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Pasaporte alemán y francos suizos. Quién manda entre los Caballeros de Malta

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Recibo y publico.

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Estimado Sr. Magister:

Un comunicado de prensa de la Orden de Malta de hace pocas semanas ha informado que “Caritas Pro Vitae Gradu”, CPVG, monopolio caritativo constituido en Nueva Zelanda y del que tanto se ha hablado hace un año por haber tenido los propios fondos congelados durante casi cinco años por el fiscal del tribunal de Ginebra, ha empezado de nuevo a hacer donaciones. Y la primera la ha destinado a la Asociación libanesa de la Orden de Malta, presidida por Marwan Sehnaoui, y a la Fundación libanesa de la Orden de Malta, también presidida por Sehnaoui. El proyecto al que están destinados los fondos es una obra de valor humanitario, de asistencia y organización de campamentos de verano para jóvenes libaneses con minusvalías físicas y mentales.

Pero retrocedamos un poco. A finales de marzo de 2017, Settimo Cielo publicó unas aclaraciones sobre algunas de las afirmaciones incluidas en un comunicado de prensa de la Orden de Malta. Dichas aclaraciones nunca fueron desmentidas. Recordemos los hechos.

– En 2012, el Sr. Marc Odendall, sin haber recibido encargo alguno por parte del gobierno de los Caballeros de Malta, acuerda con el administrador, fiduciario del CPVG, algunas donaciones hacia entidades de la Orden, indicando entre estas una fundación presidida por Mons. Silvano Tomasi, entonces nuncio vaticano en Ginebra ante las Naciones Unidas, fundación que, en realidad, no tiene nada que ver con la Orden, pero de la que Odendall era el tesorero.

– En 2013, dos personas físicas denuncian penalmente al fiduciario del CPVG por una presunta sustracción de fondos de una herencia que les había sido destinada. El fiscal de Ginebra abre un procedimiento penal contra desconocidos por “gestión desleal cualificada, abuso de confianza y reciclaje de dinero”. La Orden de Malta y otra institución religiosa se asocian al procedimiento. El monopolio CPVG estaría en posesión, después de numerosas transacciones no totalmente localizables, de 120 millones de francos suizos, procedentes en origen de una fundación situada en Liechstenstein llamada “Malta Stiftung”, el 25 por ciento de la cual estaría destinada, por voluntad del propietario, a la Orden de Malta.

– En el periodo entre 2013 y 2016 Marc Odendall, Monseñor Tomasi y Marwan Sehnaoui, junto al barón alemán Albrecht Freiherr von Boeselager (en la foto), que primero fue Hospitalario y después Canciller de la Orden de Malta, ejercieron toda la presión posible sobre el Gran Maestro de la Orden, Fra’ Matthew Festing, para llegar a una transacción con el fiduciario del CPVG. El Gran Maestro, sin embargo, bloqueó todo acuerdo, en espera de un pronunciamiento por parte de la magistratura suiza.

– El 6 de diciembre de 2016 se abrió un procedimiento disciplinar dentro de la Orden contra Boeselager, por distribución de anticonceptivos y píldoras abortivas en proyectos de asistencia de la Orden en Myanmar y en Sudán del Sur. Boeselager es suspendido y destituido de su cargo de Canciller.

– El 21 de diciembre de 2016, la Santa Sede, que mientras tanto ha nombrado al hermano de Boeselager, Georg, consejero del IOR, Instituto para las Obras de Religión, el “banco” vaticano, instituye una comisión de investigación en relación a las acciones llevadas a cabo por el Gran Maestro. Llama a Marc Odendall, Monseñor Silvano Tomasi y Marwan Sehnaoui para que formen parte de dicha comisión.

– El 14 de enero de 2017, el Gran Maestro denuncia el evidente conflicto de intereses de la comisión y anuncia la constitución de una comisión profesional interna para esclarecer este conflicto de intereses y el monopolio CPVG.

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– El 24 de enero de 2017, el Papa Francisco convoca al Gran Maestro en el palacio apostólico y le obliga a dimitir. La Orden de Malta es un organismo soberano reconocido internacionalmente. A muchas personas este hecho les parece un abuso que socava la soberanía de la Orden.

– El 25 de enero, el cardenal secretario de Estado Pietro Parolin informa con una carta a los miembros del Soberano Consejo de la Orden que el Santo Padre ha aceptado la dimisión del Gran Maestro y que “en base a la evidencia que ha surgido por la información obtenida [¿en confesión? – ndr] ha determinado que todos los actos realizados por el Gran Maestro después del 6 de diciembre de 2016 son  nulos o inválidos. También los del Soberano Consejo”.  Boeselager vuelve, por lo tanto, a su cargo de Canciller.

– El 1 de marzo de 2017, el nuevo “gobierno” de la Orden firma una transacción con el fiduciario del monopolio CPVG. La transacción prevé donaciones a la Orden durante siete años. Pero el fiscal de Ginebra no libera los fondos.

– La Orden ordena una investigación sobre la procedencia de esos fondos a una sociedad auditora externa, el Promontory Financial Group, cuyo informe, que nunca ha sido hecho público, figura como aceptado por el Tribunal de Cuentas de la propia Orden. El Tribunal de Cuentas es, sin embargo, un órgano colegial, mientras que en realidad el resultado fue aceptado por una comisión “ad hoc” restringida.

– En diciembre de 2017, el fiscal de Ginebra se jubila. Los fondos del monopolio CPVG son liberados. Y la primera donación es para la asociación presidida por Marwan Sehnaoui. Hay que premiar a los que son muy fieles. Además, pronto se llevarán a cabo -el 2 ó 3 de mayo de 2018- las elecciones para Gran Maestro o Lugarteniente y es natural preguntarse a quién votarán Senhaoui y los otros.

– El 9 de febrero de 2018, el comunicado de la Orden citado al inicio agradece a Monseñor Tomasi y a Marc Odendall “el haber facilitado las buenas relaciones con los fiduciarios del monopolio desde 2012”. El grupúsculo que ha defenestrato al Gran Maestro Festing manda más que nunca. Ahora, los  dos hermanos Boeselager controlan tanto las finanzas vaticanas (en deuda de oxígeno), como las finanzas de la Orden de Malta (gracias también al silencioso embargo de los bienes donados por familias italianas a entidades italianas de la Orden) y el dinero del monopolio neozelandés llegados a la Orden de manera tan retorcida.

Mientras tanto, dentro de la Orden, este gobierno “diversamente legítimo” de tracción alemana está moviendo los hilos para iniciar un proceso de revisión de las constituciones. Todos los que no se alinean con el enfoque dominante son excluidos del proceso y de las discusiones, descalificados como fomentadores de división.

Una vez, en el pasado, concretamente en 1798, la Orden de los Caballeros de Malta acabó destruida. La causa fue la cobardía del Gran Maestro de entonces, el también alemán Ferdinand von Hompesch zu Bolheim, que se doblegó ante la prepotencia de Napoleón. Se necesitaron treinta años para reconstruir la Orden.

Pero la revisión constitucional que hay en marcha es otra historia. Volveremos a hablar de ello.

Saludos muy cordiales.

[Carta firmada]

2 comentarios en “Pasaporte alemán y francos suizos. Quién manda entre los Caballeros de Malta

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