padre Valdemar explica su experiencia y ve hacia adelante en las nuevas responsabilidades en la arquidiócesis agradeciendo por las oraciones y las personas que se interesaron por su bienestar. Y reconoce la solidaridad y aprecio de una parte del presbiterio que estuvo al pendiente de su evolución, pero sobre todo, a Dios y Santa María en lo que estima como “una pequeña prueba” en su vida.

Padre Hugo, en su recuperación, gracias por compartir esta experiencia, sobre todo por el interés sobre su estado de salud dando lugar a especulaciones. ¿Cómo se encuentra actualmente al afrontar el covid-19?

-Después de 10 días de hospitalización en la que fue controlada la neumonía atípica COVID, me encuentro en plena recuperación, gracias a Dios avanzando muy satisfactoriamente.

¿Estuvo en condiciones de gravedad?

-Sí, el día que me ingresaron al hospital llegué saturando de oxígeno en 62, por lo que estuve a punto de ser intubado, pero gracias a Dios, a los médicos, pudieron estabilizarme y no fue necesario llegar a ese extremo.

¿Cómo a asumido los gastos de esta dura enfermedad? ¿Ha tenido ayuda del arzobispado? ¿Le han acompañado los obispos?

-Al constatar que el seguro sacerdotal no cubría covid, en octubre pasado decidí comprar de forma personal un seguro de gastos médicos mayores que fue el que cubrió mi hospitalización en un sanatorio privado de la ciudad de Puebla donde quise internarme porque aquí viven mi papá y mis hermanos y se me facilitaban más las cosas. En realidad, no he pedido ayuda económica de la arquidiócesis, han sido mis amigos quienes me ayudaron a pagar algunos gastos significativos que no cubre el seguro. Y debo reconocer la cercanía fraterna del vicario general, monseñor Salvador Gónzalez, quien siempre ha estado al pendiente de mi situación de salud; asimismo ha sido muy cercano monseñor Eloy Díaz, vicario episcopal de la II Vicaria a donde ahora he sido asignado, igualmente han sido cercanos monseñor Luis Pérez Raygoza y Carlos Samaniego, me han escrito constantemente para saber de mi salud y animarme en la oración, lo mismo debo decir del, hasta ahora, mi vicario episcopal Arturo Barranco, los señores canónigos del cabildo, tanto de catedral como de Basílica, los padres de mi decanato y mi grupo de generación que siempre ha sido muy unido y  de un sin fin de amigos y religiosas que han estado al pendiente de mi. Estoy muy sorprendido de tanta solidaridad, preocupación y cariño que me han mostrado.

Ahora ya en recuperación, ¿Qué sigue en su oficio de rector y cómo canónigo penitenciario?

-Los médicos me aconsejan una rehabilitación que llevará entre dos y tres meses. Pasado ese tiempo, asumiré mi nuevo cargo como párroco en San Isidro Labrador y reanudaré plenamente mis actividades pastorales. El pasado 15 de agosto, solemnidad de la Asunción de Nuestra Señora, fui removido como penitenciario de la catedral. Tal encomienda la ejerce ya monseñor Juan Carlos Guerrero; sin embargo, buscaré tiempo para confesar en catedral y auxiliar así al nuevo penitenciario.

Otra especulación que circula es que usted estaría por pasar al clero de la arquidiócesis de Puebla. ¿Es cierto?

-Tengo una relación de amistad muy cercana con el señor arzobispo de Puebla, don Víctor Sánchez Espinosa. Él ha estado diariamente al pendiente de mi estado de salud y me ha ofrecido todos los medios a su alcance para mi rehabilitación post hospitalaria. Se ha portado como un verdadero padre conmigo; sin embargo, no tengo planes de cambiar de arquidiócesis, mi diócesis es la Ciudad de México, ahí permaneceré y si alguna vez he pensado en la arquidiócesis de Puebla de donde soy originario, sería para mi jubilación.

¿Qué mensaje dejaría a nuestros lectores y en especial a quienes padecen la enfermedad o han perdido a un ser querido?

-Una absoluta confianza y abandono en Dios, una devoción firme en María Santísima, Ellos me han sostenido en esta pequeña prueba y me han dado una fortaleza y fe que, me queda claro, es pura gracia.

 

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1 comentarios en ““Estuve a punto de ser intubado”: Padre Hugo Valdemar Romero
  1. «Fue uno de los millones de contagiados por la enfermedad». FALSO. Las pruebas non son fiables. Con la PCR todo mundo estaría grave si se sometiera a esta supuesta prueba. En cuanto a que estuvo intubado, la OMS dio un protocolo falso que matón a miles de personas con los respiradores. No sé si éste fue el caso. Los mandamases de la OMS deberían de ser juzgado por lesa humanidad, igual que los políticos, médicos que hicieron tantas barbaridades y provocaron la muerte de tantos ancianos. En España al menos 30,000.

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