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Cuarenta nuevos obispos en Italia y cinco cardenales de curia menos

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Son muchos los que superarán el límite de edad a fines del 2015. Una ocasión de oro para el papa Francisco para remodelar a su gusto el episcopado italiano y para disminuir el peso de los curiales en un futuro cónclave por Sandro Magister para Chiesa

CIUDAD DEL VATICANO, 11 de setiembre de 2014 –  En Italia las diócesis son actualmente 226. Un número exorbitante respecto a otras tantas Iglesias nacionales, aunque sean fruto de la historia. Tanto que el mismo papa Francisco no ha dejado de aludir a su posible reducción en su primer discurso a los obispos italianos en mayo del 2013. Pero al hablar a fines de agosto con el diario «La Nuova Sardegna», el sustituto de la Secretaría de Estado vaticana, el arzobispo Giovanni Angelo Becciu, explicó – respecto a una posible «desaparición de diócesis en Cerdeña», su región de nacimiento – que «por ahora no hay nada concreto». «Si habrá supresiones – agregó Becciu – deberán ser fruto de una reestructuración general de las numerosas circunscripciones eclesiásticas existentes», al haber sido ésta «hasta ahora la orientación de la Conferencia Episcopal Italiana». Aunque da a entender que no parece entonces que haya en el horizonte una reducción de las diócesis, de todos modos el papa Francisco tiene la posibilidad, en el transcurso de pocos años, de cambiar el rostro de la Iglesia jerárquica italiana. En efecto, no son pocas las diócesis y las arquidiócesis que están vacantes, o bien con ordinarios que han superado o están a punto de alcanzar la edad de jubilación de 75 años. Al momento están vacantes las sedes de Ozieri, en Cerdeña (ésta es justamente la diócesis del sustituto Becciu, y lo está desde diciembre del 2012, cuando fue jubilado Sergio Pintor, justamente en el umbral de los 75 años de edad), la de Piana degli Albanesi (en Sicilia), la abadía territorial de Montecassino (en el Lacio), la sede de Acerenza (en Basilicata), la sede de Ariano Irpino y la abadía territorial de Montevergine (en Campania), y la de Pistoia (en Toscana). También debe asignarse un obispo auxiliar a dos diócesis que tradicionalmente están dotadas: Génova y Reggio Emilia. Además, han superado los 75 años de edad los arzobispos de Boloña (en Emilia-Romaña), de Palermo (en Sicilia), de Cosenza (en Calabria) y de Foggia (en Puglia), los obispos de Tortona (en el Piemonte, pero que pertenece a la región eclesiástica ligur), de Senigallia (en Las Marcas) y de Faenza (en Emilia-Romaña), incluso un auxiliar en Roma. Al final del año alcanzarán también los 75 años el arzobispo de Ancona (en Las Marcas) y los obispos de Riete (en el Lacio) y de Adria-Rovigo (en El Véneto). Pero en el transcurso del 2015 serán otras veinte las diócesis cuyos pastores alcanzarán la edad jubilatoria. En el Trivéneto será la diócesis de Belluno (la del papa Albino Luciani), y la gran diócesis de Padua (más de un millón de habitantes) y la importante arquidiócesis de Trento, ambas administradas actualmente por ex nuncios, históricamente ricas en clero y también en bienes eclesiásticos. En Lombardía están las diócesis de Pavia, de Cremona y de Mantua, a las que se agrega un auxiliar de Milán. Mientras que en Piemonte están las de Cúneo y de Pinerolo. En Italia central están las diócesis de Pescia (en Toscana), de Fabriano (en Las Marcas) y la arquidiócesis de Gaeta (en el Lacio). También llegará a los 75 años de edad Agostino Vallini, el cardenal vicario de Roma. En el sur está también la arquidiócesis de Potenza (en Basilicata), la de Benevento y la diócesis de Cerreto Sannita (en Campaña, región donde se cuenta un número particularmente elevado de obispos focolares), y las diócesis de Andria, de Conversano y de Cerignola (en Puglia, diócesis de origen de Nunzio Galantino, el secretario general de la Conferencia Episcopal Italiana). Por último, en las islas alcanzarán la edad de jubilación los obispos de Ragusa (en Sicilia) y de Ales-Terralba (en Cerdeña). En síntesis: son unas cuarenta las circunscripciones eclesiásticas prontas a una rotación, suficientes para consentir un recambio profundo en el cuerpo de la Conferencia Episcopal Italiana. * Como ya se ha señalado, entre los nuevos pastores que el papa Francisco se dispone a nombrar están los de Boloña y Palermo (el bienio de prórroga reservado a sus respectivos titulares vence efectivamente en el 2015). Son dos diócesis que tienen, o mejor dicho, tenían una consolidada tradición cardenalicia. De hecho, con el papa Francisco el automatismo del nombramiento como cardenal de los obispos de estas ciudades ya no parece tener vigencia. Se lo ha visto en el último consistorio, cuando decidió dar la púrpura a Perugia, pero no a Venecia. Y una confirmación de esta libertad para crear a los cardenales podrá verse ya en el 2015. En los primeros días de enero del próximo año el número de cardenales electores, cuyo techo es de 120, se reducirá a 110. Es un número que descenderá a 107 en junio del año próximo y a 105 en noviembre del mismo año. Esto quiere decir, que si lo desea, el papa Francisco podría tener un consistorio con al menos de diez nuevos cardenales en la festividad de la Cátedra de san Pedro, en febrero, con al menos trece en la festividad de los santos Pedro y Pablo, en junio, y con al menos quince en la festividad de Cristo Rey, en octubre. Ya en su primera creación cardenalicia el papa Francisco mostró justamente que no se siente atado a tradiciones eclesiásticas particulares, que tiene una mirada orientada a las Iglesias de la “periferia” eclesial y que privilegia las sedes diocesanas respecto a la curia. Respecto a este último aspecto hay que notar el hecho que actualmente son todavía 36 sobre 114 los cardenales electores con cargos en la curia. Pero en el transcurso de un año serán cinco los purpurados de curia que superarán los ochenta años. Y es improbable que el papa Francisco los reemplace en el próximo consistorio. Con el resultado que el peso de los curiales, que al final del pontificado de Benedicto XVI eran un tercio del colegio de los cardenales electores, será rápidamente reducido a sólo un cuarto de los votantes. __________ Traducción en español de José Arturo Quarracino, Buenos Aires, Argentina.

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