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Los diálogos de besugos, el supermercado de las religiones, los obispos empleados del Papa, Polonia católica, Nápoles y Buenos Aires, Camerún y China.

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Estamos empezando otra semana que apunta a finales de septiembre. Uno de los mantras de nuestros tiempos es el ‘diálogo’. Sirve para todo y presuntamente, solo presuntamente, lo soluciona todo, la realidad es terca y dice otras cosas. En nuestro diccionario leemos que el diálogo es «plática entre dos o más personas, que alternativamente manifiestan sus ideas o afectos». En su segunda acepción: «Obra literaria , en prosa o en verso , es que se finge una plática o controversia entre dos o más personajes». Y en su tercera: «Discusión o trato  en busca de avenencia». Esta última, la tercera, puede ser la que más se ajusta a los que nos pretenden vender. Existe en el nivel coloquial otra expresión que pensamos que se ajusta mucho más, es el «diálogo de besugos» definida como una «conversación sin coherencia», tampoco está mal el «diálogo de sordos» una «conversación en la que los interlocutores no se prestan atención».  Lo que hoy abunda es el ‘diálogo de besugos’, cada uno habla de lo suyo de forma caótica y desordenada, sin importarle mucho las opiniones de los demás, escuchar no es dialogar, ni mucho menos, llegar a acuerdos.

En el viaje del Papa Francisco  a Kazajstán ha recordado la guerra de Ucrania, a la que define cómo una  guerra mundial en pedazos que corre el riesgo de convertirse en un conflicto global, quizás atómico.  Ha recordado el «espíritu de Helsinki» que presupone una cierta concepción del uso de la guerra, de la política y la diplomacia y, en última instancia, del hombre. La fórmula de Juan Pablo II, “el hombre es el camino de la Iglesia”, es  remodelada por Francisco en “el hombre es el camino de la Iglesia y de las religiones”.

La participación del Papa Francisco  en el Congreso de líderes religiosos alimenta la idea generalizada de que en el fondo una religión es tan buena como otra: un indiferentismo ajeno a la Iglesia y a la razón, ya que si todas son verdaderas, ninguna lo es. Schneider recuerda que los obispos deben hablar con franqueza, incluso al sucesor de Pedro. El evento puede haber dado la impresión de que hay un «supermercado de religiones» en el que todos pueden tomar la suya de los estantes.  La Iglesia católica no puede adherirse a esta corriente, tampoco dialogar con ella. No está abierta a todas las divinidades, no se dirige a un mundo genérico de lo «Divino», desgraciadamente esta expresión fue utilizada por el Papa Francisco en sus intervenciones, sino al Dios verdadero y único, objeto de investigación de la verdadera razón.

Schneider recuerda que los obispos no son «empleados» del Papa, ejecutores tácitos y pasivos, son hermanos y si en buena conciencia un obispo ve alguna deficiencia en lo que el Papa dice o hace, tiene razón en decírselo, con el debido respeto.  En la declaración de Abu Dahbi, el Papa Francisco suscribió la expresión según la cual Dios quiere a las diversas religiones, expresión incorrecta, nunca corregida.  La gran desgracia es que hoy en la Iglesia se piensa que la situación actual de la humanidad es «normal»  y que Dios nos creó tal como somos ahora. En el encuentro con los obispos y clérigos locales les recomendó estar atentos, no “mirar hacia atrás con nostalgia, quedando anclados en las cosas del pasado y dejándonos paralizar en la inmovilidad” porque esto sería “la tentación de retroceder”. El episcopado kazajo es uno de los menos alineados con la agenda del pontificado actual.

El Papa Francisco se mete en otro lío no menor, suponemos que sentará mal en Nápoles, que hoy celebra a San Genaro, y en su Buenos Aires natal:  “He estado en Nápoles.  De alguna manera me recuerda a Buenos Aires. Porque me habla del Sur, y yo soy realmente del Sur, viajé al Mediterráneo, al mare nostrum, y vi los ojos de los migrantes con mis propios ojos. Vi miedo y esperanza, lágrimas y sonrisas llenas de expectativas demasiado a menudo traicionadas”. “El crimen organizado es una plaga. Se trata de todos. El norte y el sur del mundo. Lo dije precisamente en Nápoles: todos tenemos la posibilidad de ser corruptos, ninguno de nosotros puede decir: nunca seré corrupto. ¡Realmente hay mucha corrupción en el mundo! Una cosa corrupta es una cosa sucia, una cosa apestosa».  «Alegría, pensamiento positivo, resiliencia, la generosidad, estas son las cualidades de Nápoles que más admiro».

La iglesia de Santa María, en la diócesis de Mamfe, en Camerún, fue incendiada y un grupo de hombres armados secuestró a cinco sacerdotes, una monja y dos fieles laicos.  Los obispos  de Camerún expresan «gran conmoción y total horror». “Este acto es inédito y sin razón”.  La conferencia episcopal regional condena el hecho y pide la «libertad inmediata» de las ocho personas secuestradas.

La iglesia no está muerta y 60 mil peregrinos que han llegado a la «montaña sagrada» de Kalwaria Zebrzydowska, en Cracovia. Sonaba, como tantas cosas en Polonia, al regreso de Juan Pablo II con  la apasionada y vibrante homilía pronunciada por su arzobispo,  en el santuario de Kalwaria Zebrzydowska durante la Misa con motivo de la XXX Peregrinación Familiar. «¿Cómo es posible que el hombre dé la espalda a Dios Creador, que llamó al hombre a existir a su imagen y semejanza de hombre y mujer, y crea definiciones completamente nuevas de lo que es el matrimonio y la familia, fomentando las relaciones homosexuales, apoyando una especie de «industria» que produce hijos, apoyando la ideología de género, promoviendo movimientos LGBTI+?».

En China, según los últimos datos disponibles, hay unos 70 millones de cristianos, de los cuales 12 millones son católicos. En el país, sin embargo, la discriminación religiosa se dirige a todas las religiones, incluida obviamente la cristiana, y esto a través de la destrucción de los lugares de culto, la expulsión de los sacerdotes y la violencia contra los fieles. A pesar de los acuerdos secretos del Vaticano, la actitud de Pekín y Hong Kong hacia las comunidades religiosas está siempre marcada por el máximo control y represión de cualquier forma de democracia. Zen fue arrestado en mayo de 2022 por la policía de seguridad nacional de Hong Kong por absurdos cargos de colusión con fuerzas extranjeras y su juicio comienza hoy.  En la propuesta aparentemente ingenua de diálogo con China, el Papa Francisco se refleja el objetivo 2030 de ayudar a construir un nuevo orden mundial.

«Nada hay oculto que no llegue a descubrirse…»

Buena lectura.

 

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