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Hacia el fin del pontificado del Papa Francisco, los fieles encabritados y lo dicen, el Señor se Transfigura.

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El mes de agosto está sembrado de fiestas muy sonoras y hoy es la Transfiguración del Señor.   Se venía celebrando desde muy antiguo en las iglesias de Oriente y Occidente, pero el papa Calixto III, en 1457 la extendió a toda la cristiandad para conmemorar la victoria que los cristianos obtuvieron en Belgrado, sobre Mahomet II, orgulloso conquistador de Constantinopla y enemigo del cristianismo, y cuya noticia llegó a Roma el 6 de agosto. Muchos motivos para que este día lo celebremos unidos a la larga tradición que suelo invadir las fiestas litúrgicas.

El Apóstol Pedro en sus cartas nos recuerda: «Os hemos dado a conocer el poder y la Venida de nuestro Señor Jesucristo, no siguiendo fábulas ingeniosas, sino después de haber visto con nuestros propios ojos su majestad. Porque recibió de Dios Padre honor y gloria, cuando la sublime Gloria le dirigió esta voz: «Este es mi Hijo muy amado en quien me complazco». Nosotros mismos escuchamos esta voz, venida del cielo, estando con él en el monte santo».

Los tiempos apremian y el próximo 17 de diciembre el Papa Francisco cumplirá 85 años. Las esperanzas que los del ‘espíritu del concilio’ habían puesto en él, a estas alturas de pontificado y vistos los andares, están olvidadas y empezamos a ver como se pretende que se ‘arreglen las cosas’ para dejar todo atado y bien atado en la normativa del Cónclave para que gocemos  de un francisco segundo. La impresión de que en el colegio de cardenales reina la confusión y que empieza a cundir la idea de que necesitamos tranquilidad, que esto no puede ser una carrera de obstáculos absurdos que nos lleva a perder el objetivo fundamental de la predicación del Evangelio, que para eso estamos. Algunos lo dicen, otros lo piensan, otros empiezan a pensarlo: ‘otro pontificado como este la iglesia no lo soporta’.

En estos días se han hecho eco algunos medios de  una carta especial dirigida al Santo Padre Francisco de un grupo de fieles: «La dimisión de Benedicto XVI, hace ocho años, dejó a muchos en la desolación ya otros en la esperanza. Durante algún tiempo se habló del «efecto Bergoglio», aludiendo a un renacimiento que lamentablemente nunca se produjo. ¡Al contrario! La «Iglesia en salida» sigue siendo un lema sin contraparte real.

Sigue con un relato de las conocidas desgracias que recordamos cada día: el cierre de iglesia en la epidemia, los caminos sinodales, iglesias vacías, los católicos chinos, los escándalos económicos perpetuos,  toda la serie de injustamente ‘condenados’ por querer hacer una trasparencia que no gusta, la corte de misericordiados por vía administrativa, sin juicio y sin defensa.

«Su última disposición contra la llamada Misa en latín ha causado más estragos y división, sin ninguna motivación. ¿Por qué negar lo que le había concedido su predecesor? ¿Por qué humillar a un pequeño rebaño de fieles acusándolos a todos de manera sumaria, sin apelar, y cómo aparece cada vez más evidente, sin fundamento? Así, después de ocho años, la «iglesia arde» como nunca antes: está dividida y destrozada, en Italia, en China, en Estados Unidos, en Alemania … como en la época de Lutero».

«La Madre Iglesia parece cada vez más una madrastra, impone anatemas, excomuniones, comisariamientos , a un ritmo continuo. Por eso os pedimos humildemente: poned fin a esta guerra civil en la Iglesia, como un Padre que mira por el bien de todos sus hijos, y no como el cabecilla de una corriente clerical que parece querer utilizar su autoridad monárquica para el completo, a menudo más allá de los confines del derecho canónico, para realizar una agenda personal ideológica».

Pero la fe de la Santa Iglesia, expresada también en la “lex orandi” nos dice claramente: “A causa de Eva se cerró la puerta del Cielo; nos vuelve a abrir para María, madre del Señor ”.

Al cerrar este Specola nos llegan noticias de nuevos movimientos en la Secretaría de Estado en esta guerra sin cuartel, un ajuste de cuentas, que estamos viviendo y que no parece dispuesto a parar ni en las vacaciones. Mañana más, hoy celebramos la Transfiguración.

«Éste es mi Hijo amado; escuchadlo».

Buena lectura.

Italia, Fedeli Scrivono al Papa. Sei il Papa, non il Capo di una Corrente.
D’Erasmo: Chi Usa Farmaci Prodotti con Feti ha Responsabilità Diretta.
Lettera speciale rivolta al Santo Padre Francesco su Il Foglio del 5 agosto 2021 a cura di un gruppo di fedeli
Comentarios
7 comentarios en “Hacia el fin del pontificado del Papa Francisco, los fieles encabritados y lo dicen, el Señor se Transfigura.
  1. Yo ya no rezo por este señor, sólo lo hago para que se vaya pronto. Lo mismo que muchos cardenales y obispos, que dejen en paz a Cristo y su Iglesia. Que me dejen sólo. No les necesito. Su presencia en la Iglesia hace daño. Pido por su retiro urgente.

  2. Bergoglio ha actuado sabiamente, a lo humano-masónico, con la misa vetus ordo: si de los que nos declaramos católicos (eso de «practicantes» es una gansada; se es o no se es) no más del 10% acudimos habitualmente a la misa dominical, quedaría muy descarado que tantos fuesen a la de rito antiguo. Vamos, una denuncia silenciosa, porque las celebraciones habituales flaquearían aún más.

  3. Cuántas veces se ha anunciado desde este y otros blogs el fin del actual pontificado?
    He perdido la cuenta, deseo mejor suerte como comentarista que como adivino.

  4. «Las esperanzas que los del ‘espíritu del concilio’ habían puesto en él, a estas alturas de pontificado y vistos los andares, están olvidadas y empezamos a ver como se pretende que se ‘arreglen las cosas’ para dejar todo atado y bien atado en la normativa del Cónclave para que gocemos de un francisco segundo. La impresión de que en el colegio de cardenales reina la confusión y que empieza a cundir la idea de que necesitamos tranquilidad, que esto no puede ser una carrera de obstáculos absurdos que nos lleva a perder el objetivo fundamental de la predicación del Evangelio, que para eso estamos. Algunos lo dicen, otros lo piensan, otros empiezan a pensarlo: ‘otro pontificado como este la iglesia no lo soporta’.»

    Concretos cardenales con derecho a voto no deben de cruzar las puertas del cónclave ni en sueños ni en pintura, por ser indignos debido a acusaciones penales, morales y heréticas.

    De lo contrario, ahora sí que crearían una deslegitimación total de origen en la elección del Papa, con lo que crearía graves problemas de unidad, cisma y sedevacantismo.

    Ya muy graves acusaciones de deslegitimidad de origen penden sobre Francisco, tales como la renuncia inválida de Benedicto XVI en forma (graves errores en latín) y fondo (munus y ministerio, parte activa de gobierno y predicación y parte pasiva de oración y sufrimiento), además de un cónclave inválido por graves irregularidades de forma (la 5a. votación) y fondo (ser votado por los excomulgados mafia de San Galo), como para que el cónclave sume a lo anterior la elección por cardenales indignos, electos por el peor Papa de la Iglesia debido a su deslegitimación de ejercicio (Amoris laetitia, Querida Amazonía 78, 80, 82, y Traditionis custodes) por aprobar herejías y delitos contra la liturgia.

    Un Francisco II sí sería el desastre completo para la Iglesia.

    Pido a los obispos y cardenales que pidan la renuncia de Francisco y de todos sus malos cardenales y obispos, y se nieguen a implementar sus herejías y graves delitos.

  5. «Las esperanzas que los del ‘espíritu del concilio’ habían puesto en él, a estas alturas de pontificado y vistos los andares, están olvidadas y empezamos a ver como se pretende que se ‘arreglen las cosas’ para dejar todo atado y bien atado en la normativa del Cónclave para que gocemos de un francisco segundo. La impresión de que en el colegio de cardenales reina la confusión y que empieza a cundir la idea de que necesitamos tranquilidad, que esto no puede ser una carrera de obstáculos absurdos que nos lleva a perder el objetivo fundamental de la predicación del Evangelio, que para eso estamos. Algunos lo dicen, otros lo piensan, otros empiezan a pensarlo: ‘otro pontificado como este la iglesia no lo soporta’.»

    Concretos cardenales con derecho a voto no deben de cruzar las puertas del cónclave ni en sueños ni en pintura, por ser indignos debido a acusaciones penales, morales y heréticas.

    De lo contrario, ahora sí que crearían una deslegitimacion total de origen en la elección del Papa, con lo que crearía graves problemas d unidad, cisma y sexevscantismo.

    Ya muy graves acusaciones de deslegitimifad de origen penden sobre Francisco, tales como la renuncia inválida de Benedicto XVI en forma (graves errores en latín) y fondo (munus y ministerio, parte activa de gobierno y predicación y parte pasiva de oración y sufrimiento), además de un cónclave inválido por graves irregularidades de forma (la 5a. votación) y fondo (ser votado por los excomulgados mafia de San Galo), como para que el cónclave sume a lo anterior la elección por cardenales indignos, electos por el peor Papa de la Iglesia debido a su deslegitimación de ejercicio (Amoris laetitia, Querida Amazonía 78, 80, 82, y Traditionis custodes) por aprobar herejías y delitos contra la liturgia.

    Un Francisco II sí sería el desastre completo para la Iglesia.

    Pido a los obispos y cardenales que pidan la renuncia de Francisco y de todos sus malos cardenales y obispos, y se nieguen a implementar sus herejías y graves delitos.

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