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Jovinismo

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Por José Miguel Serrano.

Aunque parece paradójico empieza bien Robert Redeker su libro sobre la vejez hablando del jovinismo. Para que aparezca el geronticidio era necesario construir el mito de la juventud, esa falsa alabanza que consiste en condenar a los jóvenes, falsos protagonistas de un tiempo, a un getto desde el que es muy difícil salir. Una idea que toma el poder y lo ejerce de forma despótica sobre los supuestos beneficiarios. El jovinismo es a los jóvenes lo que el bolchevismo a los obreros.

Usada como lema fascista frente al “mundo viejo” ahora la juventud irresponsable, supuestamente mimada, se ve condenada a permanecer en una fase previa, sin integrarse, nunca, a la edad adulta.

La propia Iglesia lleva persiguiendo jóvenes con especial ahínco. Hay vigilias de jóvenes, jornadas de jóvenes, Sínodos de jóvenes, donde los prebostes dan la palabra supuestamente a los “expertos” y a los jóvenes profesionales.

Posiblemente el joven acostumbrado al happening permanente de la sociedad de consumo tiene poco que esperar de un activismo que repite el mismo esquema. Lejos de permitir el paso a una edad adulta, de la integración social o del verdadero protagonismo, que es el que toma el joven que se hace adulto en su rebeldía, los programas juveniles no son otra cosa que la repetición de los esquemas profesionales cuarenta años después de que unos ya viejos los inventaran.

Nada envejece peor que las modas y las que se esgrimen en las reuniones pastorales son caducas desde su inicio.

Permanentes becarios, prolongada la adolescencia casi hasta la vejez, para los jóvenes el esquema juvenil eclesiástico no hace sino imitar el esquema juvenil de la sociedad de consumo, que prepara un producto juvenil para un consumidor objeto. Un mucho de verdad, una autocrítica, no sobre el siglo XVII sino sobre lo que se hace ahora, una esperanza encarnada y menos neolengua, menos trucos para llamar la atención, menos desesperación en la búsqueda de clientes. Una juventud que no necesita ser salvada no puede acoger un mensaje de Salvación.

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