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Vaticano. Una noticia ambigua; una indiscreción y voces que esperamos no se confirmen

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Desde el Vaticano llegan una noticia, una indiscreción y algunas voces que, esperamos, no se confirmen. Pero procedamos con orden.

Como pueden ver por las fotos publicadas en la página Facebook de Radio Spada, en las Acta Apostolicae Sedis, fascículo 10/2016, se ha publicado una carta -privada- del Pontífice a los obispos argentinos tras la publicación de las directrices para la aplicación del capítulo ocho (el de las famosas notas correspondientes a la comunión a los divorciados que se han vuelto a casar) de Amoris Laetitia. Directrices que, como se ha observado y subrayado aquí, son de todo menos claras.

La publicación de la carta sobre las Acta incluye una breve nota del Secretario de Estado el Cardenal Pietro Parolin que, con un Rescriptumi ex audientia SS.mi del mes de junio de 2017, informa que el propio Pontífice desea que los dos documentos -las directrices y la carta- sean publicados en el sitio online de las Acta Apostolicae Sedis.

La noticia no hace más que alimentar ulteriormente la confusión y la incertidumbre acerca de la discutida exhortación apostólica y el modo de actuar del Pontífice que, de nuevo, parece estar lejos de la claridad y de la rectitud que muchos fieles esperan. No se da respuesta a los cardenales de los dubia, ni a las cartas, peticiones y otras iniciativas de estudiosos, teólogos y simples fieles desorientados por la ambigüedad -voluntaria- del documento. Pero, al mismo tiempo, se ofrece una pátina de oficialidad a una carta dirigida a un miembro de una conferencia episcopal.

¿Con qué fin? ¿Para obligar a todos a un religiosum obsequium, a un magisterio expresado, a pesar de todo, de manera sesgada y ambigua, o para responder, sin comprometerse a una respuesta directa que expondría al Pontífice de manera inequívoca, a los dudosos y perplejos? Como simple fiel, la sensación que uno tiene de todo esto es de fastidio, por un comportamiento que se podría definir clerical en el peor sentido de la palabra.

Y si es verdad lo que hemos sabido de dos fuentes distintas, tal vez es un fastidio compartido también en el Vaticano. Parece ser que un cardenal de renombre, ex diplomático y con un currículum importante, que guía las Congregaciones y las oficinas importantes en la Secretaría de Estado, ha reprochado al Papa su modo de actuar, diciéndole concretamente: te hemos elegido para hacer reformas, no para destruirlo todo. La noticia se ha difundido en el Vaticano porque la conversación -si se puede hablar de conversación-, alcanzó niveles elevados de decibelios, que superaron la frágil barrera de puertas y muros. El purpurado en cuestión fue uno de los que apoyó la candidatura de Jorge Mario Bergoglio en el cónclave de 2013.

Por último, una voz que esperamos no se confirme. El próximo 7 de diciembre, el arzobispo Mons. Georg Gänswein, secretario del Papa Benedicto XVI, cumple cinco años como Prefecto de la Casa Pontificia. Y según indiscreciones procedentes de buena fuente, podría no ser confirmado. Como, por otra parte, ya le sucedió -y lo sabemos bien- al Cardenal Müller. Parece que la regla de los cinco años se cumple sobre todo, y de manera especial, si el interesado no forma parte del círculo del Pontífice. En las últimas semanas Mons. Gänswein ha estado fuera de Roma por problemas de salud, pero ya está de vuelta. Si la voz es cierta, se plantearía el problema de su futuro destino. La hipótesis de una diócesis en Alemania es improbable: es demasiado católico. Tal vez en la secretaría de una Congregación en Roma. O, como Müller, que quede a disposición. Esperemos que nuestra fuente se equivoque.

(Publicado en Stilum Curiae. Traducción de Helena Faccia Serrano para InfoVaticana)

4 comentarios en “Vaticano. Una noticia ambigua; una indiscreción y voces que esperamos no se confirmen
  1. Como dice una compañera de trabajo: Los malos siempre ganan en el mundo. Ahora habría que añadir: y en el Pontificado de Bergoglio. Espero que Ganswein pase a una diócesis alemana; sus diocesanos ganarán a un hombre de Dios.

  2. Y hay gente que sigue queriendo no ver el desastre. Digo » queriendo no ver», porque o quieren esa destrucción de la iglesia católica o les da miedo abrir los ojos y ver la situación espantosa (que puede llevar a más de uno a la deseperacion).

  3. El autor se equivoca cuando califica el comportamiento de Bergoglio como clerical.
    Es falso, torticero, maquiavélico, sucio, hereje, mentiroso, cínico, etc.
    Ese es el problema de la Iglesia que los supuestos buenos, permiten hacer a los malos. Y se empieza diciendo que el enfermo tiene un constipado cuando tiene un cáncer terminal.

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