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El triunfo de McCarrick, Barbarin no dimitido pero se va, el bofetón chino, Sarah y la cueva de tinieblas.

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Barbarin presenta su renuncia y el Papa Francisco no se la admite, pero se va. El cardenal Sarah nos descubre que la Iglesia se ha convertido en la cueva de tinieblas. Las noticias de hoy lo confirma y lo prueban una vez más.

Cada caso es cada caso y no es posible generalizar en una situación tan compleja como la que estamos viviendo. McCarrick es la larga historia de un verdadero depredador que después de años de fechorías y de encubrimientos sin fin hemos visto cómo venía expulsado del sacerdocio. Los artículos de hoy analizan algo que es, y sigue siendo, incomprensible a la razón humana. Sus discípulos predilectos y cercanos por decenios son promocionados sin ningún tipo de pudor y se enseñorean dando lecciones ‘urbi et orbi’ bajo la autoridad pontificia. El testimonio Viganò nos ha descubierto, con pruebas, que aquí saber sabía todo el mundo y se tapó, se aplaudió, se elogiaron y premiaron las glorias  de McCarrick hasta el último momento. No alcanzamos a entender las poderosas razones que siguen moviendo al Papa Francisco a rodearse de macarristas. Alguna tiene que existir y cuanto antes las sepamos mejor, cuanto más se elucubra en este lodazal peor huele y se visualiza la cueva de tinieblas en las que ilustres macarristas están convirtiendo la iglesia.

Llegamos a Barbarin, condenado por encubrimiento por un tribunal civil francés. Llega a Vaticano y presente la renuncia al Papa Francisco. El ha dejado muy claro que su actuación en este caso venía ordenada desde la congregación para la doctrina de la fe y firmada por el cardenal Ladaira. Es evidente que una cosa así no la firma Ladaira sin una audiencia previa y aprobatoria del Papa Francisco. Esta es la cadena de lo sucedido. Desde estás líneas teníamos claro que el Papa Francisco no  podía aceptar esta renuncia sin provocar que la cadena de decisiones saliera a la luz. La cueva de tinieblas sigue funcionado y hoy vemos cómo se presenta una renuncia, está no es aceptada pero el interesado parece que se va. Algún día se nos concederá a los humildes mortales entender tan sublimes juegos canónicos. Veremos si sigue o no como arzobispo de Lyon y en qué posición queda dentro del colegio cardenalicio en previsión de un posible cónclave. Si se va, es que se le ha aceptado la renuncia, si sigue es que no se va, o quién sabe si se va pero se queda, o si se queda como si no estuviera. Y todo esto con un nuncio escondido en el pasaporte diplomático.

Xi, el presidente Chino no parece muy animado a saludar al Papa Francisco. Nos han vendido que lo de China era el no va más de la fraternidad y entendimiento universal, que estamos ante lo nunca visto, que los desconocidos acuerdos son el nacimiento de una nueva humanidad. Xi viene a Roma y por más que le invitan en Vaticano se hace el sordo. Algo raro si es. Todo lo que rodea a China siempre se mueve en el misterio oriental que tanto nos fascina. Nos faltaba este capítulo rodeado de la escenografía romana que nos está recordando a Bonifacio VIII a la afrenta de Anagni, el histórico bofetón del rey de Francia al papa. Bofetón físico no parece que tendremos pero bofetón es y muy sonoro. Las sutilezas orientales son de otro nivel. Todo lo chino también entra en los misterios de la cueva de tinieblas.

El nuevo libro del cardenal Sarah se nos presenta sin pelos en la lengua, la presentación que tenemos promete. La confusión reinante es lo peor que puede suceder en una institución que no tiene otra finalidad que manifestar al mundo el esplendor de la Verdad. Los miedos y las tinieblas son propios de otros mundos. La Iglesia ha entrado en la fase de tinieblas y se nota demasiado. No queda otra de rezar en la oscuridad esperando que sol que rompe las tinieblas inunde de nuevo con su resplandor una noche que se prolonga demasiado.

EL Bambino Gesù se viste de largo para celebrar los 150 años. Parolin está de acuerdo con el congreso de la familia que se celebra estos días. El Papa Francisco da una lección sobre la  corrupción a los miembros del Tribunal de cuentas de Italia. El del Vaticano sigue vacante y por ahora sin candidato a ocupar el puesto dejado por el primer revisor de cuentas huido para no ser encarcelado por los gendarmes pontificios. Siempre es mejor predicar con el ejemplo para evitar el ridículo una vez más. La cueva de tinieblas vaticanas sigue en su profunda oscuridad.

«Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo.»

Buena lectura.

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Comentarios
3 comentarios en “El triunfo de McCarrick, Barbarin no dimitido pero se va, el bofetón chino, Sarah y la cueva de tinieblas.
  1. El mayor amigo de McCarrick -«le queremos todos tanto»- no tiene cargo, que se jubiló hace tiempo. Se trata de Viganó, el que en vez de ejecutar las órdenes de Benedicto XVI para que McCarrick llevara una vida retirada se dedicó a alabarle rijosamente en público. Que con total cinismo, después que el Papa Francisco sancionara a McCarrick, Viganó con el opusino Marco Tossati hicieran estúpidas acusaciones contra el Papa que le sancionó agrava su culpa. Si después que el Papa sancionara a McCarrick el opusino Tossati presionó a Viganó, que estaba ya en descubierto por su apoyo público a McCarrick, para rizar el rizo y hacer la perversa operación, que lo expliquen o no los jefes del Opus.

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