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Te escribo a ti que tienes de 16 a 23 años.

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Te escribo a tí que te llamas Antonio o Antonia, que tienes de 16 a 23 años, y te declaras católico practicante. Es un pequeño cuento, real, que puede que tu también lo hayas vivido…

Tarde de sábado un amigo recibe una llamada telefónica:
¿Que vas hacer ahora?, me iba a arreglar para salir, contesta el otro.
¿Porque no me acompañas a Misa esta tarde y mañana que es domingo lo dedicamos a estudiar?, ok me da tiempo y así me la quito de en medio, le dice el otro.

A la hora convenida los dos amigos están en Misa el sábado por la tarde. Uno bien arreglado y el otro que parece que acaba de salir de la siesta. A la hora de la comunión van los dos a comulgar, sin haberse confesado antes, y al terminar de recibir la Eucaristía,  y antes de que finalice la Misa, le dice el que iba a salir a su amigo:
Me voy, hemos quedado para hacer botellón antes de la fiesta. Ademas me han dicho que está noche van unas niñas del colegio…y vienen buscando guerra según han publicado en Tuenti… así que ya te contaré el lunes.

¿Que te parece?, Te parece un comportamiento ¿coherente?
Comentarios
0 comentarios en “Te escribo a ti que tienes de 16 a 23 años.
  1. Yo creo que si Jesucristo viniera hoy al mundo de Jaen pasaría por el botellón .
    El dijo que no necesitan medico los sanos sino los enfermos.
    De hecho casi toda su vida publica se la pasa rodeado de tullidos, leprosos, prostitutas y tambien ricos y pecadores.
    L e daba bastante de lado a los políticos y jefes religiosos de entonces. No creéis que el evangelio es muy revelador en esto?
    En mi opinión uno cualquiera tiene toda la razón , el botellón aparte de sus acepciones lingüísticas es el punto de reunión de nuestros hijos, donde ellos se sienten cómodos , unos beben y otros no, y los que beben y se emborrachan y se pasan, tienen la oportunidad de aprender de los que no lo hacen , que son jóvenes como ellos, y no son bichos raros.
    Yo creo que el que va a misa, comulga y va al botellón tiene tambien un alma, si es alegre , divertido, prudente, coherente y se comporta cristianamente dentro de su juventud, automáticamente se convierte en un referente para todos los demás y de el se valdrá el señor para llegar al corazón de los que abusan del botellón
    El que va a misa, comulga y luego va al botellón, tiene tambien un alma.

    El que va a misa , comulga, y va al

  2. No hace mucho y en la presentación de un conferenciante este amonestaba al presentador, al observar como este último había preparado dicha presentación basándose en datos nada fiables de la Wikipedia. Y efectivamente esta «enciclopedia», por así llamarla, es un compendio de inexactitudes y en muchos casos de barbaridades.
    Esto no quiere decir que en lo que en ella se expresa no exista un fondo de verdad, y que en este caso incluso se quede algo corta. No hace falta consultar la wikipedia para conocer el significado del botellon, ni lo que allí generalmente se hace, solo hay que asomarse y ver lo que allí se ve. (El solo hecho de ver a tantos jóvenes con sus bolsas de alcohol, acercarse al ferial, hace que se te caiga el alma a los pies). No defiendo en ningún caso la existencia del botellón ni fomento en mis hijos su asistencia, como tampoco defiendo la existencia de otras muchas actividades y lugares de la vida ordinaria. Pero no por ello los cristianos debemos encerrarnos en nosotros mimos, sino que tenemos que estar en la calle, donde todo el mundo nos vea y sienta como nos comportamos, porqué no decirlo » dando ejemplo de vida cristiana» ejemplo que muchos de estos adolescentes y universitarios pueden transmitir a otros que, efectivamente, solo acuden al botellón a emborracharse, drogarse y buscar sexo. Creo posible la coherencia del que acude a Misa, comulga y porque no, se reúne con sus amigos.
    Yo también animo a nuestros jóvenes a buscar otras maneras de diversión, pero sobretodo animo a esos jóvenes cristianos que acuden al botellón a que consigan sacar del mismo a tantos buenos jóvenes adolescentes o no, que acuden solo porque no conocen otras formas de actuar en la vida.

  3. Copio de Wikipedia:
    «Botellón es un término que describe la costumbre extendida en España desde finales del siglo XX, sobre todo entre los jóvenes, de consumir grandes cantidades de bebidas alcohólicas en la vía pública».
    Quizás muchos padres tienen un concepto de botellón algo alejado de la realidad. El objetivo claro y distinto de los jóvenes que van al botellón es emborracharse, quizá no hasta perder el control, pero en cualquier caso emborracharse. No se trata por lo tanto de un nuevo modo más barato y fresco (sobre todo en estas fechas) de tomarse unas copas y charlar un rato con los amigos como alguno podría pensar.
    El argumento «porque todos lo hacen» es un argumento que adolece de una gran falta de personalidad; cualidad por cierto muy valorada entre la gente joven que exige no ser tratada como manada o colectivo anónimo.
    En fin por no escribir un tratado.., simplemente quiero subrayar dos cosas. Por un lado el botellón es un plan poco atractivo para gente con dos dedos de frente. A los que nos gusta salir preferimos hacerlo en un ambiente donde puedas mantener una conversación normal, a ser posible en un sitio menos fresco, y con un mínimo de garantías de que las cosas que le cuentas a tu interlocutor puede recordarlas más de diez minutos. Por otro, el botellón es una actividad poco compatible con el cristiano «coherente»; se pone en grave riesgo de perder el control de sus acciones y pone a sus compañeros en la poco agradable situación de tener que arrástralo hasta su portal.
    Así que animo a que los cristianos busquemos otras maneras de pasarlo bien con los amigos.

  4. A mi hija de 17 años después de leer su articulo le he preguntado¿que te parece el comportamiento? respuesta: Normal, después de Misa se queda en el botellón para ver a los amigos, y… ¿allí que hacéis?allí nos juntamos los amigos a pasar el rato hablando…¿Y bebéis alcohol?unos beben y los hay que no lo hacen, pero estamos juntos…¿Por qué vas?por que van todos.
    Juan Pablo II tenía mucha confianza en la gente joven.Son ellos los que cambiarán el mundo y los que en el año de la FE también pueden evangelizar.El botellón,quizás no sea el sitio más idóneo pero hay muchos jóvenes de 16 a 23 años con las ideas cristianas muy claras que pueden hacer mucho bien en el mundo,incluso en el botellón.
    Para tener coherencia de vida sólo hay que vivir siguiendo una conciencia recta y bien formada,y eso muchos jóvenes lo tienen.

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