The New York Times pulveriza el Vaticano II

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Reforma misa Concilio Vaticano II

Sorprendente pero ahí está:

https://infovaticana.com/2022/10/17/the-new-york-times-sentencia-el-vaticano-ii-fue-un-fracaso/

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Si es que la evidencia terminará por imponerse.

Y el vacío ya resulta dificilísimo venderlo. Cada vez hay menos compradores.

Comentarios
5 comentarios en “The New York Times pulveriza el Vaticano II
  1. Y mientras tanto siguen criminalizando, censurando a quienes en su día se opusieron a todo ese desvarío y cambio de rumbo y doctrina que supuso el Vaticano II. Me refiero al obispo Lefebvre y otros (pues no fue el único) y a la FSSPX.

  2. Ross Douthat es un agudo observador de la realidad social y eclesial desde un punto de vista conservador. Es columnista habitual del NYT que, aunque a D. Francisco José le sorprenda (obviamente, no es ni tiene por qué ser lector habitual de este diario), tiene bastante variedad ideológica entre sus columnistas, incluyendo unos cuantos (no la mayoría, claro) que difieren de la línea editorial del periódico.

    De todas formas, la referencia al artículo en cuestión es bastante sesgada y pierde muchos de los matices del mismo. Douthat defiende no una tesis, sino 3. Una de ellas, la segunda, es, en efecto, que el Concilio ha fracasado, en sus propios términos (acercar la fe cristiana al mundo moderno y hacerla más atractiva), lo cual es bastante obvio en términos sociológicos. Pero su primera tesis es que «el concilio fue necesario» (no detallo aquí su argumento), y la tercera que «el concilio no se puede deshacer». Al desarrollar la tercera tesis, expone una posición que seguramente no coincide del todo con la del señor De la Cigoña o con la del señor Esteban (copio literalmente, no me apetece traducir):

    there is no simple path back. Not back to the style of papal authority that both John Paul II and Francis have tried to exercise — the former to restore tradition, the latter to suppress it — only to find themselves frustrated by the ungovernability of the modern church. Not to the kind of thick inherited Catholic cultures that still existed down to the middle of the 20th century, and whose subsequent unraveling, while inevitable to some extent, was clearly accelerated by the church’s own internal iconoclasm. Not to the moral and doctrinal synthesis, stamped with the promise of infallibility and consistency, that the church’s conservatives have spent the last two generations insisting still exists, but that in the Francis era has proved so unstable that those same conservatives have ended up feuding with the pope himself.
    (…)
    Here, again, the liberals have a point. The most traditionalist Catholics are stamped by what began in 1962 as surely as this anti-traditionalist pope, and the merely conservative — such as, well, myself — are often in the position described by Peter Hitchens, writing about the European high culture shattered by World War I: We may admire the lost world’s intensity and rigors, but “none of us, now, could bear to return to it even if we were offered the chance.”

  3. No tan rápido. Ese no es un artículo del New York Times. Es lo que los norteamericanos llaman un «op-ed», es decir, un artículo publicado por alguien que no trabaja para el periódico cuya opinión no necesariamente coincide con la línea editorial del periódico (y muchas veces no lo hace, como aquí), en este caso por alguien que publica en el NYT desde hace mucho tiempo y que además es notoriamente conocido por su tirria (justificada o no) al actual Papa. Podemos compararlo con Eduardo Inda o Francisco Marhuenda hablando en La Sexta o Tomás Gómez escribiendo en La Razón.

    Mientras tanto, en Madrid, el número de seminaristas en el Propedéutico ha saltado en un año de 9 a 15. Parece que tras la aciaga etapa Vidal-Arana el seminario madrileño va recobrándose lentamente.

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