Tiempo de Apocalipsis, el Papa Francisco y la excomunión de Rupnik: la doble vara de medir, la Orlandi en el Vaticano sigue viva.

|

Estamos en las solemnidades de la octava de la Navidad, y volvemos a las noticias diarias con algunos temas que prometes acompañarnos. La degradación de Roma la vemos cada día y, con frecuencia, y cerca del Vaticano es noticia, que empieza a ser normal,  ver jabalíes en la acera paseando.  Muchos artículos sobre las palabras del Papa Francisco en la Misa del Gallo y en la bendición Urbi et Orbi. Parece que los cuatro ángeles del Apocalipsis andan sueltos, con «el poder de devastar la tierra y el mar», en forma de crisis: económica, energética, bélica y pandémica, atenazando a la humanidad en forma letal, como una tormenta perfecta. El Papa Francisco sigue en silla de ruedas a pesar de las confesadas mejorías. El 5 de mayo fue el primer día que apareció en público, el 24, la última vez que lo hemos visto, sin que aparentemente cambie nada.  No piensa en operarse:  «Ya estoy caminando, la decisión de no operarme resultó acertada». Mejorar, el menos en lo que podemos ver, no es mucho, las cosas siguen igual.

Vemos muchos artículos sobre la doble vara de medir del Papa Francisco siguiendo el justicialismo, que parece ser su fuente de inspiración: “Al amigo, todo; al enemigo, ni justicia». Tosatti apelaba a los católicos a discutir cosas serias:  «Por eso insisto en preguntarme si el mundo católico todavía quiere distinguir entre los que son fieles (a qué, y a quién) y quién es infiel (y a qué, y a quién); o quiere distinguir entre los que son obedientes o desobedientes al Papa, arriesgándose a vivir su fe según la Verdad o según la «autoridad»». Señala los casos Pavone, Rupnik y Martin, como ejemplos del fracaso pastoral con el escándalo del doble rasero.

El caso Rupnik es ahora el caso estrella en los medios, no cede y promete poner en serias dificultades al Papa Francisco ante una decisión personal que no parece muy acorde con su predicación. No basta el silencio del Papa Francisco sobre cómo y por qué una sentencia de excomunión por absolución del cómplice en el confesionario, dictada por unanimidad por la comisión de la Congregación para la Doctrina de la Fe, fue revocada, unos días después. Dada la rápida reacción de los jesuitas queriendo salir del lodazal,  es de suponer que todo el tema se gestionó mucho más dentro de la compañía que en el Vaticano. La investigación en Roma la lleva adelante Daniele Libanori SJ, obispo auxiliar, que escribió una carta a los párrocos del sector central de Roma: “Trato de silenciar los sentimientos que siento ante testimonios estremecedores, provocados por silencios arrogantes, que blasfeman ante el mundo las inmundicias con las que se amasan ciertas escuelas espirituales». Habla de la «tremenda verdad de los hechos controvertidos». Y dice: “Las personas heridas y ofendidas, que han visto arruinada su vida por el mal sufrido y por el silencio cómplice, tienen derecho a ser indemnizadas públicamente en su dignidad, ahora que todo ha salido a la luz. La Iglesia -nosotros- tenemos el deber de un serio examen de conciencia y quien sabe que tiene responsabilidades debe reconocerlas y pedir humildemente al mundo que perdone el escándalo… Todos queremos la verdad. Tenemos derecho a ello. Buscarlo es un deber preciso”.

<

Nos tememos que, Angelo De Donatis, el cardenal vicario de Roma, puede ser el chivo expiatorio del caso Rupnik y se defiende como puede, sus declaraciones parecen las del abogado defensor: «Rupnik había prestado hasta ahora numerosos y valiosos servicios […] su permanente colaboración […] los ministros de Cristo no podemos ser menos garantes y caritativos que un estado laico, transformando de plano una denuncia en un crimen. Los juicios que vemos difundidos por muchos con particular vehemencia, no parecen manifestar ni un criterio evangélico de búsqueda de la verdad, ni un criterio básico sobre el que se asiente todo estado de derecho […]”.

El padre Rupnik debería dirigir los ejercicios espirituales en Loreto en unos meses, y sigue siendo consultor de las Congregaciones vaticanas: «quienes saben que tienen responsabilidades deben reconocerlas y humildemente pedir perdón al mundo por el escándalo…”. ¿Quién debe hacerlo, sino la persona que levantó la excomunión por lo que es uno de los actos más graves que puede cometer un sacerdote, absolver a un cómplice? Pero el «currículum» del Papa Francisco en estos casos de abusos, complicidades, encubrimientos, es muy abundante desde que era arzobispo en Buenos Aires.  McCarrick, Zanchetta, Pineda y demás, abusando, y protegidos de una forma descarada.

En una entrevista con la «Agencia Nova» Pietro Orlandi cuenta: «Emanuela sigue viva en el registro civil del Vaticano y, a pesar de los 40 años desde su desaparición, seguiré buscándola con vida hasta que tenga pruebas de lo contrario». La comisión de investigación parlamentaria: «Espera que sirva para empujar el muro de silencio que impide conocer la verdad y las responsabilidades de la desaparición de Emmanuela». “He recibido  mensajes de solidaridad de todo el mundo. Muchos de Argentina”. Un gran daño a la imagen del Vaticano “y esto me hace pensar que el secreto que esconden debe ser terrible”. Una comisión parlamentaria de investigación «sería útil  para investigar cosas que no han sido investigadas» pero también para dar profundidad institucional a la búsqueda de la verdad. “Si alguna comisión convocara a un representante vaticano, obviamente él sería libre de aceptar o no la invitación, pero si no aceptaba la discusión, tendría que explicar por qué”.

«No os fiéis de la gente, porque os entregarán a los tribunales…»

Buena lectura.

 

Papa Francesco, l’Urbi et Orbi: Ucraina, ma anche l’Iran

Caso Orlandi, il ricatto al Vaticano e la “verità inconfessabile” che vale più di ogni critica

Papa Francesco alla Messa di Natale in sedia a rotelle: la gonartrosi e il dolore al ginocchio destro

Lo scandalo del doppio standard

Card. Ghirlanda: “il Papa ha firmato una rinuncia, non le dimissioni”/ “Ecco i nodi”

Nella messa di Natale Papa Francesco cita Romero: “Chiesa appoggi chi è impegnato a trasformare le strutture di ingiustizia” (S.C.)

D’Apocalisse più che d’Avvento, Il decimo Natale di Papa Francesco, tra venti di guerra e stragi d’innocenti

Il fratello di Emanuela Orlandi: “Auspico che l’impegno del parlamento abbatta il muro di omertà”

Rupnik. Lo Scandalo Continua. Il Papa Dovrebbe Chiedere Scusa. Lo farà?

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *