Infovaticana
Sandro Magister

Los cuatro cardenales tienen una ventaja de 14 a 9. Pero también Leonardo Boff hace su juego

Sandro Magister
3 Enero, 2017

Ilustración publicada en “The Remnant” el 30 de diciembre de 2016)

*

Poco antes de Navidad eran dieciocho los cardenales y obispos que se habían pronunciado en favor o en contra de las cinco dudas hechas públicas el 14 de noviembre por cuatro cardenales en relación a los puntos controvertidos de “Amoris laetitia”, con la petición al Papa Francisco de “aportar claridad”, petición que aún no ha recibido respuesta.

En este servicio de www.chiesa del 21 de diciembre había una reseña precisa de sus declaraciones:

> El Papa no responde a los cuatro cardenales. Pero son pocos los que lo justifican

En un “Post Scriptum” se indicaban además otras tres intervenciones que elevaban el total a veintiuna, de las cuales sólo ocho eran contrarias a la iniciativa de los cuatro cardenales.

Pero después de esto otras dos voces de cardenales y obispos se han alzado, una en favor y la otra en contra.

La voz a favor de los cuatro cardenales es la del obispo auxiliar de Salzburgo Andreas Laun, entrevistado el 23 de diciembre por Maike Hickson para el blog OnePeterFive:

> Bishop Andreas Laun on Amoris Laetitia and the Four Cardinals’ Dubia

La que apoya al Papa es la del cardenal Walter Kasper, en una entrevista del 22 de diciembre a la Radio Vaticana en lengua alemana:

> Kardinal Kasper: “Amoris Laetitia ist klar”

Según Kasper, “naturalmente que se pueden presentar dudas y preguntas al Papa, cada cardenal puede hacerlo. Pero sobre el hecho de que fuera una buena idea hacer pública esta petición de aclaración, tengo mis dudas. En mi opinión, la exhortación apostólica es clara; hay también declaraciones sucesivas del propio Papa, la carta a los obispos argentinos, o las declaraciones del cardenal vicario de Roma. Se ha aclarado lo que el Papa dice y cómo lo ve. No hay ninguna contradicción con las declaraciones de Juan Pablo II. Es un desarrollo homogéneo. Esta es mi posición, tal como lo veo yo. A este propósito no existen dudas para mí”.

Por lo tanto, a día de hoy, entre los veintitrés cardenales y obispos que han intervenido la puntuación es de 14 a 9 en favor de los cuatro cardenales, signo evidente de que sus “dubia” no son para nada considerados inconsistentes y que la espera de una aclaración es cada vez más firme y extendida.

*

Hay que señalar también que uno de los cuatro cardenales firmantes de los “dubia”, el alemán Walter Brandmüller, interpelado por Andrea Tornielli para Vatican Insider, ha precisado el sentido de la “corrección formal” del Papa que ha hecho aflorar otro de los firmantes, el cardenal Raymond L. Burke:

> Brandmüller: “Any fraternal correction proposed to the Pope must be presented in camera caritatis”

“El cardenal – ha puntualizado Brandmüller – no ha dicho que la corrección formal tenga que ser publica, ni ha indicado una fecha límite y estoy convencido de que, en primera instancia, la corrección tendrá lugar ‘in camera caritatis’. El cardenal Burke ha expresado con plena autonomía su opinión, que podría ser compartida por otros cardenales, que de todas formas procederán in solido”.

“La intención de los ‘dubia’ – ha seguido Brandmüller – es promover en la Iglesia el debate, como está sucediendo, mientras se espera una respuesta, la falta de la cual es vista por amplios sectores de la Iglesia como un rechazo a adherirse de manera clara y coherente a la doctrina definida”.

*

Y si se extiende esta reseña más allá de los cardenales y obispos, hay por lo menos una intervención que es obligado señalar.

Es la amplia entrevista publicada en Alemania, el día de Navidad, con el teólogo brasileño Leonardo Boff en el periódico “Kölner Stadt-Anzeiger”:

> Leonardo Boff im Interview: “Papst Franziskus ist einer von uns”

Pasajes de la entrevista están disponibles tanto en inglés como en italiano.

Boff dedica este pasaje a los “dubia”:

“El Papa siente la dureza de los vientos contrarios que proceden de las altas jerarquías, sobre todo de los Estados Unidos. Este cardenal Burke que ahora, junto a vuestro cardinal retirado Meisner de Colonia, ha escrito una carta al Papa, es el Donald Trump de la Iglesia católica (risas). Pero a diferencia de Trump, Burke ha sido neutralizado en la curia. Gracias a Dios. Esta gente cree de verdad que les corresponde a ellos corregir al Papa, como si estuvieran por encima del Papa. Algo así es inusual, no tiene precedentes en la historia de la Iglesia. Uno puede criticar al Papa, puede tener una discusión con él. Esto es algo que yo he hecho a menudo. Pero que unos cardenales acusen públicamente al Papa de difundir errores teológicos o incluso herejías, pienso que es demasiado. Es una afrenta que el Papa no puede permitir. El Papa no puede ser juzgado, ésta es la enseñanza de la Iglesia”.

Salvo que después, en la misma entrevista, es él, Boff, quien acusa de “grave error teológico” y de “terrorismo religioso” la declaración “Dominus Iesus” publicada en el año 2000 por el entonces cardenal Joseph Ratzinger con la plena aprobación del Papa Juan Pablo II.

Pero hay otros pasajes interesantes en la entrevista.

Por ejemplo, ése donde Boff explica por qué el Papa Francisco tuvo que cancelar la audiencia que le había concedido a principios del sínodo de 2015:

“Había recibido una invitación y ya había aterrizado en Roma. Pero precisamente ese día, justo antes del inicio [de los trabajos] del sínodo sobre la familia de 2015, trece cardenales – entre los cuales el cardenal alemán Gerhard Müller – organizaron una revuelta contra el Papa con una carta dirigida a él que después fue publicada, ¡qué casualidad!, por un periódico. El Papa estaba furioso y me dijo: ‘Boff, no tengo tiempo. Tengo que restablecer la calma antes de que empiece el sínodo. Nos veremos en otro momento'”.

O también donde dice “haber oído que el Papa quiere acoger la petición explícita de los obispos brasileños y, sobre todo, de su amigo cardenal Cláudio Hummes de utilizar de nuevo en la atención pastoral a los sacerdotes casados, al menos durante un cierto periodo de prueba”.

Sin que, por otra parte, Boff esté esperando del Papa este vía libre. En la entrevista, de hecho, él cuenta que aunque está casado y, por lo tanto, tiene formalmente prohibido ejercer su ministerio, hace “lo que he hecho siempre y cuando estoy en una parroquia donde no hay sacerdote celebro yo la misa junto al pueblo y nunca ningún obispo ha contestado esto o me lo ha prohibido. Más bien al contrario, los obispos están contentos y me dicen: ‘La gente tiene derecho a la eucaristía. ¡Sigue así!’. Mi maestro teológico, el cardenal Paulo Evaristo Arns – que ha fallecido hace pocos días – era, por ejemplo, muy abierto en este sentido. Hasta el punto de que si veía sacerdotes casados sentados en la nave durante la misa, los hacía subir al altar y concelebraba la eucaristía con ellos”.

(Traducción en español de Helena Faccia Serrano, Alcalá de Henares, España)

Sandro Magister


3 COMMENTS ON THIS POST To “Los cuatro cardenales tienen una ventaja de 14 a 9. Pero también Leonardo Boff hace su juego”

  1. Javier Ejías dice:

    ¿A quien sirves Sandrino? Yo lo seeeee

  2. JUAN NADIE dice:

    Es que me parto con el cínico del LEONARDO BLUFF cuando se escandaliza de que unos cardenales pueden corregir al Papa. Pero si es lo que el lleva intentando hacer toda la vida hasta que le echaron, salvo ahora que ha encontrado un individuo hereje y marxista que ocupa la silla de San Pedro.
    Mientras Bergoglio no conteste los Dubia, se esta posicionando de hecho como defensor de una herejía neoprotestante, que niega la indisolubilidad del matrimonio, la necesidad de arrpentimiento para confesarse y la necesidad de comulgar sin pecado mortal.
    BEGOGLIO CINICO, MENTIROSO, CONTEST A LOS DUBIA. DI LA VERDAD POR UNA VEZ EN TU VIDA.

  3. Echenique dice:

    Más que numérica la gran ventaja es la de la Verdad, que prevalece sobre los amores adulterinos de la Leticia, más falsos que Judas.