La ‘Salus’ fuente de salud y de salvación, los deconciertos del vaticano ante el coronavirus, hacer el Don Abbondio, Semana Santa del Papa Francisco sin fieles.

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Las palabras ‘salud’ y ‘salvación’ tienen la misma etimología y las dos derivan del latin ‘salus’. Por algo será. No tendremos la salud si nos olvidamos de la salvación, ‘Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por causa de mí y del evangelio, la salvará. Pues, ¿de qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero y perder su alma?, Pues ¿qué puede dar un hombre a cambio de su alma?…

Vemos que va pasando el lógico desconcierto inicial y creemos que en Italia, y por supuesto en toda Europa con unos días de retraso, todos somos conscientes de que nos enfrentamos a una enfermedad desconocida que ya está causando muchos muertos y que ha paralizado nuestra forma de vivir. Creemos, sin duda, que habrá un antes y un después de todo esto. El antes ya lo conocemos pero el después lo estamos construyendo ahora. Empezamos a tener noticias de sacerdotes y obispos con coronavirus, que son noticia por ser los primeros, en pocos días dejarán de ser noticia porque por desgracia serán demasiados y empezaremos a hablar de fríos números. No podemos ser indiferentes antes los miles, miles de enfermos y miles, ya empiezan a serlo, de muertos. Son personas que dejan sus familias desgarradas por el dolor y no podemos pensar que mal de muchos consuelo de idiotas.

Las cosas están mal y se pondrán peor en parte, solo en parte, por la propia naturaleza del virus y en otra buena parte por la estupidez humana que no conoce límites. Insensatos que no cumplen las mínimas reglas sanitarias, políticos que siguen pensando en sus mezquinos intereses. Cuando esto pase, que pasará, tendremos que enterrar a nuestros muertos y recomponer un tejido social que está demasiado dañado y no solo por el virus. El virus está poniéndonos a todos ante la realidad de la muerte y la fragilidad de nuestra condición humana. Será difícil que no pensemos algo sensato en tanto tiempo como vamos a tener. Cuando llueve se ven las goteras y ahora las estamos viendo. Necesitamos algo mas que salud física, necesitamos la salvación y, si lo queremos decir con una sola palabra, necesitamos ‘salus’ en toda la amplitud de su significado.

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Roma está muerta, silenciosa, las personas se cruzan en la calle y se separan pero observamos que se saludan aunque sean desconocidos. Creemos que todo esto nos tiene que hacer mirarnos mucho más a los ojos y sentirnos muy cercanos de todos. El Papa Francisco ha hablado hoy de no hacer el ‘Don Abbondio’, expresión muy conocida un italiano pero nos suponemos que no demasiado en otras latitudes.

Don Abbondio es un párroco de pueblo demasiado preocupado por resolver sus problemas para ser el punto de referencia para sus compatriotas. Don Abbondio aparece en el capítulo primero de la novela ‘ I promessi Sposi’, de Manzoni: «.. Don Abbondio no nació con el corazón de un león. Pero, desde sus primeros años, había tenido que comprender que la peor condición, en ese momento, era la de un animal sin garras y sin colmillos, y que tampoco se sentía inclinado a ser devorado. […] Nuestro Abbondio, no noble, no rico, valiente, incluso menos, se había dado cuenta, antes de casi tocar los años de discreción, de estar en esa sociedad, como una olla de terracota, forzada a viajar en compañía de muchas ollas de hierro. Por lo tanto, había obedecido de buena gana a los familiares que querían que fuera sacerdote. […] Su sistema consistía principalmente en evitar todos los contrastes, y en entregarse a aquellos que no podía evitar. Neutralidad desarmada en todas las guerras que estallaron a su alrededor … »

La historia de Don Abbondio es la historia de su miedo y de las diversas y muy diferentes manifestaciones a través de las cuales se revela esta debilidad. El autor estudia al personaje con una penetración sutil y un ingenio sonriente, y con tal certeza de rasgos que es la figura más famosa de la novela. La vida de Don Abbondio transcurre enteramente en la órbita de un personaje, Don Rodrigo, y bajo la influencia de un defecto incómodo, el miedo: por lo tanto, el miedo a Don Rodrigo, a sus amenazas y su fuerza. Manzoni nunca es duro con él en toda la novela («nuestro Don Abbondio»), ya que de lo contrario , la dureza habría disminuido la comedia del personaje. Atormenta a su personaje pero al mismo tiempo es indulgente con sus debilidades. Don Abbondio no es un hombre malo, porque, para ser malo, se necesita una buena dosis de ingenio y coraje, casi tanto como se requiere para ser total y cristianamente bueno. Pero Don Abbondio tampoco es bueno. Vive en un mundo propio, forzado al miedo; él sufre y lucha, y pasa momentos que no le desearía a nadie. No solo teme al peligro, sino que ve obstáculos y dificultades incluso donde no están, y crea prejuicios y temores infundados, encerrándose en un egoísmo obtuso, que le impide, de la manera más absoluta, distinguir serenamente el bien del mal.

Mejor no sacamos demasiadas conclusiones de lo que ha pretendido ser una gracieta.

Como novedad de hoy solo tememos que la Semana Santa del Papa Francisco se celebrará a puerta cerrada y sin fieles y la tendremos en todo el mundo, como no, en el famoso streaming que no deja de ser una retransmisión en directo, en Italia queda bien llamar a las cosas en inglés y así parecen más importantes.

Empezamos a contar con interesantes reflexiones de fondo sobre todo lo que estamos viviendo. Hoy tenemos un artículo de Gotti Tedeschi sobre el derecho natural y de Aldo Maria Valli sobre el escenario posterior a la crisis. El Papa Francisco sigue encerrado, enjaulado, y los cardenales ‘en urbe’ desaparecidos y con pavor ante el bicho. Todo el gobierno Vaticano y gran parte de episcopado mundial están en la edad de máximo riesgo y esto se nota demasiado en las decisiones y actuaciones que estamos viviendo.

Specola seguirá en este tiempo aunque la vida del Vaticano y del Papa Francisco se han reducido al mínimo. Observamos todo lo que sucede a nuestro alrededor a pesar que la reducción de movilidad que nos obliga a estar confinados. Hoy más que nunca, nos encomendamos a la ‘Salus Populi Romani’ pidiendo salud y salvación.

«Si conocieras el don de Dios y quién es el que te pide de beber, le pedirías tú, y él te daría agua viva.»

Buena lectura.

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Comentarios
6 comentarios en “La ‘Salus’ fuente de salud y de salvación, los deconciertos del vaticano ante el coronavirus, hacer el Don Abbondio, Semana Santa del Papa Francisco sin fieles.
  1. La novela de Alessandro Mazoni, I promessi sposi que en español se llama Los Novios, a mi parecer, es después de la Divina Comedia de Dante, la obra más grande y hermosa de la literatura italiana. Una novela muy católica y de grandes valores. En estos días cuando gran parte de las actividades están paralizadas, recomiendo la lectura de esa obra extraordinaria que les dará una gran alegría.
    Esta es una exageración; ! todos somos conscientes de que nos enfrentamos a una enfermedad desconocida que ya está causando muchos muertos». Los coronavirus son bastante conocidos, pues 25% de los catarros de siempre son coronavirus. Además, sirven las mismas medidas naturales de precaución para potenciar el sistema inmune y ojalá evitar el contagio; abundante vitamina C, especialmente limón y también muchas verduras, AJO, evitar el estrés, cosa que se podría lograr al menos en parte apagando la TV y el pánico que siembre, dormir bien. Si uno tiene un problema de no poder dormir, tomar valeriana o melotonina. En ningún caso tomar paracetamol y otros analgésicos que dañan el hígado y debilitan el sistema inmune. Mucha fe y confianza en la divina providencia. El virus no sobrevive a más de 26 o 27 grados. El problema es su rápida expansión que provoca sobrecargo en los hospitales. No pisar un hospital porque tienen un sin fin de bacterias y virus malos a no ser que el médico lo indique.

    Los afectos económicos van a ser desastrosos, probablemente un aumento de los parados en un millón y medio. Igual vendrán muchos bienes y ojalá que echen al gobierno inepto e ideológico socialcomunista de Sánchez.

    1. ¿«El virus no sobrevive a más de 26 o 27 grados. » ?
      ¿De dónde ha salido este dato? Eso no puede ser verdad, dado que la temperatura del cuerpo humano sano fluctúa entre 36° y 37° centigrados.
      Lo que debe hacerse es lavar las manos, a menudo, siguiendo la técnica de los centros hospitalarios; no tocarse la cara o mucosas, sin haberse lavado. Uno nunca debe automedicarse, si es un buen consejo lo de evitar el paracetamol.
      Nada asegura que la vitamina C pueda hacer algo contra el coronavirus, dado que es un virus, el sistema inmune no sabe como defenderse, como toda enfermedad viral, debe seguir su proceso. El problema es exponerse, dado que las personas no mueren por coronavirus, sino por infecciones de neumococo, es decir de neumonía, que aprovecha que el sistema inmune está tratando de acabar con el virus, y deja de atacar al neumococo.

      1. Es verdad, pero los pulmones se mantienen a una temperatura más baja y ese es el problema. En todo caso, me refiero a la temperatura del ambiente, no necesariamente el cuerpo. ¿Por que casi no se dan los catarros y gripes en el verano? Si la vitamina C no hace nada en contra del coronavirus, ¿como es que está dando resultados en China donde están dando dosis masivas de Vitamina C intravenosa.
        !el sistema inmune no sabe como defenderse, como toda enfermedad viral, debe seguir su proceso». Es falso. EL sistema inmune tiende a atacar a cualquier patógeno, pues para eso existe.

        En general, es cierto que en teoría no se debe automedicarse, pero yo no recomiendo ninguna medicina y considero que uno debería de evitar las medicinas si no es una situación de emergencia. Lea usted la hojita que viene con todos los medicamentos, y verá que todos ellos tienen posibles efectos problemáticos. En general, los médicos tratan síntomas y no investigan ni intentan curar lo que causa los síntomas. Por ejemplo, en el caso de la hipertensión. Se trata de una adaptación del cuerpo a una situación, por ejemplo una persona que come comida chatarra que bloquea las arterias,y no hace ejercicio, tiene mucho estrés, o tiene problemas de los riñones que no filtran bien. Obviamente, el corazón tendrá que bombear más para que la sangre pase por los nefrones, por ejemplo. ¿Qué sentido tiene tomar medicinas que dificultan más la tarea del corazón? Hay que proceder a una limpieza de los riñones y arterias etc.
        Yo sé por experiencia lo que afirmo. Fui mal diagnosticado en Estados Unidos y estaba tomando medicamentos durante 14 años hasta que en Argentina un médico me los quitó. Resultado: problemas de riñones para el resto de mi vida.

        Remedios naturales para el coronavirus:
        Vitamina C, D (o suplemento o exponerse al sol) Vitamina A
        Jengibre, que es uno de los mejores antivirales
        Cúrcuma, que tiene grandes beneficios para la salud en general
        AJO, igual
        Dormir bien, su uno tiene problemas de dormir, será debido al estrés. El pánico provocado por los medios de comunicación no ayuda de manera que no ver los telediarios,
        Ejercicio, que también ayudará reducir el estrés.
        En cuanto a las mascarillas, lo único para lo que sirven es ayudar a no ir tocando la boca, ojos o nariz con las manos
        El virus sobrevive en las manos solo unos 5 minutos, y la OMS recomienda lavarlas con jabón unos 30 segundos.

        Nada de esto se medicamento, y no hace falta consultar con médico si no es que uno tiene alguna enfermedad crónica.
        Los médicos no saben casi nada de nutrición ni de remedios naturales. Uno de ellos me dijo que no les enseñan eso en las facultades.
        En resumidas cuentas, en buena medida la medicina actual basada en recetar medicamentos para eliminar los síntomas está equivocada. Meter alambres y marcapasos en el cuerpo es una locura, en vez de lograr un equilibro entre el simpático y el parasimpático (sistema nervioso autónomo) es lo que hay que hacer, También he observado que muchos médicos no están al tanto de los estudios más recientes, por ejemplo sobre el colesterol y siguen unos protocoles que están equivocados. Más probable si no saben inglés, pues las revistas médicas más prestigiosas están en inglés.

  2. Es como en los tiempos de la Segunda Guerra, el Vaticano blindado, Pio XII desaparecido, la única vez que salió fue tras los bombardeos en 1943, la diferencia con lo de ahora es que el enemigo es un virus mortal con una capacidad impresionante de contagio, lo que obliga a Papa Francisco a no realizar actos públicos para no congregar gente que pueda contagiarse.

  3. El coronavirus genera su muerte, es cierto, pero también al día mueren muchísimas más personas por otras enfermedades que no las cifras más pequeñas del COVID:

    2.420 muertos por SIDA hoy
    11.822 muertos por cáncer hoy
    1.412 muertos por malaria hoy

    Morir habemus, ya lo sabemus, decían unos frailes, pero hay que recordar que esta crisis es otra más de las que ha vivido la humanidad, y se llevará a muchos católicos, y también a muchos inocentes.

    Por cierto, Europa mata al año 1.000.000 de niños no nacidos por aborto inducido, pero eso carece de importancia. Buen momento para leer la Salvifici doloris, de Juan Pablo II, de 1984, sobre el sufrimiento.

    Por otro lado, las epidemias mundiales son normales, en el sentido de que cada cierto tiempo se desarrollan, y menos frecuentemente, hay una pandemia con una gran mortandad como la gripe española.

    Pandemias y epidemias gripales en el mundo

    1732-1733
    1761-1762
    1781-1782
    1788-1789
    1830-1833
    1847-1848
    1889-1890 Pandemia intensa con un rebrote en 1892
    1900-1903 Epidemia
    1918-1919 Pandemia intensa (“gripe española”)
    1933-1935 Epidemia
    1946-1947 Epidemia (“gripe italiana”)
    1957-1958 Pandemia intensa (“gripe asiática”)
    1968-1970 Pandemia (“gripe de Hong Kong”)
    1977-1978 Pandemia (“gripe rusa”)

    Este 2020 es otra pandemia grave como otras que ha habido en la historia, y nos sorprende porque carecemos de memoria personal y experiencia propia, pero nuestra sociedad hipercomunicada va a generar en el futuro otras pandemias mucho más fuertes, que es lo que me preocupa, más que esta pandemia del COVID.

  4. La palabra «salud» viene de «sal» y significa estar bien conservado, bien «salado», como el jamón y el salmón noruego. La sal conserva
    la carne joven. Por lo tanto, salvación querrá decir estar vivo y joven para la vida eterna, evitar la muerte eterna. Casi nada. Bueno, la salud natural es estar bien conservado, luego viene la aplicación a la salud eterna. Del incomparable libro Recuperar la fe en dos días.

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