Más sobre los obispos villeristas nuevos auxiliares de Buenos Aires,

|

Con el nombramiento de tres obispos auxiliares para Buenos Aires, que hizo el Papa Francisco, en las últimas horas, crece el kirchnerismo, puro y duro, en el decadente episcopado argentino. «Obispos cada vez más rojos, e iglesias cada vez más vacías», sintetizó un experimentado obispo -que imploró el anonimato, para estar a salvo del «pelotón de la misericordiada»-. Y agregó: «Francisco, con estos y otros nombramientos de obispos muy jóvenes, deja hipotecado el futuro de la Iglesia argentina por varias décadas. Y lo hace para ser servil al kirchnerismo, y a la izquierda. De hecho, cuando el peronismo no está en el poder, la cúpula eclesial hace «misas militantes», saca comunicados durísimos, y funciona de oposición. Hoy, especialmente, en que el kirchnerismo está en desbandada, obispos como Ojea, García Cuerva, Carrara, y otros, son la ‘verdadera oposición’. Si el peronismo regresa al gobierno, estos obispos K volverán a hablar de la cuadratura del círculo, del cambio climático, y del calentamiento global. Y, por supuesto, apoyarán a los de la bandera de colorines…»

     Sobre los tres nombrados este 19 de junio, dijo: «Obviamente, son del riñón de Bergoglio. Él los ordenó cuando era Arzobispo de Buenos Aires. A dos de ellos, Cannavó y Dornelles -protegidos del patético Eduardo García, obispo de San Justo-, los fue preparando desde las villas, y la periferia. El otro, Pardo, es más normal. Pero, por supuesto, también supo ponerse de perfil para poder escalar… Cannavó es un militante ultra kirchnerista, que siempre ha ido a las marchas y actos peronistas. Y, en la villa 1-11-14, del Bajo Flores, sucedió al obispo villero, Carrara. Dornelles, algo más diplomático y con más bajo perfil, se ubicó de la mano de García en las ruinas de la Acción Católica, y la Pastoral de Niños. Y estuvo, hace poco, con un grupo de niños, en la Jornada que el Papa tuvo con ellos».
     Con respecto a García Cuerva dijo: «Algunos obispos, y otros sacerdotes de mucho peso de la Arquidiócesis, le aconsejaron que no hiciera nombrar obispos tan jóvenes, sin formación, y sin experiencia. Y argumentaron, en tal sentido, que al Papa le queda poco; y que él, en principio, tendrá veinte años por delante en la Arquidiócesis primada. Obviamente, no quiso hacer caso. Y, a más de uno le respondió: «Quiero colaboradores jóvenes y fieles, que me acompañen durante toda mi gestión». El Papa le había dicho que le nombraría a los obispos que él le pidiese»
      Es comentario obligado, también, en Buenos Aires, los clamorosos lamentos de quienes quedaron, nuevamente, fuera de la carrera episcopal. «Cual deshielo de nieves eternas -dijo, no sin ironía-, el torrente de lágrimas desciende desde Liniers, pasa por Flores, y desagota con toda su furia en Recoleta. Es el precio de haber hecho bien los «deberes»; y de creer que la obsecuencia daría buenos resultados…»
       Un dirigente laical, de sólida formación y bien conocedor de las internas eclesiales, dijo también que «evidentemente, la ‘sinodalidad’ está funcionando a pleno. ¿Consultaron desde Roma, como corresponde, al clero porteño? ¿Y a los otros obispos no necesariamente francisquistas? ¿A cuántos laicos se les pidió opinión? ¿O es que solo se acuerdan de los laicos a la hora de la colecta?
———————————————————–
Comentarios
1 comentarios en “Más sobre los obispos villeristas nuevos auxiliares de Buenos Aires,

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *