
Aunque El País sea paladín harto sospechoso.
También enorme error de la Iglesia haber prescindido de un principio que está en todas las legislaciones: la prescripción de los delitos por el tiempo.
Es injusto pretender consecuencias penales por hechos ocurridos hace más de treinta años y que no volvieron a repetirse.
Y la Iglesia profesa el perdón de los pecados.