PUBLICIDAD

Guadalix como siempre: en el centro de la diana

|

No adoréis a nadie más que a Él.

https://www.infocatolica.com/blog/cura.php/2312240820-no-adoreis-a-nadie-mas-que-a

El Pueblo Judío tras desencuentros notables como el becerro de oro aprendió la lección.

Al menos en quienes se encuentran sucesores de aquel Pueblo. Que siguen fieles a su Dios. Porque otra dioses a los que no pocos se han entregado no tienen nada que ver con el Dios de Abraham y Jakob. Como mucho son simulacioncillas. O ni siquiera.

Los católicos fuimos más inclinados a la idolatría. No lo era pero se le asimilaba. O se le podría asimilar: la Santisima Virgen María, algunos santos, el Papa…

Naturalmente en línea descendente: hiperdulía, dulía, nada… Eso oficialmente. Pero con apariencias reales.

Creo que el Papa Francisco ha conseguido poner a la vista de todos que el Papa de Dios no tiene nada en cuanto a la esencia personal de cada uno. Que será la que sea: optima, buena, deficiente o pésima, de ellos dependerá y no de Dios. Y ello, urbi et orbi.

Pues esa es la doctrina católica posiblemente adulterada en los últimos tiempos.

Cabe un Papa malo. Y un Papa santo. Pero eso no es consecuencia del cargo sino de la persona.  Y hasta de algún Trucho que se interponga.

Y no voy a decir que también de algún Omella porque eso es la nada incluso sin sifón.

Omella no tiene nada que ver en eso ni en nada.

Por su misma esencia de cagarruta. Lo que en el episcopado español creo que solo había aplicado a aquel Amadeo al que no sé si él amaría a Dios, muy probablemente sí, pero es pura evidencia que a él no le amaba nadie. ¿O tenemos que volver a contar lo de su piso y su fuga?

Me estoy yendo.

Guadalix, Sembrado siempre.

Comentarios
1 comentarios en “Guadalix como siempre: en el centro de la diana

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *