El defenestrado cardenal Becciu sigue con su defensa, después de su condena,  en el tribunal único del Vaticano.  Declarado culpable de tres cargos de malversación de fondos  y condenado  a 5 años y 6 meses con la consiguiente confiscación de 200 millones y 500 mil dólares estadounidenses como beneficio derivado del delito, con una multa adicional de 8.000 euros y con prohibición perpetua de acceso a cargo público.  Entrevista con el Corriere della Sera, reiterando su inocencia y revelando el trasfondo de su relación con el Papa Francisco.