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Todos los “no” del papa Francisco a los progresistas. El último, fortísimo, es sobre el final de la vida

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En medio del desinterés general de los medios de comunicación dominantes –para los que el “derecho” a decidir cómo y cuándo morir y hacer morir se considera ya algo inviolable–, el papa Francisco ha vuelto a pronunciar de una vez para siempre un “no” radical de la Iglesia católica a la eutanasia.

Lo ha vuelto a decir a través de la carta “Samaritanus bonus”, firmada por el cardenal Luis F. Ladaria, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, que ha aprobado el 25 de junio de este año y hecha pública el 22 de septiembre.

Presentando la carta, Ladaria la ha motivado “en relación a la situación actual, caracterizada por un contexto civil internacional cada vez más permisivo”.

Pero en la carta también se dice que su publicación se ha juzgado necesaria “para excluir una vez más toda ambigüedad sobre la enseñanza del magisterio [de la Iglesia] sobre la eutanasia y el suicidio asistido”.

Así, la “Samaritanus bonus” es también el último de los “no” que el papa Francisco está dirigiendo desde hace algún tiempo contra las huidas hacia adelante de los sectores progresistas de la Iglesia, que habían apostado muchísimo sobre su apoyo y que ahora no esconden su desilusión.

Esta es la secuencia de los “alt” que Jorge Mario Bergoglio ha ordenado en los dos últimos años, aunque no todos coronados de éxito:

– la carta del 25 de mayo de 2018 a los obispos de Alemania contra la “intercomunión” eucarística entre católicos y protestantes, escrita por el cardenal Ladaria y firmada también por el papa;

– la carta del 18 de septiembre de 2020, también contra la intercomunión y con una nota doctrinal de acompañamiento, que el cardenal Ladaria ha vuelto a escribir a los obispos alemanes, evidentemente no disciplinados por el precedente aviso; al contrario, más que nunca decididos a ir adelante basándose en un documento acordado con los protestantes, de septiembre de 2019;

– el silencio que el papa ha impuesto al sínodo de octubre de 2018 sobre el “cambio de paradigma” en el juicio sobre las parejas homosexuales, silencio observado tanto en la discusión en el aula, en el documento final, como en la exhortación pontificia postsinodal “Christus vivit”;

– las cartas de severas advertencias enviadas a la Iglesia de Alemania por el papa en persona o, en su nombre, por el cardenal Marc Ouellet, prefecto de la Congregación para los Obispos, para cerrar el paso a decisiones con sabor cismático en apoyo de sacerdotes casados, sacerdocio femenino y nueva moral sexual, todavía en la agenda de un sínodo nacional que ha comenzado el 1 de diciembre de 2019;

– el total silencio del papa Francisco, en la exhortación pontificia conclusiva del sínodo sobre la Amazonía, publicada el 12 de febrero de 2020, sobre la admisión al sacerdocio de los “viri probati” con mujer e hijos, que el sínodo había aprobado por mayoría.

Francisco ha querido justificar este último silencio en una nota hecha pública por “La Civiltà Cattolica” el 5 de septiembre, atribuyéndolo al “mal Espíritu” de la discusión en el aula sinodal, dividida “en posiciones dialécticas y antagonistas” como en un parlamento profano, y, en su opinión, carente de “discernimiento”.

En esa misma nota, el papa Francisco también escribió: “Quiero pensar que, en un cierto sentido, el sínodo no haya terminado”.

Y, de hecho en la Amazonia y en otras partes, los partidarios de los sacerdotes casados no creen que la cuestión esté cerrada, gracias también a las señales de aprobación de sus tesis que el mismo papa Francisco ha dado en varias ocasiones, antes del sínodo.

Esta última es una consideración que se refiere también a otros “alt” que acabamos de recordar, que también habían sido precedidos por palabras y gestos del papa que animaron a los partidarios del cambio.

Basta volver, por ejemplo, al vídeo de la inolvidable respuesta que Francisco dio a la mujer luterana que le preguntaba si podía hacer la comunión en misa junto con el marido católico:

> Sì, no, non so, fate voi…

O, sobre la homosexualidad, a aquél “¿Quién soy yo para juzgar?” que se ha convertido universalmente en la marca del pontificado de Francisco.

*

Pues bien, también la carta “Samaritanus bonus” –por él mismo admitido– ha sido precedida por pronunciamientos no claros de exponentes de la Iglesia en materia de eutanasia. Y es también por este motivo –se lee ahí– que “la Iglesia considera que debe reafirmar como enseñanza definitiva que la eutanasia es un crimen contra la vida humana”.

El mismo Francisco ha sufrido las consecuencias de estas precedentes ambigüedades de lenguaje. En la sentencia del Tribunal Supremo de Londres del 10 de febrero de 2018, que decretó la muerte del pequeño Alfie Evans, el juez Anthony Hayden citó y forzó como justificación de la sentencia justo un punto del mensaje que el papa había enviado el 17 de noviembre de 2017 a monseñor Vincenzo Paglia, presidente de la Pontificia academia para la vida.

El punto era ese en el que Francisco hablaba de la tentación cada vez más “insidiosa […] de insistir en tratamientos que producen efectos poderosos en el cuerpo, pero a veces no ayudan al bien integral de la persona”; y definía “moralmente lícita” la renuncia o la suspensión de la aplicación de medios terapéuticos“ cuando su uso no corresponde a ese criterio de ética y humanidad que se denominará en lo sucesivo «proporcionalidad de la cura».

Más allá de la incorrección instrumental de la cita, hay que tener presente que ese mensaje papal ya había sido objeto de críticas apenas había aparecido, por algunas formulaciones suyas no claras.

Pero el verdadero campeón de ambigüedad en materia de final de la vida ha sido, en varias ocasiones, el destinatario del mensaje, monseñor Paglia.

En ese mismo asunto, centrado en la suerte del pequeño Alfie Evans, Paglia dio toda la razón al Tribunal Supremo de Londres, en una entrevista a “Tempi” del 8 de marzo de 2018. Y, como él, también los obispos de Inglaterra y Gales, empezando por el cardenal Vincent Nichols, aprobaron la sentencia de Londres.

En la conferencia de prensa de presentación de la “Samaritanus bonus”, el 22 de septiembre, el cardenal Ladaria ha respondido así a esta pregunta de Settimo Cielo:

P. – Ahí donde la carta afirma “el deber” de la Iglesia “de excluir una vez más toda ambigüedad en relación con el Magisterio sobre la eutanasia y el suicidio asistido”, ¿las ambigüedades se refieren también a pronunciamientos de vario tipo de algunas oficinas o de algún responsable vaticano como monseñor Paglia?

R. – [Sonrisa] Yo volvería a lo que también dice el Concilio Vaticano II en la constitución “Lumen gentium” sobre la Iglesia, y después a diferentes explicaciones que ha dado la Congregación para la Doctrina de la Fe. […] El Concilio dice que hay tres elementos [que hay que tomar en consideración]: la frecuencia de una declaración, el tono de esta declaración, la índole del documento. No es lo mismo un Concilio que una declaración a un periodista. Esto tiene que quedar muy claro. No es lo mismo una encíclica, un discurso que hace el Papa, o si ahora yo digo algo ante ustedes. […] También puede suceder que en algunos momentos, en ciertos tipos de declaraciones, que no son infalibles, el católico se vea en dificultad. En estos casos, también los documentos de la Iglesia prevén que se puede hacer un momento de silencio, sin hacer una oposición pública, pero esto no […] quiere decir que cuando un obispo abre la boca esté hablando de manera infalible, o compromete el magisterio de la Iglesia. No. La Iglesia tiene elementos de discernimiento, de juicio, porque el magisterio es sumamente articulado y se ejerce en muchos niveles.

*

Difícil prever cuál será el efecto, dentro de la Iglesia, de este “alt” del papa Francisco a declaraciones ambiguas sobre el final de la vida por parte de exponentes eclesiásticos que le son cercanos.

Fuera de la Iglesia, ya se sabe. Prevalecerá la indiferencia o, de todas maneras, un sencillo tomar nota de una oposición de la jerarquía católica a los cánones dominantes.

Lo cierto es que desde hace mucho tiempo no se oían palabras tan claras e inequívocas en un pronunciamiento del magisterio de la Iglesia católica en una materia tan delicada y divisiva.

He aquí una pequeña antología. Tomada de una carta que merece ser leída en su totalidad y que tiene una gran importancia bíblica y teológica, por ejemplo en el segundo capítulo sobre “La experiencia viviente de Cristo que sufre y el anuncio de la esperanza”.

*

DE LA CARTA “SAMARITANUS BONUS”

El texto integral:

> “Samaritanus bonus”

Incurable no es nunca sinónimo de “in-cuidable”. La mirada contemplativa invita a ampliar la noción de cuidado. El objetivo de la asistencia debe mirar a la integridad de la persona, garantizando con los medios adecuados y necesarios el apoyo físico, psicológico, social, familiar y religioso. La fe viva, mantenida en las almas de las personas que la rodean, puede contribuir a la verdadera vida teologal de la persona enferma, aunque esto no sea inmediatamente visible. […]

La Iglesia afirma el sentido positivo de la vida humana como un valor ya perceptible por la recta razón, que la luz de la fe confirma y realza en su inalienable dignidad. […]

El valor inviolable de la vida es una verdad básica de la ley moral natural y un fundamento esencial del ordenamiento jurídico. Así como no se puede aceptar que otro hombre sea nuestro esclavo, aunque nos lo pidiese, igualmente no se puede elegir directamente atentar contra la vida de un ser humano, aunque este lo pida. […]

La Iglesia considera que debe reafirmar como enseñanza definitiva que la eutanasia es un crimen contra la vida humana porque, con tal acto, el hombre elige causar directamente la muerte de un ser humano inocente. […] La eutanasia es un acto intrínsecamente malo, en toda ocasión y circunstancia. […]

Toda cooperación formal o material inmediata a tal acto es un pecado grave contra la vida humana. […] Aquellos que aprueban leyes sobre la eutanasia y el suicidio asistido se hacen, por lo tanto, cómplices del grave pecado que otros llevarán a cabo. Ellos son también culpables de escándalo porque tales leyes contribuyen a deformar la conciencia, también la de los fieles. […]

El personal médico y los otros agentes sanitarios —fieles a la tarea de “estar siempre al servicio de la vida y de asistirla hasta el final— no pueden prestarse a ninguna práctica eutanásica ni siquiera a petición del interesado, y mucho menos de sus familiares. No existe, en efecto, un derecho a disponer arbitrariamente de la propia vida, por lo que ningún agente sanitario puede erigirse en tutor ejecutivo de un derecho inexistente. […]

Tutelar la dignidad del morir significa tanto excluir la anticipación de la muerte como el retrasarla con el llamado “ensañamiento terapéutico”. […]

Alimentación e hidratación no constituyen un tratamiento médico en sentido propio, porque no combaten las causas de un proceso patológico activo en el cuerpo del paciente, sino que representan el cuidado debido a la persona del paciente, una atención clínica y humana primaria e ineludible. La obligatoriedad de este cuidado del enfermo a través de una apropiada hidratación y nutrición puede exigir en algunos casos el uso de una vía de administración artificial, con la condición que esta no resulte dañina para el enfermo o provoque sufrimientos inaceptables para el paciente. […]

El uso a veces obsesivo del diagnóstico prenatal y el afirmarse de una cultura hostil a la discapacidad inducen, con frecuencia, a la elección del aborto, llegando a configurarlo como una práctica de “prevención”. Este consiste en la eliminación deliberada de una vida humana inocente y como tal nunca es lícito. Por lo tanto, el uso del diagnóstico prenatal con una finalidad selectiva es contrario a la dignidad de la persona y gravemente ilícito porque es expresión de una mentalidad eugenésica. En otros casos, después del nacimiento, la misma cultura lleva a suspender, o no iniciar, los cuidados al niño apenas nacido, por la presencia o incluso solo por la posibilidad que desarrolle en el futuro una discapacidad. También esta perspectiva, de matriz utilitarista, no puede ser aprobada. Un procedimiento semejante, además de inhumano, es gravemente ilícito desde el punto de vista moral. […]

La Iglesia afirma la licitud de la sedación como parte de los cuidados que se ofrecen al paciente, de tal manera que el final de la vida acontezca con la máxima paz posible y en las mejores condiciones interiores. Esto es verdad también en el caso de tratamientos que anticipan el momento de la muerte (sedación paliativa profunda en fase terminal), siempre, en la medida de lo posible, con el consentimiento informado del paciente. […]

Es necesario que los Estados reconozcan la objeción de conciencia en ámbito médico y sanitario, en el respeto a los principios de la ley moral natural, y especialmente donde el servicio a la vida interpela cotidianamente la conciencia humana. Donde esta no esté reconocida, se puede llegar a la situación de deber desobedecer a la ley. […]

El derecho a la objeción de conciencia no debe hacernos olvidar que los cristianos no rechazan estas leyes en virtud de una concepción religiosa privada, sino de un derecho fundamental e inviolable de toda persona, esencial para el bien común de toda la sociedad. Se trata, de hecho, de leyes contrarias al derecho natural en cuanto que minan los fundamentos mismos de la dignidad humana y de una convivencia basada en la justicia. […]

Un caso del todo especial en el que hoy es necesario reafirmar la enseñanza de la Iglesia es el acompañamiento pastoral de quien ha pedido expresamente la eutanasia o el suicidio asistido. Respecto al sacramento de la Reconciliación, el confesor debe asegurarse que haya contrición, la cual es necesaria para la validez de la absolución. […] Esto implica también que una persona que se haya registrado en una asociación para recibir la eutanasia o el suicidio asistido debe mostrar el propósito de anular tal inscripción, antes de recibir los sacramentos. […]

No es admisible por parte de aquellos que asisten espiritualmente a estos enfermos ningún gesto exterior que pueda ser interpretado como una aprobación de la acción eutanásica, como por ejemplo el estar presentes en el instante de su realización. Esta presencia solo puede interpretarse como complicidad.

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(s.m.) Para quien quiere comprender algo de la noticia dominante de estos días, lanzada a las 19:59 del jueves 24 de septiembre por un conciso comunicado de la sala de prensa vaticana, que daba la noticia de la ”aceptación” por parte del papa Francisco de la “renuncia” del cardenal Giovanni Angelo Becciu del cargo de prefecto de la congregación para las causas de los santos y “de los derechos vinculados al cardenalato”, este antecedente puede ser esclarecedor:

> Francisco, un buen empresario «que no quiere despedir a nadie». Pero los hechos dicen lo contrario (12 de mayo de 2020)

Mientras que en lo que atañe a la autodefensa hecha por Becciu el día después de ser defenestrado, basta leer  uno de los muchos resúmenes publicados.

8 comentarios en “Todos los “no” del papa Francisco a los progresistas. El último, fortísimo, es sobre el final de la vida
  1. ¡Cómo se hunde el prestigio y credibilidad de aquellos que apoyan un gobierno malo de la Iglesia y a los malvados que bajo la excusa de la obediencia debida al papa y a los obispos han permitido y fomentado tantos males para la Iglesia y para el Mundo! Porque apoyar por palabra, obra y omisión a un malo para que haga maldades y por los frutos se conoce quién es malo y quién no es obrar con malicia y afiliarse al Partido del Mundo en la Iglesia, a la contraIglesia o antiIglesia en la Iglesia terrenal o a la ciudad de Satanás presente en la Iglesia terrenal y opuesta a la ciudad de Dios o Iglesia santa, pues aquella está compuesta según enseña San Pablo por los que están entre nosotros pero no son de los nuestros.
    Y este desprestigio y deshonras que los obispos que durante ocho años apoyaron con palabras, obras y omisión a una persona que mostró de manera evidente que sus frutos eran malos pues este desprestigio y deshonra recae sobre toda la Iglesia y todos los fieles.
    Schneider, Aguer, etc., nadie se salva, ni siquiera los fieles que se han comportado frente al mal con una obediencia al mal propia de una secta.
    Nada hará cambiar sus conductas y sus políticas porque se aman a sí mismo hasta el desprecio de Dios y por eso aman sus ideas y acciones tanto para no cambiar de conducta frente a la realidad de los hechos.
    Rescato a Viganó, rescato a los caídos una y otra vez en este infame proceso de desprestigio a Cafarra, Liviere y tantos otros.
    Este desprestigio al que han llevado a la institución por hacer de un papa errado y malo un ídolo como decía una pobre mujer, hacer del papa «el dulce Cristo en la tierra» y por hacer de la Iglesia el fin último y ordenarse a la Iglesia terrenal como si la misma fuera el fin último cuando el fin último es Dios y la Iglesia no es nada como creatura si no se ordena a Dios.
    Estos obispos han generado uno de los peores inviernos de la Iglesia y una de las peores crisis y tempestades de la Iglesia que no se sabe cómo ni dónde terminará.
    La obediencia a conciencia al mal no sobre una conciencia invenciblemente errónea que se trata de fabricar como una excusa para la maldad propia y ajena sino sobre una conciencia que sabe distinguir entre el bien y el mal y, sin embargo, elige constantemente obedecer lo malo y no oponerse a que se haga el mal y se evita hacer el bien ha privado de gran santidad a la Iglesia hasta el punto que estos hombres obispos y cardenales parecen sal que no sala y que no sirve más que para que la tiren al piso y la pisoteen los hombres.
    La inactividad se mantiene porque no quieren hacer el bien y omiten hacen el bien y apoyan o soportan el mal que se hace y aconsejan obedecer a los obispos el mal que les indiquen los mismos hacer aunque una conciencia clara les indique lo que está bien y lo que está mal, así lo enseña Sarah desde el Vaticano obedecer a los obispos antes que a la propia conciencia que es lo mismo que obedecer a los obispos antes que a Dios que nos ha dado las luces de la conciencia para saber lo que está bien y lo que está mal y que ha gravado las leyes naturales en ella.
    Así lo enseña esta parte jerárquica de la Iglesia, en un nuevo precepto de locura, a saber: obedecer a hombres que han dado frutos malos por ser obispos y hacer obras malas y permitir obras malas es bueno.
    No saben nada, son ciegos que guían a otros ciegos y no hay ningún viso de que vean sus pecados rectifiquen sus conductas y ordenen su vida y la de la Iglesia nuevamente a Dios, se han convertido en la Iglesia de Laodicea que dice que nada le hace falta y no se dan cuenta de que son ciegos, malos y necios y que Dios los vomitará de su boca si no se arrepienten cosa que no van a hacer porque ya no tienen fe.
    Saludos en la Santa Virgen María y en Cristo Rey

  2. En un artículo de infovaticana el presidente de México pide al papa y a Felipe VI que pidan perdón por la conquista de México. Bueno Lopez Obrador antes de exigir ese perdón y por necesidad de orden e importancia debería comenzar por dar las gracias a la Iglesia y a España por la identidad de los mexicanos y porque sino él no hubiera nacido en México y no podría ser presidente de México salvo que sea un aborigen de los pueblos originarios pero en realidad no lo parece también debería pedir perdón de manera personal porque sus ancestros conquistaron o ayudaron desde España a conquistar México y debería renunciar a la presidencia y volver a Europa para dejarle México a los pueblos originarios lo otro es de hipócrita y caradura según me parece pero puedo estar equivocado y me gustaría escuchar ideas sobre lo que debería hacer López Obrador con respecto a su ascendencia española y su ideología en materia de pueblos originarios y saber si México es de todos los mexicanos o solamente de los descendientes de los pueblos originarios y entre esos descendientes si México es de los mestizos con mezcla de sangre de conquistador y aborígenes o sólo de los aborígenes y adonde corresponde enviar al resto de los mexicanos y si los mestizos deben pedirse perdón a sí mismos por la conquista y adónde debemos enviar a los mestizos, lo partimos en un juicio salomónico y dejamos una mitad en México y la otra la enviamos a Europa. Saludos en la Santa Virgen María y en Cristo Rey

  3. Es suficiente que Francisco escriba una carta para aprovechar algunas frases de San Jerónimo a favor de su política eclesiástica para que el pobre santo pierda su autoridad ante muchos fieles católicos.
    En Facebook me llega variada información siempre los santos son objetos de muchos «me gusta» y «compartir» pero hoy veo que el pobre San Jerónimo después que lo nombró Francisco parece que para muchos perdió su autoridad de mil cuatrocientos años lo que en definitiva significa que en estos momentos es preferible que Francisco y su gente hablen mal de uno o no hablen antes que hablen bien.
    ¡Qué lindo representante se mandó la Iglesia docente!
    ¡Y pensar que lo han estado manteniendo y soportando durante 8 años!
    Y los obispos hacen como si se preguntaran y se extrañaran de qué muchos abandonan los templos y dejan de ir a misa.
    ¡Qué necio es apoyar a aquél que está equivocado y que agrava los males de la Iglesia sea cual sea su autoridad!
    ¡Cuánto daño hace el servilismo a lo loco, el temor y los intereses mundanos de los obispos a la Iglesia!
    ¡Allí está Taussig con su autoridad y el cardenal Sarah que afirma que obedeciendo a los obispos todo sale bien y allí está el cierre del seminario de San Rafael y la destrucción de la fe en muchos católicos por exigir la obediencia a una persona que no es apta para dirigir la Iglesia en los momentos actuales!
    Estos sinvergüenzas piensan que cuando se presenten a Dios van a poder escudarse en la obediencia a los malos hombres comprobados y reconocidos por sus frutos una obediencia que se extiende a hacer y decir el mal y omitir hacer el bien.
    ¡Qué equivocados están! ¿En qué círculo del infierno se encontrarán estas almas ya perdidas y extraviadas de francisquistas y todos los partidarios de obedecer a los malvados? Sólo eso me pregunto.
    Saludos en la Santa Virgen María y en Cristo Rey

  4. Con todo respeto hay un párrafo del documento referido a las leyes humanas y a los legisladores humanos «Aquellos que aprueban leyes sobre la eutanasia y el suicidio asistido se hacen, por lo tanto, cómplices del grave pecado que otros llevarán a cabo. Ellos son también culpables de escándalo porque tales leyes contribuyen a deformar la conciencia, también la de los fieles. […]»
    Esa sentencia de la Doctrina de la Fe pareciera encajar en las figuras penales del Derecho Canónico, Cánones 1397 a 1399, aún teniendo en cuenta la no aplicación analógica de la ley penal, la sanción moral de complicidad en un grave pecado de otros y del escándalo genérico de la deformación de conciencia de los fieles es notoriamente grave.
    Ahora les pregunto, esa sanción moral por aprobar leyes que llevan a la muerte asistida a seres humanos tiene aplicación sobre las leyes que permiten el aborto, legislar a favor del aborto cabe dentro del procurar el aborto del Canon 1398 ?, evidentemente para un bautizado no hay duda que coinciden y a los demás la ley natural de no matar también.

  5. Nos dice Jesús que a los hombres por los frutos los conoceréis, los frutos del papa Francisco en su pontificado son malos, siembra vientos y está cosechando tempestades, es difícil establecer qué es lo que piensa hacer o cuál es su estrategia detrás de este «aparente» señalo «aparente» alto en algunos pequeños aspectos de su política eclesiástica para formar una nueva Iglesia y religión y no compartimos la euforia de Pell y de ciertos conservadores pues estamos convencidos de que se va a transformar en desilusión mañana, de eso estamos seguros, su palabra vale tanto como la de los acuerdos secretos con el gobierno comunista chino y su negativa a recibir a Zen para hablar con el viejo cardenal sobre China o su negativa a recibir un ministro de Estados Unidos para promover el comunismo chino y demostrar que apoya a un católico demócrata abortista y la declaración sobre la eutanasia deja a un lado el tema del aborto de manera calculada como si quisiera decir todavía soy católico en esto, una de cal y otra de arena, obliga a Becciu a renunciar pero mantiene su lineamiento político con la izquierda libertina y ambientalista global, elige China y apoya a gobiernos de impresentables, se preocupa por el sínodo alemán porque es una Iglesia que puede terminar en un cisma y generar otros cismas en Suiza, Australia, Holanda, como todos los desastres o malos frutos que dio su pontificado están desencadenando tempestades y crisis de imposible control y previsión busca el apoyo de los conservadores para que cuando los daños se generen esté lo suficientemente rodeado de terceros a los que echar la culpa y hacerlos responsables de los fracasos y mientras tanto sigue con su política de persecución a la Iglesia de siempre más apegada a lo tradicional con el cierre de seminarios como el de San Rafael con exigir renuncias de obispos como Martinez Perea, todo un juego en el cuál muchos obispos y cardenales se prestan y que le facilitará a futuro a Francisco las excusas ante los fracasos y desolaciones que va a sufrir la Iglesia, mientras tanto ha comprendido que los progresistas no son obedientes y sumisos sino revolucionarios y que no los puede controlar y les pueden jugar en contra y desconfía de ellos con razón pero les tiene miedo y no se anima a ir contra ellos, va contra Becciu y lanza algunas palabras que ya no son escuchadas porque la progresía ha recibido suficiente vuelo por parte de él y ha iniciado un proceso de reformas que destruirá la unidad de la Iglesia al punto de que les dicen al papa que la voz de éste es una más y que ellos pueden hacen lo que quieran y ello se deduce de la ideología y herejía progresista y, entonces, como se presentará a corta o mediano plazo el fracaso de todas sus políticas quiere buscar la compañía de ciertos conservadores para decir no pudimos y para que nadie lo pueda acusar de nada, no hay verdadera voluntad de cambiar las cosas simplemente es una forma de cubrirse frente a las divisiones internas y grietas que ha sembrado y sus consecuencias. Hay hombres que no aprenden nada y por los frutos uno los conoce, acaso no sigue coqueteando con el ambientalismo radical, con la izquierda global libertina de Soros, acaso no deprecia a Estados Unidos y a Trump, acaso no sigue siendo el hombre que siempre fue, un hombre que es objeto de división dentro de la Iglesia. La euforia de Sandro Magister y la caza de tontos que ha iniciado con estos artículos como diciendo el papa creó el problema y lo va a solucionar nos hacen afirmar que Sandro Magister también lo conocemos por los frutos de los últimos artículos, cuando una persona cambia de parecer según indicaciones y no sigue el descubrimiento de las verdades, cuando se dejan de lado la verdad para defender a rajatabla algo que no cuaja estamos ante la mentira y la ambigüedad, y la destrucción son los frutos del papa y de su jerarquía, las vamos a recoger pronto, no seamos tontos, no debemos permitir que nos engañen, debemos estar alertas porque este es un juego de vivos, alertas y un poco apartados para ver en perspectiva la cosecha de Francisco y sabremos qué ha sembrado si cizaña o trigo y a qué Señor responde él y su pontificado. Es conveniente no ponerse a tiro para que lo culpen a uno de aquello en lo que no tiene la culpa, no es raro que llamen a Pell ahora porque estos saben lo que se viene y se están moviendo para buscar gente a la que darle la culpa de lo que va a pasar, no se quieren hacer cargo del muerto que ellos mismos fabricaron y están buscando a quién endilgar el mismo. Saludos en la Santa Virgen María y en Cristo Rey

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