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Qué es lo que ha cambiado en dos años entre los obispos chinos. El fracaso del acuerdo de 2018

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El próximo 22 de septiembre, al cumplirse los dos años, «expirará» el acuerdo secreto firmado en 2018 entre la Santa Sede y China sobre el nombramiento de obispos. Lo ha dicho el arzobispo y diplomático Claudio Maria Celli, el 7 de junio, protagonista durante mucho tiempo de los contactos entre las dos partes.

Y ha añadido:

“Pienso que, probablemente, lo tendremos que reconfirmar por uno o dos años más, pero la Santa Sede aún no ha tomado una decisión al respecto, que después será comunicada a las autoridades chinas”.

Celli ha reconocido que la negociación “no es un camino fácil”, ya que hay “nudos que permanecen” y “situaciones que nos dejan más que pensativos, diría preocupados”.

En efecto, después de casi dos años desde la celebración del acuerdo, el balance para la Santa Sede es desastroso.

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Sin contar Hong Kong y Macao, que tienen un estatuto separado, en China hay 135 diócesis y prefecturas apostólicas y sólo 72 de ellas, en el momento de firmar el acuerdo, estaban dirigidas por un obispo, es decir, poco más de la mitad.

Hoy, las que tienen un obispo a la cabeza, siguen siendo 72. Por lo tanto, un número similar de diócesis continúa estando vacantes, aunque uno de los propósitos de la Santa Sede, al firmar el acuerdo, era precisamente llenar estos vacíos.

Las únicas dos nuevas ordenaciones episcopales que han tenido lugar desde el 22 de septiembre de 2018 -las de Antonio Yao Shun, ordinario de la diócesis de Jining, y Stefano Yu Hongwei, coadjutor de la diócesis de Hanzhong- son ambas de abril de 2019 y se acordaron antes de la firma.

Es instructivo que analicemos con más detalle las variaciones que han tenido lugar en los últimos dos años.

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En la víspera de la firma del acuerdo, 50 diócesis chinas estaba gobernadas por obispos “oficiales”, es decir, reconocidos por Roma y Pekín, y 17 por obispos “clandestinos”, o sea, reconocidos por Roma, pero no por el gobierno chino.

Además, había siete obispos excomulgados, cinco de los cuales fueron colocados por el régimen en otras diócesis consideradas por Roma todavía vacantes, y dos, en cambio, se instalaron en diócesis ya dirigidas por obispos legítimos a los ojos de Roma, pero clandestinos para las autoridades chinas.

Pues bien, en el acto de firma del acuerdo, el papa Francisco revocó la excomunión de esos siete obispos y asignó a cada uno de ellos el gobierno de las diócesis en las que se encontraban. También en las dos diócesis en las cuales estaban los obispos legítimos, pero clandestinos, la solución adoptada por Roma ha sido la de confiar el gobierno a los dos obispos anteriormente excomulgados. Con el fin de permitir esto, en la diócesis de Shantou fue exonerado el nonagenario obispo titular, Pietro Zhuang Jianjian, mientras que en la diócesis de Xiapu-Mindong se degradó a obispo auxiliar al obispo sexagenario en el cargo, Vincenzo Guo Xijin.

En ambos casos, esta transferencia de poder ha sido tormentosa y, en el segundo caso, todavía está lejos de suavizarse. El valiente rechazo del obispo Guo a inclinarse ante los “dictados” del régimen, irreconciliables con la fe católica, entre los cuales está la adhesión por escrito a la llamada “Iglesia independiente”, le ha costado un aumento en las represalias, la expulsión de su casa y la pérdida total de libertad.

Según el juicio de los defensores más acérrimos, en el Vaticano, del acuerdo –a los que, sobre todo, les dan voz el profesor Agostino Giovagnoli, de la Comunidad de Sant’Egidio, y el director de la agencia «Fides», Gianni Valente-, la diócesis de Xiapu-Mindong debía ser la diócesis modelo, la que habría mostrado al mundo el buen entendimiento que hay entre el papa y China.

En cambio, es el ejemplo evidente de las continuas cesiones unilaterales por parte de la Santa Sede, sin ninguna contrapartida mínimamente significativa por parte de Pekín.

Se ha hablado de la inmediata revocación, por parte del papa, de la excomunión de los siete obispos más enfeudados al régimen. Viceversa, no parece que Pekín se haya movido con tanta celeridad para legitimar a los obispos clandestinos. Estos, en el momento de estipular el acuerdo, gobernaban 17 diócesis; ahora gobiernan sólo 12 de ellas. Mientras tanto, las autoridades chinas han dado su aprobación solamente a dos: a Pietro Jin Lugang, de 65 años, de la diócesis de Nanyang, y a Pietro Lin Jiashan, de 86 años, de la diócesis de Fuzhou. La edad avanzada de este último no es un caso aislado. Entre los obispos clandestinos que aún están en el cargo, otros cuatro tienen más de 80 años y otro murió en 2019 a los 92 años de edad. Hay quien hace cálculos sobre su extinción por ley natural.

En cuanto al resto, ciertamente no son bien tratados. Ya hemos hablado antes del obispo Guo de la diócesis de Xiapu-Mindong, degradado a auxiliar, que ha sido puesto bajo vigilancia. Agostino Cui Tai, coadjutor de la diócesis de Xuanhua, está bajo arresto desde 2014. Y Taddeo Ma Daqin, obispo de Shanghai, también está bajo arresto domiciliario desde el día de su ordenación en 2012, destituido por haberse separado de la Asociación Patriótica de Católicos Chinos, el instrumento con el cual el régimen controla y reglamenta la Iglesia. Ni siquiera le fue útil, a fin de obtener alguna clemencia, el acto de sumisión pública al que se sometió en 2015, entre los aplausos -también estos inútiles- de “La Civiltà Cattolica”, que definió su gesto como un modelo ejemplar de “reconciliación entre la Iglesia en China y el gobierno chino”.

Para pedir la libertad de estos obispos, ni la Santa Sede ni el papa han dicho nunca una sola palabra en público. Sin mencionar el misterio que aún rodea la desaparición de otros dos obispos, que quizás ya no estén vivos: Giacomo Su Zhumin, de la diócesis de Baoding, que hoy tendría 88 años, y Cosma Shi Enxiang, de la diócesis de Yixian, que tendría 98 años. Sobre el primero no se sabe nada desde 1996, fecha de su último arresto, y del último, desde 2001.

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Pero esto no es todo. Tras el acuerdo de 2018, las jerarquías en los dos organismos clave a través de los cuales el régimen domina a la Iglesia china, tampoco han cambiado. En ambos organismos tienen una posición preeminente los siete obispos que anteriormente habían sido excomulgados.

Uno de estos organismos es el Consejo de los Obispos, un falso simulacro de conferencia episcopal, del que están excluidos los obispos reconocidos sólo por Roma.

Según el acuerdo, a este Consejo le corresponde proponer al papa los nombres de los futuros obispos, sujetos a una “elección” guiada de los mismos en las respectivas diócesis por parte de representantes -vinculados al régimen- del clero, de las religiosas y de los laicos.

A la cabeza de este Consejo de los obispos están tres de los obispos anteriormente excomulgados: Giuseppe Ma Yinglin, de la diócesis de Kunming, como presidente; Giuseppe Guo Jincai, de la diócesis de Chengde, como vicepresidente y secretario general; y Vincenzo Zhan Silu, de la diócesis de Xiapu-Mindong, como segundo vicepresidente.

Además, otros ocho obispos son vicepresidentes de este organismo, todos naturalmente con el sello de las autoridades chinas: Joseph Li Shan, de la diócesis de Pekín; John Fang Xingyao, de la diócesis de Linyi; Joseph Shen Bin, de la diócesis de Haimen; Peter Fang Jianping, de la diócesis de Tangshan; Paolo Pei Junmin, de la diócesis de Liaoning; Giovanni Battista Yang Xiaoting, de la diócesis de Yulin; Paolo He Zeqing, de la diócesis de Wanzhou; Giuseppe Yang Yongqiang, de la diócesis de Zhoucun.

El otro organismo es la ya mencionada Asociación Patriótica de Católicos Chinos.

Su presidente es el obispo Giovanni Fang Xingyao, de la diócesis de Linyi, mientras que entre los vicepresidentes figuran cuatro obispos que estaban anteriormente excomulgados: Giuseppe Ma Yinglin, de la diócesis de Kunming  el mismo que preside el Consejo de los obispos-; Paolo Lei Shiyin, de la diócesis de Leshan; Giuseppe Huang Bingzhang, de la diócesis de Shantou; Giuseppe Yue Fusheng, de la diócesis de Harbin-Heilongjiang.

El laico Liu Yuandong es vicepresidente y secretario general de la asociación, mientras que otras cuatro vicepresidencias están en manos de los obispos Giuseppe Shen Bin, de la diócesis de Haimen, y Paolo Meng Qinglu, de la diócesis de Hohhot, la religiosa Wu Lin y la laica Shi Xueqin.

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Dicho todo esto, ¿cuál es, entonces, el número de obispos en China, actualizado a fecha de hoy?

Publicamos a continuación la lista completa, por categorías, con los nombres, el año de nacimiento y la diócesis de pertenencia.

Para una comparación con la lista de obispos existentes en la víspera del acuerdo entre la Santa Sede y China, es suficiente volver a este post de Settimo Cielo de hace dos años, basado en las fuentes del Vaticano, eficazmente reordenadas por Gianni Cardinale en el libro “Obispos en la tierra de Confucio”:

> Obispos chinos ilegítimos, oficiales, clandestinos… A quién premia Francisco y a quién no

Esa lista anterior estaba fechada 5 de febrero de 2018, pero seguía siendo válida el 22 de septiembre, fecha del acuerdo, con la única variante de la desaparición de un obispo que murió el 15 de junio de ese mismo año a los 94 años de edad, Giuseppe Li Mingshu, de la diócesis de Qingdao.

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1. OBISPOS «OFICIALES» (RECONOCIDOS TANTO POR ROMA COMO POR PEKÍN)

Vincenzo Zhan Silu, nacido en 1961, Xiapu-Mindong
Giuseppe Huang Bingzhang, nacido en 1967, Shantou
Giuseppe Liu Xinhong, nacido en 1964, Anhui
Paolo Lei Shiyin, nacido en 1963, Leshan
Giuseppe Ma Yinglin, nacido en 1965, Kunming
Giuseppe Guo Jincai, nacido en 1968, Chengde
Giuseppe Yue Fusheng, nacido en 1964, Harbin-Heilongjiang
Giuseppe Li Shan, nacido en 1965, Pekín
Francesco An Shuxin, nacido en 1949, Baoding
Pietro Feng Xinmao, nacido en 1963, Jingxian
Giuseppe Liu Liangui, nacido en 1964, Xianxian-Cangzhou
Giuseppe Sun Jigen, nacido en 1967, Yongnian-Handan
Pietro Fang Jianping, nacido en 1962, Yongping-Tangshan
Metodio Qu Ailin, nacido en 1961, Changsha
Giuseppe Tang Yuange, nacido en 1963, Chengdu
Giuseppe Chen Gong’ao, nacido en 1964, Nanchong
Paolo He Zeqing, nacido en 1968, Wanxian-Wanzhou
Giovanni Lei Jiaipei, nacido en 1970, Xichang
Pietro Luo Xuegang, nacido en 1964, Yibin
Giuseppe Cai Bingrui, nacido en 1966, Xiamen
Giuseppe Gan Junqiu, nacido en 1964, Guangzhou
Paolo Su Yongda, nacido en 1958, Beihai-Zhanjiang
Paolo Liang Jiansen, nacido en 1964, Jiangmen
Giuseppe Liao Hongqing, nacido en 1965, Meixian-Meizhou
Paolo Xiao Zejiang, nacido en 1967, Guiyang-Guizhou
Matteo Cao Xiangde, nacido en 1927, Hangzhou
Paolo Meng Qinglu, nacido en 1962, Hohhot
Giuseppe Li Jing, nacido en 1968, Yinchuan-Ningxia
Mattia Du Jiang, nacido en 1963, Bameng
Giuseppe Zhang Xianwang, nacido en 1965, Jinan
Giovanni Fang Xingyao, nacido en 1953, Linyi
Giuseppe Zhao Fengchang, nacido en 1934, Yanggu-Liaocheng
Giovanni Lu Peisan, nacido en 1966, Yanzhou
Giuseppe Yang Yongqiang, nacido en 1970, Zhoucun
Giuseppe Zhang Yinlin, nacido en 1971, Jixian-Anyang
Giuseppe Han Zhihai, nacido en 1966, Lanzhou
Nicola Han Jide, nacido en 1940, Pingliang
Giovanni Battista Li Sugong, nacido en 1964, Nanchang-Jiangxi
Francesco Savio Lu Xinping, nacido en 1963, Nanjing
Giuseppe Shen Bin, nacido en 1970, Haimen
Giuseppe Xu Honggen, nacido en 1962, Suzhou
Giovanni Wang Renlei, nacido en 1970, Xuzhou
Giovanni Battista Tan Yanquan, nacido en 1962, Nanning-Guanxi
Paolo Pei Junmin, nacido en 1969, Shenyang-Liaoning
Paolo Meng Ningyu, nacido en 1963, Taiyuan
Pietro Ding Lingbin, nacido en 1962, Changzhi
Giovanni Huo Cheng, nacido en 1926, Fenyang
Paolo Ma Cunguo, nacido en 1971, Shuoxian-Shouzhou
Antonio Dan Mingyan, nacido en 1967, Xi’an
Pietro Li Huiyuan, nacido en 1965, Fengxiang
Luigi Yu Runshen, nacido en 1930, Hanzhong
Stefano Yu Hongwei, nacido en 1975, coadjutor, Hanzhong
Antonio Yao Shun, nacido en 1965, Jining
Giuseppe Han Yingjin, nacido en 1958, Sanyuan
Giovanni Battista Yang Xiaoting, nacido en 1964, Yan’an-Yulin
Giuseppe Martin Wu Qinjing, nacido en 1968, Zhouzhi
Giovanni Battista Ye Ronghua, nacido en 1931, Ankang
Giovanni Battista Wang Xiaoxun, nacido en 1966, coadjutor, Ankang
Giuseppe Tong Changping, nacido en 1968, Tongzhou-Weinan
Pietro Wu Junwei, nacido en 1963, Xinjiang-Yuncheng
Pietro Lin Jiashan, nacido en 1934, Fuzhou
Pietro Jin Lugang, nacido en 1955, Nanyang

2. OBISPOS «CLANDESTINOS» (RECONOCIDOS POR ROMA, PERO NO POR PEKÍN)

Vincenzo Guo Xijin, nacido en 1958, auxiliar, Xiapu-Mindong, bajo vigilancia
Tommaso Zhao Kexun, nacido en 1924, Xuanhua
Agostino Cui Tai, nacido en 1950, Xuanhua, coadjutor, bajo arresto
Giulio Jia Zhiguo, nacido en 1935, Zhengding
Giuseppe Hou Guoyang, nacido en 1922, Chongqing
Giovanni Battista Wang Ruohan, nacido en 1950, Kangding
Pietro Shao Zhumin, nacido en 1963, Yongjia-Wenzhou
Giuseppe Gao Hongxiao, nacido en 1945, Kaifeng
Giovanni Wang Ruowang, nacido en 1961, Tianshui
Giovanni Pei Weizhao, nacido en 1966, Yujiang
Andrea Han Jingtao, nacido en 1921, Siping-Jilin
Giuseppe Wej Jingyi, nacido en 1958, Qiqihar-Heilongjiang
Giuseppe Zhang Weizhu, nacido en 1958, Xinxiang
Taddeo Ma Daqin, nacido en 1968, Shanghai, destituido y bajo arresto

3. OBISPOS EMÉRITOS «OFICIALES»

Stefano Yang Xiangtai, nacido en 1922, emérito de Yongnian
Pietro Zhang  Zhiyong, nacido en 1932, emérito de Fengxiang
Giuseppe Zhong Huaide, nacido en 1922, emérito de Sanyuan

4. OBISPOS «CLANDESTINOS», EMÉRITOS O RETIRADOS

Pietro Zhuang Jianjian, nacido en 1931, emérito de Shantou
Melchior Shi Hongzhen, nacido en 1929, coadjutor emérito de Tianjin
Giuseppe Shi Shuang-xi, nacido en 1967, auxiliar emérito de Yongnian
Placido Pei Ronggui, nacido en 1933, emérito de Luoyang
Pietro Mao Qingfu, nacido en 1963, retirado, Luoyang
Giuseppe Xing Wenzhi, nacido en 1963, auxiliar emérito de Shanghai
Mattia Gu Zeng, nacido en 1937, emérito de Xining
Giovanni Zhang Qingtian, nacido en 1956, auxiliar emérito de Yixian
Giovanni Chen Cangbao, nacido en 1959, retirado, Yixian

5. OBISPOS DESAPARECIDOS

Giacomo Su Zhimin, nacido en 1932, Baoding, desaparecido desde 1966
Cosma Shi Enxiang, nacido en 1922, Yixian, desaparecido desde 2001

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Por último, está el caso de un obispo ilegítimo, tanto para Roma como para Pekín: Paolo Wang Huiyao, nacido en 1959 y activo en la diócesis de Zhouzhi, donde ya hay un obispo “oficial”.

7 comentarios en “Qué es lo que ha cambiado en dos años entre los obispos chinos. El fracaso del acuerdo de 2018
  1. Discutir hoy sobre el CVII es ocioso
    Es evidente que fue un Concilio que fracasó
    A 50 años no hay un solo fruto bueno
    Y malos, a calderadas.

    La Santa Iglesia Catolica en la cual nacimos y vivimos “non che piu”

    Estamos en un lustro muy, muy oscuro y el futuro inmediato no parece luminoso

    Pero Dios en demasiado Dios

    Y sus Caminos son Sus Caminos

  2. Brandmüller se separa de Schneider en el tema del CVII y Schneider se separa de Viganó en el tema del CVII, Aguer opina distinto a todos los otros sobre el CVII, es esta una muy buena forma de no hacer nada con respecto al CVII y a la crisis actual de la Iglesia porque solamente en comunidad de fe y no como doctores privados con ideas diferentes en lo teórico y en lo práctico podrán solucionar el tema del CVII condición necesaria y obligatoria para comenzar a tratar en comunidad de fe, como Iglesia, la crisis de la Iglesia en la actualidad.
    No necesitamos que los obispos nos demuestren que pueden pensar y escribir bien y de manera original o novedosa necesitamos que nos demuestren que pueden pensar como Iglesia, es decir, en comunidad de fe pues le corresponde en primer lugar al clero llevar adelante las soluciones para la crisis porque por ser la autoridad deben ordenar la Iglesia por la doctrina y la moral al Bien Común de Cristo.
    Saludos en la Santa Virgen María y en Cristo Rey

  3. Hay que llegar a una decisión en comunidad de fe sobre el CVII, de qué se hace con sus documentos para afrontar la presente crisis de la Iglesia, un documento del concilio señala que hay un derecho a la libertad religiosa ejercida de mala fe, eso es imposible y contradictorio con la expresión anterior de tolerancia y no derecho esta es evidentemente una expresión que no puede ser interpretada por la hermenéutica de la continuidad.
    Brandmuller y otros deberían mostrar cómo corrigen este error y otros y no irse por las ramas.
    Schneider es racional.
    Un correcto análisis exige establecer los párrafos de magisterio extraordinario, si puede hablarse de ciertas disrupturas como señaló Viganó en ciertos párrafos, o ambigüedad en la expresión o errores de expresión o continuidad con decadencia con el magisterio anterior o los cuatro últimos juntos, considero necesario soluciones y análisis, caso por caso, pero en comunidad de fe para aquellos párrafos que perjudican a la Iglesia. Saludos en la Santa Virgen María y en Cristo Rey

  4. Porque confundir un concilio con los miles y miles de párrafos escritos en todos sus documentos, con la idas y vueltas que tuvo en la redacción de algunos documentos que debieron ser corregidos por Pablo VI e intervenir el mismo papa para evitar la destrucción del papado que se proponía en uno de esos documentos es como pretender transformar los documentos del concilio en documentos escritos todos palabra por palabra bajo inspiración divina y considerarlos al mismo nivel de las Sagradas Escrituras, ello es sumamente grave pero existen otro ejemplo de este comportamiento entre los hijos de David que han sumado el Talmud y la Cábala y el Talmud les dice que atiendan antes a las palabras del rabino que a las de la ley.
    La Iglesia antes tenía las Sagradas Escrituras y el Magisterio como guía pero después del CVII la Iglesia empezó a regularse sólo por las Sagradas Escrituras y el CVII, nuevo Talmud de los progresistas y conservadores.
    El pretender que el Espíritu Santo tiene que cuidar declaraciones conciliares que no tienen ninguna base en la verdad revelada ni en la tradición ni en el magisterio anterior y son puras innovaciones, por ejemplo, al afirmar el concilio que existe un derecho a la libertad religiosa incluso cuando es ejercida de mala fe siempre que no perjudique el bien común político, con lo que se modifica la comprensión de los dogmas de lo que debe ser tolerado con lo que se transforma la tolerancia del mal en un derecho natural al mal (cuestión completamente errónea hasta para un niño) o declaraciones del concilio en las cuales se establece que la Iglesia no tiene que involucrarse en tratar de conformar un gobierno católico y esperan que los gobiernos no católicos o sea laicistas no destrocen las sociedades y la Iglesia; todas esas negativas a escuchar la verdad humana y divina que se perciben no solamente en el clero sino en los comentaristas nos muestra la verdadera pobreza moral y de gracia del católico actual, su verdadera mala fe y su rancio olor a secta.
    El católico actual es incapaz de rectificarse en nada y todo lo que le importa es su orgullo, el amor que se tiene a sí mismo, repite lo mismo sin mirar la realidad de la actual crisis de la Iglesia no quiere ver, no quiere escuchar, no quiere modificar en nada sus apreciaciones ya sea de sus acciones, palabras u omisiones.
    No está demás señalar nuevamente que estos sujetos que vienen repitiendo lo mismo desde hace sesenta años sobre el CVII mientras que todo demuestra que algo malo pasó con el concilio y que sus estrategias lo único que han generado es una división profunda y una profunda crisis en la Iglesia son verdaderos necios útiles que colaboran activamente con su orgullo con la contraIglesia a su propia perdición, a la de sus hermanos y a la destrucción de la santidad de la Iglesia porque entre un concilio y la Iglesia han preferido defender un concilio y la han unido a un concilio que es en gran parte un peso muerto para que la Barca de Pedro se hunda y lo único que argumentan es que las puertas del infierno no prevalecerán como si ello les daría derecho a cargar sobre la Iglesia católica todos los errores que pudo cometer un concilio y hundirla con él y entre un concilio y la verdad divina han preferido la mentira no se arrepienten de nada, no se rectifican en nada y persisten en llamar sacrosanto al concilio que más daño ha hecho a la Iglesia católica junto a la misa de Pablo VI.
    No ven la decadencia en que ha caído la Iglesia después del CVII y se niegan a restaurar lo que está mal y son malvados a los ojos de Dios.
    Sólo un milagro puede salvarlos porque ellos mismos nada pueden si por lo menos se callaran ante la verdad pero la cubren con sus comentarios y no dan razones de cómo se ha llegado a la crisis actual de la Iglesia. Y si en algo consideran que los he tratado injustamente lo único que deben hacer es demostrar los verdaderos motivos de la actual crisis de la Iglesia, en qué momento surgen en el tiempo, por qué hay esta división entre progresistas, conservadores y tradicionalistas, por qué renunció Benedicto XVI y si no renunció por qué permitió que Francisco asuma y convocó a un cónclave, cómo debe ser encarada la actual crisis de la Iglesia para solucionar la misma y en qué han cambiado los conservadores las estrategias que han llevado a la Iglesia a la actual crisis porque en mi caso he respondido cada una de estas cuestiones en distintos comentarios. Si no pueden hacerlo como he visto hasta ahora no persistan en repetir estrategias y palabras que no han servido de nada más que para profundizar la actual crisis de la Iglesia.
    Saludos en la Santa Virgen María y en Cristo Rey

  5. El Concilio Vaticano II origen de las divisiones internas y de la crisis de la Iglesia
    El Concilio Vaticano II es el mayor elemento de división dentro de la Iglesia en estos tiempos de crisis y lo ha sido desde el año en que terminó, nunca un concilio generó tanta división interna en la Iglesia y ello no se quiere aceptar o mencionar porque es una realidad y verdad molesta para los que por décadas han dedicado todos sus esfuerzos no a defender la Iglesia sino a defender el Concilio como si el CVII fuera toda la Iglesia o la parte principal y por ello hay sectores en la Iglesia que están de manera absoluta divididos e incluso individuos que proponen su propia interpretación del CVII.
    Cualquier persona con más de dos dedos de frente como monseñor Aguer tendría que considerar que si un concilio ha sido motivo de tantas divisiones que impiden formar actualmente una milicia católica y establecer una estrategia única para enfrentar la presente crisis de la Iglesia debería tener algo malo pero no es así, muchos siguen asegurando que el CVII es el mejor concilio de la historia y que hay que avanzar sobre su base tanto los conservadores como algunos progresistas; otros sostienen que hay que ir más allá del CVII como los progresistas del sínodo alemán; otros sostienen que el CVII ha significado una ruptura con la tradición como los lefebristas, otros, como Athanasius Schneider aseguran que hay que corregir algunos errores del CVII, otros como Viganó sostienen que ha existido una cierta disruptura en el CVII y que habría que remediarla y así por un concilio todos en la Iglesia docente están divididos y no actúan en comunidad de fe. Cualquiera sacaría la conclusión de que algo muy malo ha sucedido en ese concilio y posteriormente en la nueva misa Pablo VI pero no Monseñor Aguer y, por supuesto, no los conservadores ahí tienen el artículo que trata en forma separada de Monseñor Aguer de establecer las causas de la crisis actual y la forma de solucionarla y parece que gran parte se encuentra en manos de los laicos y no son cosas que la Iglesia pueda corregir y parece que hay que seguir por el mismo sendero de Pablo VI, Juan Pablo II y Benedicto XVI que no solamente llevó a la renuncia de Benedicto sino a Francisco al acuerdo secreto para asesinar a la Iglesia católica en China expresión del cardenal Zen y al sínodo alemán y la guerra contra la Iglesia católica y contra el papa Francisco para destruirla. No menciona monseñor Aguer el NOM y en varias oportunidades ha mencionado que no cree en conspiraciones, no se señala a los católicos ni el enemigo ni las causas de la crisis ¡Vaya colaborador de la Iglesia!
    Todos aceptan como Pablo VI que el concilio tenía que traer una primavera pero ha traído un crudo invierno pero no culpan a los documentos del concilio del crudo invierno y de la crisis actual de la Iglesia es mejor culpar a los fieles, a la Iglesia dicente y a los gobiernos que han destruido la familia y no a la Iglesia docente que tenía y tiene la obligación de guiar y cuidar a las ovejas confiadas por Cristo.
    El CVII se ha constituido en un elemento que ha ocasionado cismas como el de Lefebvre y divisiones dentro de la Iglesia como conservadores, tradicionalistas y progresistas católicos, ha dividido la Iglesia y la ha partido entre los que quieren reformas y los que quieren restauración.
    Todo esto ha salido a la luz con Francisco pero se venía gestando desde hace décadas.
    La división de la Iglesia actual tiene su base doctrinal y moral en la imposibilidad de llegar a una verdad única en la comunidad de fe y, especialmente, entre los obispos y sacerdotes sobre el CVII y sobre la actual crisis de la Iglesia y la negativa a llegar a un consenso sobre el origen de la crisis y la forma de solucionar la misma les sirve de excusa para dejar que la contraIglesia avance con más fuerza, porque cada uno de los obispos y sacerdotes tienen sus propias ideas sobre el CVII y cómo presentar esas ideas al pueblo de Dios y cuál es el motivo de la crisis y muchos tratan de ponerla en el Mundo y en los laicos para sacarse el peso de arriba.
    En ese sentido mientras infovaticana siembra infocatólica desparrama, se quiere tener la razón después de décadas de defender el CVII, por ejemplo, monseñor Aguer e Infocatólica quieren seguir por el mismo camino, critican el aborto, critican el mundo, critican a los laicos por su falta de participación en política pero la crítica principal y lo que está en sus manos hacer como Iglesia docente no lo mencionan, no mencionan la necesaria restauración que requiere la doctrina y moral de la Iglesia desde el CVII por motivos de ciertas expresiones ambiguas de documentos conciliares hablan de la falta de seriedad en la misa pero no la asocian con las fallas de la nueva misa de Pablo VI a la que tanto criticó Lefebvre.
    No escuchan, no se escuchan en lo que dicen y escriben y se quieren pasar por listos. Mientras la Iglesia no identifique los motivos de la presente crisis de la Iglesia en la propia Iglesia poco es lo que va a hacer la Iglesia para corregirla.
    En ese sentido Monseñor Aguer desparrama y demasiado y lo mismo hacen los conservadores no quieren reconocer que una vida dedicada a ocultar ciertas expresiones ambiguas y erradas un mal concilio no es una vida dedicada a la Iglesia y menos aún una vida dedicada a la verdad divina y a Dios, no quieren reconocer sus errores y se empecinan en los mismo y por más que se les muestre los errores y las incongruencias en sus enseñanzas terminan por persistir en sus pecados mortales de omisión como guías ciegos que guían a otros ciegos.
    Si a alguno le parece que soy demasiado duro con ellos esperan a que vuelva Cristo para que vean lo que es ser duro con los que se han transformado en necios útiles y colaboradores de la contraIglesia y del NOM en el ataque a la Iglesia y a los hombres.
    Estos necios útiles pueden decir algunas cosas buenas como todo hombre que no está en gracia puede hacer algunas cosas buenas pero lo que es más importante para la crisis actual de la Iglesia y la salvación de sus propias almas, a saber, establecer las causas de la crisis de la Iglesia y la forma de corrección de la misma no pueden hacerlo, como no pueden enseñar los errores que han cometidos y cómo corregirlos en lo doctrinal y en lo moral y, así, enmendar su vida para santificarla rectificando y corrigiendo sus pecados por omisión y por palabras y obras al ocultar la verdad divina que debía ser dicha, eso no pueden.
    Saludos en la Santa Virgen María y en Cristo Rey

  6. En cuanto a un supuesto apoyo de Francisco al cardenal Tagle en vista a la sucesión del Trono de Pedro, demás está decir que el papa Francisco no está pensando en su muerte y en quién lo sucederá es un hombre que se interesa por la política y el poder pero desde un punto de vista muy centrado en su persona en todo caso será el NOM o los progresistas católicos los que han propiciado que Tagle ocupara ese sitio.
    No creo que Francisco fallezca pronto le quedan como mínimo cinco años por delante, lo que sí se puede afirmar es que la traición del sínodo alemán y el ataque directo a su poder y autoridad como papa porque el sínodo busca democratizar el pontificado entre otras reformas masónicas, liberales y neo protestantes ha generado una interrupción en su voluntad reformadora ya no busca desprestigiar el papado por medio de palabras malsonantes que favorezcan la destrucción de su poder como papa, se ha silenciado y ha disminuido sus ataques contra la doctrina y moral católica como una forma de no favorecer la estrategia sinodal alemana que le ha declarado la guerra mundial a la Iglesia católica pero también a su figura y a su poder, todo lo que ha hecho o dicho, aconsejado por el NOM, le ha llevado a este enfrentamiento con el sínodo alemán que busca que el papa de un paso al costado y deje en manos de los alemanes no solamente la reforma de la Iglesia sino todo el poder.
    Le puede quedar una cierta esperanza a Francisco de que el comunismo chino le puede ser propicio en el futuro de alguna forma que no puede concretar en una idea, se trata más bien de esperanzas vanas o ensueños en un futuro que no puede controlar ni conocer y que está bajo el control de sus enemigos, la esperanza es lo último que se pierde pero sabe que todos los gobiernos responden al NOM, salvo en parte, Trump y Bolsonaro y Francisco está muy viejo para cambiar sus ideas políticas y religiosas pero además no tiene otras.
    El NOM no quiere una Iglesia católica unida ha iniciado las escisiones pero Francisco se encuentra sólo, no quiere enemistarse con el NOM, no quiere aliarse con Trump y Bolsonaro, no puede acercarse a conservadores y tradicionalistas y para no agravar las cosas (lo único inteligente que está llevando a cabo) prefiera mantener cierto silencio y cierta inactividad, no puede hacer otra cosa, su poder se está secando y, ahora sí, no tiene ninguna estrategia a futuro de cómo y hacia dónde dirigir la Iglesia católica, tratará de mantener el poder de la misma el mayor tiempo posible esperando que un milagro salve su prestigio actual y frente a la historia pero ha descubierto que ha sido utilizado y que sus aparentes amigos nórdicos eran los que buscan la muerte del papado y la muerte de la Iglesia, no quiere quedar como el que permitió la destrucción de la Iglesia católica.
    Por otra parte, los hijos de la luz que son en lo temporal y práctico más necios que los hijos de la oscuridad, cardenales, obispos y sacerdotes conservadores y tradicionalistas están muy enojados pero no con ellos mismos como correspondería a quién se ha dado cuenta de que ha ejercido durante demasiado tiempo una omisión en su defensa de la sana doctrina, de la sana moral y de la santidad de la Iglesia, es más fácil descargar toda la responsabilidad en el papa y si no es suficiente en Dios antes de emprender la tarea de restauración de la doctrina y de la moral que la Iglesia pide a gritos y que debe hacerse en comunidad de fe colaborando en la obra de salvación de Dios.
    Han pecado obispos y sacerdotes gravemente por omisión ante la crisis de la Iglesia y como las cosas se van agravando van a pecar más gravemente por omisión dejando hacer y dejando pasar, se aman demasiado a sí mismos para tener alguna virtud heroica que permita a la Iglesia santificarse, hay un excesivo cuidado de sus propias personas en obra, palabras y omisión y que le viene como anillo al dedo eso de que las puertas de infierno no prevalecerán para dejar al papa Francisco solo y a Dios solo y obligarse solo a obedecer, obedecer es su única norma moral que no incluye ni los mandamientos, ni la defensa y el celo por la Iglesia, no quieren armar la milicia católica, son soldados que han pasado demasiado tiempo cómodos y ahora que ven al enemigo tomar la forma de un ejército de Satanás dirigido por un sínodo en busca de muchos cismas buscan excusas para seguir sin actuar y mostrar que clase de hombres son.
    ¡Levántense dormilones! Que las cosas no se resuelven solas y empiecen a pensar cómo enfrentan esta crisis de la Iglesia porque les corresponde a Uds. como autoridad (sacerdotes y obispos) ordenar la comunidad de fe (Iglesia) al Bien Común (de la Iglesia) que es Cristo por medio de las buenas obras y de la fe (por medio de la sana doctrina, la buena moral y la santidad) para colaborar con Dios en la obra de salvación y esto es lo único que se les exige para que se salven, no la victoria sino la resistencia y el buen combate en comunidad de fe (como Iglesia) y no solamente con los laicos sino con los otros sacerdotes y obispos.
    En cuanto a las obligaciones de los laicos es ser como Sócrates que se posan sobre esta Iglesia como abejorros y le impiden que se duerma, es señalar las graves faltas de su clero para que se corrija y santifique porque el principal problema de la Iglesia es la crisis de la Iglesia y la obligación de todos los católicos es reconocer el problema y enfrentarlo no están obligados a conseguir la victoria pero sí a armar la milicia católica y levantar la bandera de Cristo Rey, a enfrentarse cara a cara con el mal y con los espíritus malvados de los aires que han tomado una forma muy concreta y en caso de derrota a resistir como mártires.
    Han pasado los tiempos de paz y comienzan los tiempos de la espada del ascetismo y la evangelización verdadera debiendo comenzar por santificarse el clero el primero y rectificar sus errores en comunidad de fe en la Iglesia docente.
    Saludos en la Santa Virgen María y en Cristo Rey

  7. En cuanto a la Iglesia católica en China y a su asesinato según palabras del cardenal Zen por un acuerdo entre el gobierno chino y Francisco hay que tener presente que lo que se va a analizar no son ni las desapariciones ni las persecuciones de la Iglesia católica en China sino qué sólo será analizado lo conveniente a los fines políticos del Vaticano y de Francisco porque el acuerdo ha desprestigiado a Francisco y al Vaticano al hacerse cómplices de las persecuciones y asesinatos pero, por otra parte, no prorrogar el acuerdo por dos años más mostraría para todos lo que apoyan su prórroga que se han equivocado en la política eclesiástica y que han sido los cómplices y culpables de las persecuciones y asesinatos si bien ni el Vaticano ni Francisco ni ninguno de los que proponen la prórroga justifican ni dan argumento alguno por el cuál se justificaría la prórroga y se evidencia que el único motivo es para no hacerse cargo del muerto sino tirar el problema para adelante, con respecto a Francisco existen dos motivos más para prorrogar el acuerdo: 1) su ideología pro comunista y pro atea expresada en varias oportunidades, y 2) su oposición a Trump y su apoyo incondicional al NOM y a todas las nuevas ideologías malthusianas ambientalistas de la nueva izquierda liberal.
    Sobre el tema del viaje de Benedicto a Alemania conociendo a los alemanes seguramente ciertos miembros de la Iglesia por gestos y silencios le hicieron entender que no era querido en ese lugar, motivo único que puede justificar una estadía tan breve.
    Hay que pensar que la Conferencia Episcopal Alemana está tratando de hacerle la guerra mundial religiosa por medio del camino sinodal a Roma y que lo menos que desean estos católicos progresistas, neo protestantes y masones es un buen papa en sus tierras que les recuerde con su presencia los pecados que están cometiendo contra la Iglesia y contra Dios, como escribió Ratzinger en uno de sus libros: el justo es odiado por el inicuo porque le quita la excusa.
    Un pequeño movimiento de la Conferencia serviría para hacer padecer a Benedicto en Alemania mucho más que en Roma.
    Pero existen otras oportunidades para que Benedicto y su hermano puedan terminar viviendo sus últimos años juntos en cierta tranquilidad libre de grandes presiones y ofensas encubiertas y de forma productiva para la Iglesia.
    La posibilidad es que los Ratzinger se trasladen a Polonia donde serían muy apreciados y donde podría Benedicto llevar una vida más productiva para la Iglesia, lejos de las manipulaciones, de los sufrimientos por las barbaridades del Vaticano y de Francisco.
    Ir a buscar descanso en los católicos alemanes, en este momento, es casi como buscar alojamiento en el templo de Herodes.
    Considero que Benedicto con sus pocas fuerzas estaría mejor entre los católicos de Polonia, se encontraría rodeado de amigos quienes lo cuidarían, podría dar cierto apoyo a cardenales como sucedió con Sarah y su defensa del sacerdocio y por ser Benedicto un gran amigo y auxiliar de Juan Pablo II sería bien recibido, no creo que los conservadores y tradicionalistas le hicieran sufrir demasiado y hallaría cierta paz que creo que se merece a pesar de sus graves errores.
    Ha sido larga la lucha de Benedicto y sería conveniente apartarlo de ambientes en los cuáles está sujeto según me parece a permanentes tentaciones de apostasía, a torturas por lo que escribe, dice o hace y bajo un permanente control de visitas.
    Y en lo que se refiere al cardenal Pell hay que darle tiempo para que se recupere de los grandes padecimientos que ha sufrido y mostrarle aprecio y apoyo, es un soldado golpeado por la Iglesia por aquellos a los que amaba, hay que darle tiempo al hombre para que se reponga de todas las heridas o por lo menos de algunas y no esperar de él demasiado en estos momentos, ya ha obrado lo suficiente.
    Saludos en la Santa Virgen María y en Cristo Rey

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