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Una reflexión sobre lo que está ocurriendo en la diócesis de San Rafael

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Lo accidental no se convierte en esencial por nuestros deseos, aunque sean con las más sublimes intenciones.

Una reflexión en torno, a lo que está Ocurriendo en la diócesis de San Rafael en Argentina, con respecto a la “comunión en la mano” y el cierre del seminario de esa diócesis.

Aristóteles (y luego Santo Tomas de Aquino, va a rescatar esta observación de la realidad) va a considerar en todos los entes (“cosas” entendiendo como tal todo lo que participa del “Ser”), en todas las “cosas” distingue aquello que es necesario que esté, para que sea “esa cosa” y aquello que es contingente, es decir aquello que no es necesario que esté. Y a lo necesario lo va a llamar “esencia” y a lo que no es necesario “accidente”.

Esta sabia distinción nos permite ver, valorar, si una postura está en el camino correcto o no. Cuando lo esencial ocupa su lugar y lo accidental el suyo, se va por el camino correcto. Pero cuando lo accidental, ocupa el lugar de lo esencial, hay un error. Éste es el caso de las ideologías (políticas, religiosas etc.)

A la luz de este criterio fundado en el sentido común, podemos preguntarnos ¿Por qué no se puede “comulgar en la mano”? es decir recibir le Hostia Consagrada, primero en la mano para consumirla.

No hay ningún argumento “esencial”, para no “comulgar en la mano”. Sí se presentan argumentos de “relativa conveniencia”, es decir argumentos “accidentales”.

En el acto de comulgar, es decir de “consumir la Hostia Consagrada” entran en función todas las partes del cuerpo, que habitualmente participan en el acto de consumir un alimento: mano, boca, esófago y estómago. Por tanto, recibir la Hostia Consagrada en orden a su consumición, primeramente en la mano, no implica en sí mismo un acto inapropiado, reñido con el debido culto a Dios. Es decir, estamos en el orden del “modo” de comulgar, es algo “accidental”.

Podemos agregar que la mano no está menos consagrada por el Bautismo, primer sacramento necesario para poder Comulgar, que la lengua, el esófago y el estómago. Y que además, la mano es una parte del cuerpo que participa ordinariamente en la consumición de los alimentos. Cierto que este “alimento” nos da la Vida Eterna, porque en él está Jesús, todo entero substancialmente, bajo las especies o accidentes del pan y bajo las especies o accidentes del vino. Pero como en este apartado estamos hablando del “modo” de consumir un alimento, y el acto de comulgar, se realiza al modo de consumir un alimento, queda claro que no existe nada extraño u ofensivo, en obrar al modo de consumir un alimento, aún teniendo en cuenta que este Alimento es Cristo Mismo, bajo la especie sacramental.

Lo que sí está en el orden de lo necesario, es decir de lo esencial en el momento de realizar el Acto de Comulgar (de consumir la Hostia Consagrada), son las disposiciones del alma: distinguir “A quien” se está recibiendo y estar en gracia de Dios (por lo menos no tener clara conciencia de haber cometido un pecado grave desde la última confesión bien hecha).

Alguien puede argumentar, que el “modo” de comulgar ayuda por ejemplo a tener mayor atención en cuanto a Quien está en ese “alimento”. Eso es cierto. Pero los modos son muchos, porque ninguno es necesario ej. Ponerse de rodillas, recibir la comunión en la boca, y podríamos agregar otros ejemplos como descalzarse para ir a comulgar, santiguarse tres veces etc.

Por tanto, en cuanto al modo de comulgar, solo puede haber argumentos de conveniencia, es decir accidentales y nunca esenciales. En otras palabras, elementos adjetivos pero no sustantivos, que afectan a la forma pero no el fondo de la cuestión.

La Jerarquía de la Iglesia, a quien Cristo mismo en la persona de San Pedro y de los otros apóstoles, les ordeno la propagación de la Redención, ellos y sus legítimos sucesores, son quienes custodian los medios por los cuales ordinariamente nos llega concretamente la Redención.

La Jerarquía de la Iglesia, a lo largo de la historia ha establecido distintos modos, en cuanto a la forma concreta de recibir la Hostia Consagrada en orden a su consumición. Actualmente ha permitido, a criterio del fiel, tres modos de comulgar: de rodillas, de pie o en la mano. Como no son elementos esenciales, por distintas razones que juzgue conveniente, puede mantenerlos a esos tres modos o reducirlos o anularlos y poner otro, ej. Que se descalcen antes de acercarse a la comunión y que tomen la Hostia Consagrada desde una patena, etc.

Con lo dicho queda claro, que en lo referente al modo de comulgar, estamos hablando de algo “accidental” y no de lago “esencial”, y que estos ordenes no son intercambiables. Ni lo accidental, pasa a ser esencial, por el deseo y la intención más santa y piadosa.

Por tanto, si la autoridad competente, en este caso el obispo en su diócesis, por justa causa como puede ser la salubridad (en circunstancia de presencia de una enfermedad virósica cuyo medio de propagación es la saliva) y es un criterio que se ha seguido por muchos obispos del mundo, restringe en su diócesis la posibilidad de que el sacerdote deposite en la boca del fiel la Hostia Consagrada… está en su legitimo derecho y debe ser obedecido; puesto que la orden 1) no es inmoral 2) está dentro de su competencia (velar por la celebración de la Liturgia).

Alguien puede no coincidir con esto, argumentando que la elección del modo de comulgar – la autoridad eclesiástica universal = la Santa Sede – se le ha dado al fiel. Aquí hay que decir tres cosas: 1) que esa opción ha sido en tiempos ordinarios y no en situaciones extraordinarias como la actual. 2) No hay razonabilidad dirimente (ni teológica, ni jurídica, ni de sentido común) para oponerse a ese modo. 3) Se puede recurrir en queja a la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. En este último caso es probable, casi con certeza, que va a respaldar al Obispo que impuso la restricción.

Por otra parte… no hay que cegarse. La orden ha sido que el modo sea recibir la Hostia Consagrada en la mano. Pero nada se ha dicho que por ejemplo puedo arrodillarme y extender mis manos para que el Sacerdote allí deposite la Hostia Consagrada y realizar el acto de consumición.

Para concluir, obremos con sentido común. La Fe no va en contra del sentido común, va en la misma dirección y lo prolonga más allá de las capacidades humanas.

Evitemos las discordias, no seamos obcecados en cuestiones que no son esenciales. Tengamos una visión de totalidad, católica y no de tipo ideológica.

 

Julio Tomás Celis

Profesor Superior en Filosofía y Teología.

Bachiller Universitario en Teología.

Docente.

Actualmente estudiante de abogacía.

La Plata – Buenos Aire-

 

 

 

 

 

 

36 comentarios en “Una reflexión sobre lo que está ocurriendo en la diócesis de San Rafael
  1. Al Sr. Bachiller me permito objetar:

    1- Si los seres en minúscula, fuesen sin más una participación del Ser, no sería posible que a nivel de criaturas racionales -hombres- o intuitivas-ángeles- pudiesen llegar a ser personas, pues una simple participación no puede ser SUI IURIS ET ALTERI INCOMMUNICABILIS.
    2- Dice el Bachiller que Santo Tomás a lo necesario lo llama ESENCIAL y a lo contingente ACCIDENTAL.

    Que Dios le perdone. No se puede insultar a Santo Tomás con tal alarde de superficialidad e ignorancia. Insulto al Santo Doctor y a la inteligencia de los lectores.

    Me permito contradistinguir:

    aa) Lo necesario se dice tal por relación a lo contingente, lo que no es necesario que sea: El SER NECESARIO es DIOS, en el queno se da la distinción entre esencia y existencia. Su correlato son los seres contingentes, que pudieron no haber existido, pero existen, y están proyectados a la vaciedad, si sólo se diese en ellos las perspectiva de la contingencia.

    bb) La ESENCIA es concepto análogo, referido a la realidad de Dios, y de los seres CONTINGENTES, en los que una de las 24 tesis tomistas afirma que se da la distinción entre esencia y existencia.
    cc) El correlato de la esencia es la existencia, no los accidentes.

    dd) Existen en metafísica, apuntando desde lo genérico, a lo concreto, los PREDICAMENTOS o CATEGORÍAS: Son DIEZ: La SUSTANCIA y los NUEVE ACCIDENTES.

    ee) Dice el viejo Aristóteles, que los ACCIDENTES SON NECESARIOS, pues la SUSTACIA, sólo es VISIBLE y TANGIBLE mediante los ACCIDENTES. Es necesario que algo concreto tenga color, tamaño, ubicación etc…Tan necesario que si no fuese por los accidentes no existiría ninguna realidad sustantiva.

    Respecto a la forma de comulgar, sin hacere una cuestión de estado, me merece un gran respeto Juan Pablo II en la Dominicae Coenae y en especial Monseñor Athanasius Schneider. Lo que dicen no es dogma de fe pero, entre las lindezas del pañuelo y otros detalles pintorescos, me quedo con la Tradición.

      1. Es posible hablar de lo esencial y accidental en el sentido que intenta darle el Bachiller. Pero, desgajado del mundo de la metafísica. Su vinculación disparatada e incorrecta, co lo NECESARIO y CONTINGENTE, es una corrupción intelectual, la mayor de las corrupciones, como decía Don José María Aznar.

  2. Con los mismos razonamientos, podríamos eliminar los sagrarios, por que no? Lo importante es lo que se siente de corazon.,todo lo demás son formalismos derivados de nuestra realidad analógica.Es más no sé por qué Jesucristo se encarnó.Cuando siendo Dios podría haber dado una amnistía y haberla hecho pública con un emisario profético o Angelical.No se es más tonto, por que todavía le quedan estudios.

  3. Profesor Celis:

    Me sorprende que siendo únicamente «Bachiller» (o sea, haber terminado los estudios preparatorios para ser ordenado presbítero) ya sea «Profesor superior».

    Me sorprende que retuerza el magisterio de la Iglesia para sostener una posición manifiestamente injusta. Me sorprende que lo haga como «estudiante de abogacía». Encomiéndese a San Ivo, porque me parece que Santo Tomas de Aquino no le escucha mucho….

    Para sintetizar el cúmulo de argumentos retorcidos que usted acumula, para intentar sostener lo insostenible:

    1) La mente del legislador. El que decide la forma accidental de recibir la Sagrada Comunión, de entre las dos admitidas (si, dos; en la boca o en la mano; ni en las rodillas ni en los pies, por el amor de Dios……), es únicamente el fiel. Ya en la Instrucción de la Cong. para el Culto divino, Notificación acerca de la comunión en la mano (3-abril-1985), se avisa que «No se obligará jamás a los fieles a adoptar la práctica de la comunión en la mano(…)» No coloca excepciones, como si en el hecho de , por ejemplo, en el hecho de arrodillarse durante la Consagración en la Santa Misa. Pero luego, cuando la Conferencia Episcopal de USA quiso hacer de la comunión en la mano la única forma de recibirla, la Santa Sede dijo que no, (3 de Abril de 1985) y cuando en 2009 la Conferencia Episcopal de Inglaterra quiso obligar a comulgar en la mano por la pandemia de gripe porcina, la misma Congregación dijo que no. (24 de Julio de 2009). De dónde usted, estimado estudiante de derecho, saca jurisprudencia para afirmar tan a la ligera: «En este último caso es probable, casi con certeza, que va a respaldar al Obispo que impuso la restricción.» Lo está afirmando sin citar a nada ni a nadie. No siga por este camino, que en teología no funciona, en filosofía tampoco, y debería saberlo, por ser profesor superior en ambas (en ambas!) materias, porque en Derecho, tampoco. San Ivo, abogado y no ladrón, para maravilla del pueblo….

    2) Y aunque las dos formas (ojo, allá donde cada obispo lo haya autorizado) sean validas y determinadas por el fiel, todavía puede el celebrante negar la comunión en la mano, según el punto 92 de la Instrucción Redemptionis Sacramentum:
    » Aunque todo fiel tiene SIEMPRE DERECHO a elegir si desea recibir la sagrada Comunión en la boca(178), si el que va a comulgar quiere recibir en la mano el Sacramento, en los lugares donde la Conferencia de Obispos lo haya permitido, con la confirmación de la Sede Apostólica, se le debe administrar la sagrada hostia. Sin embargo, póngase especial cuidado en que el comulgante consuma inmediatamente la hostia, delante del ministro, y ninguno se aleje teniendo en la mano las especies eucarísticas. Si existe peligro de profanación, no se distribuya a los fieles la Comunión en la mano(179).»
    Siempre. Derecho.
    No hay clausulas restrictivas tipo «excepto en casos de pandemia» «excepto cuando haya muchos muertos». La única es, EN REFERENCIA A LA MANO, en casos de profanación.

    Porque, como muy bien nos recuerda el Papa Francisco, la profunda lacra del clericalismo, causante, entre otra cantidad de males, de la epidemia de abusos sexuales en la Iglesia Católica consiste en decidir el sacerdote aquello que es potestad del fiel. Usted está, con esta carta, avalando una lacra de la Iglesia Católica que el Papa está queriendo extirpar. Actitud que no quiero calificar de cismática porque con una única carta, por más nociva que esta pueda ser, no se puede juzgar una intención. Pero se aproxima, estimado profesor. No discurra fuera del recipiente, haga usted el favor.

    No justifique una actitud drástica tomada en base a algo accidental, como es la forma de recibir la comunión. Si la orden del obispo es clericalista, en cuanto abuso de autoridad, el no obedecerla es obedecer al Santo Padre, no desobedecer al Obispo.
    Y cerrar un Seminario sin convocar al Sínodo diocesano (forma preferida por el Papa) es algo sumamente dictatorial, contrario a la mens del Papa Francisco que jamás apoyaría algo así (13 marzo 2020).

    Por favor, estimado profesor superior, no combata la verdad, no apoye las actitudes clericalistas, no favorezca a los cismáticos, no le robe la verdad al Pueblo de Dios.

    De parte de un laico apesadumbrado

    Alejandro Galván.

  4. Me molesta mucho que se reduzca la situación de San Rafael a «estan en contra de la comunión en la mano». Y mas aún que se lo haga con mala filosofia.

    La raíz es mucho mas profunda…o si quieren reduccionismos: Tradición vs modernismo. En San Rafael la Iglesia es la de siembre, la de hace 2000 años, no hay nada (o poco) nuevo. Pero todos sabíamos que era un oasis, y que, según el sino de todo lo bueno en este mundo, no podia durar. En fin,no nos queda mas que seguir luchando, Dios dará la victoria, aca o Alla.

  5. Con todo respeto hace temblar (temblor esencial y no accidental…) usar a Cristo como excusa para una diáspora sacerdotal.
    Si quieren cerrar un Seminario háganlo pero no metan como excusa la Eucaristía.
    Si hay desobediencia existen las sanciones canónicas, el debido proceso y el derecho de defensa.
    El «Dueño» del Seminario es el que ha tenido la gentileza de enviar vocaciones y pastores que tan necesarios son, para qué enfrentarlo ?.

    El uso de Roma locuta…tiene origen en San Agustín debe usarse con mucha prudencia y para causas más que importantes ya que nació de una de ellas y San Agustín la manifestó para terminar la controversia pelagiana, cuando Inocencio I condenó la herejía en forma terminante en 417,
    San Agustín colaboró con esta sentencia famosa en 23 septiembre 417 sermón número 131.10:3: …iam enim de hac causa duo concilia missa sunt ad sedem apostolicam; inde etiam rescripta venerunt; causa finita est.» (…sobre este asunto, ya dos Concilios enviaron mensaje a la Sede Apostólica, la cual devolvió respuesta. El caso está cerrado.).

    En los pasillos del Palacio la sabiduría Romana acompaña la sentencia Roma locuta, causa finita con un equivalente Roma locuta, causa perduta…​pero los cortesanos son así…

  6. Historia de un pañuelo: ¿tan desnortados están los católicos postCVII?
    -San Sixto I, Papa (115-125) prohíbe a los laicos tocar los vasos sagrados. Y con mayor razón hubo de prohibir la Comunión en la mano.
    -El Papa San Eustaquio (275-283) en su “Exhortación a los Sacerdotes” decreta que “nadie tenga la presunción de hacer llevar la Comunión por un laico o una mujer a un enfermo” (Patrol. La. 5, 165). (O sea, la Comunión solo debía ser tocada por manos consagradas).
    -El Concilio de Zaragoza (a. 380) ordena: “Excomúlguese a cualquiera que ose recibir la Sagrada Comunión en la mano”.
    -San Jerónimo (el traductor de la Vulgata), Secretario del Papa San Dámaso, aplica la Doctrina Bíblica (Ex 19,5; I Sam 21,5) para descalificar la Comunión en la mano: “Si quienes habían estado con sus esposas no podían comer los panes de la Proposición … ¿Cuánto menos podrá ser violado y tocado por ellos aquel Pan que bajó del Cielo? (C. de Panm., 49,15).
    -En el Sínodo de Roma del año 404, celebrado bajo el Papa Inocencio I (401-417) se impone el rito de la Comunión en la lengua. (De este modo, por 1450 años la Iglesia solo dio la Comunión en la boca. Y antes de eso, en los pocos lugares donde aún se impartía la Comunión en la mano, los fieles no tocaban la Hostia con las manos desnudas, sino que la recibían en un corporal).
    -El Papa San León I, “El Grande” (440-461) recuerda en su “Sermón V” que el Santísimo Sacramento debe recibirse en la lengua (Patrología Latina, 54, 1385).
    -En el Sínodo de Rouen (649-653), siguiendo la línea observada en Roma, se prohíbe Comulgar en la mano, y se amenaza a los sacerdotes que no cumplan estas disposiciones.
    -En el VI Concilio Ecuménico (3º de Constantinopla, 680-681) se prohíbe a los fieles que comulguen por sí mismos, y se amenaza con la Excomunión a los que tengan la osadía de hacerlo. Esto es magisterio extraordinario, infalible y pena con la excomunión (o sea quedan apartados de la Iglesia, y fuera de la Iglesia no hay salvación) a los que tengan la osadía de comulgar por sí mismos (es decir tomar la Hostia Consagrada con sus manos para llevarla a sus bocas)
    -Sto. Tomás de Aquino nos dice: “Por reverencia a este Sacramento, ninguna cosa entra en contacto con Ella (La Eucaristía) a no ser que esté consagrada; por lo cual se consagran no sólo el corporal sino también el Cáliz”, asimismo, las manos del Sacerdote, para tocar este Sacramento. De donde se deduce que a ningún otro le es lícito tocarlo” (Sum. T., III Q, 82,a,3).
    -Papa Pío XII, 15 siglos más tarde, mantenía la misma postura: “Hay que reprobar severamente la temeraria osadía de quienes introducen intencionadamente nuevas costumbres litúrgicas, o hacen renacer ritos ya desusados, y que no están de acuerdo con las leyes y rúbricas vigentes“.
    -Juan Pablo II nos decía en la Carta “Dominicae Cenae: “El tocar las Sagradas Especies, su distribución con las propias manos, es un privilegio de los ordenados” (24-Feb.- 80). Y para que nadie interpretase de otra forma estas palabras, tres meses después, ante las cámaras de la televisión francesa, negaba la Comunión en la mano a la esposa del Primer Ministro, Giscard D’Estaing. El mismo año, declaró en Fulda (Alemania) que no estaba de acuerdo con la autorización concedida a ese País. (Cfr. “Vox Fidei”, n. 10-1981; “Chiesa Viva”, n. 112; “Sol de Fátima”, n. 82).
    -La Instrucción “Redemptionis Sacramentum” (19-03-2004) dice: “La Bandeja para la Comunión de los fieles se debe mantener para evitar el peligro de que caiga la Hostia Sagrada o algún Fragmento” (n.93). Con más razón se debe evitar el peligro de que alguna Santa Partícula caiga de la mano de quien ose recibir la Comunión de esa manera.
    -La doctrina de la Iglesia es clara a lo largo de los siglos respecto de su postura en cuanto a que la Hostia Sagrada solo debe ser tocada por manos consagradas, y que por ende la comunión debe recibirse en la boca. ¿Cómo es que estamos como estamos? ¿Cuántas pandemias habrá habido en 15 siglos?

  7. Ante todo, los lectores deben saber que, al menos en España, prácticamente todos los sacerdotes que se ordenan son bachilleres en Teología. Como ya han subrayado algunos comentarios, está confundiendo diversos niveles de necesidad y posibilidad (una sustancia implica necesidad, pero no es una necesidad absoluta, y hay accidentes inseparables de ciertas sustancias). Pero es que además no se da cuenta de que para la comunión es esencial aquello que favorezca el fervor, lo cual incluye estar en gracia, pero también la adoración, y dado que esa adoración para muchos conlleva la comunión en la boca, es absolutamente injusto eliminarla. Y todavía más importante, si nos mantenemos en el discurso de la necesidad y la posibilidad, no es necesario para evitar contagios eliminar la comunión en la boca, pues basta que el sacerdote purifique sus dedos en gel desinfectante entre un comulgante y otro, esta operación dura menos de seis segundos, y dado que en nuestros días no hay multitudes de miles de comulgantes y existe la posibilidad de que colaboren otros en distribuir la sagrada comunión, esta praxis no es un problema. Es simplemente la excusa para imponer una forma de comunión. Por ello el decreto de Taussig, como le dijo Aguer, es una equivocación, y el motivo es claro: resulta completamente injusto, pues no respeta el derecho del fiel, que se puede respetar perfectamente con el método indicado. Conozco a sacerdotes que lo hacen así y la diferencia de duración de la Misa no supera los cinco minutos, con afluencia media de fieles y teniendo en cuenta que no todos desean en la boca.

  8. Del error del obispo Taussig y el sr. Tomás Celis: ¿es sana doctrina que la Sagrada Forma la toque manos no consagradas? ¿En la Hostia Consagrada, Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad, qué es esencia y qué accidente?
    1. La Iglesia Católica durante 15 siglos prohibió la Comunión «en la mano» en el rito latino, ¿erró el camino la Iglesia por ideologizar la Eucaristía por el argumento del accidente?, antes del CVII, apertura ecuménica a la Comunión de los cónyuges protestantes casados con católicos (de ahí viene el conflicto), a medida que en las especies del pan y el vino se entiende la Transubstanciación, el trato de los feligreses de la Sagrada Forma y la Presencia real y substancial de NS Jesucristo.
    2. La santa doctrina en la Eucaristía ha estado siempre, excepto a partir del CVII que es de aplicación relativista, soportada en argumentos sólidos de la Revelación, Sagrada Escritura y Tradición apostólica y citas referidas a los santos Padres y al Magisterio auténtico. Pues, la Iglesia única y verdadera es columna y fundamento de la Verdad.
    3. Ningún decreto puede justificar el cierre de un Seminario: pues la mies es mucha y pocos los obreros (Lc 10,1-12). «Roma ha hablado, caso cerrado» si Roma cumple la guía del Espíritu, la obediencia a la Palabra y el deseo de la Voluntad de Dios. La Eucaristía digna por el ministro y por el feligrés como Sacramento de la Fe que es. Eucaristía cuya esencia es la triple santidad de Dios y el accidente el pecado.

  9. Un aporte final:

    En el CDC cuando habla de los derechos fundamentales de los fieles, en el último cánon de ese capitulo dice que los derechos no son absolutos sino que admiten regulación por parte de la autoridad de la iglesia (obispo-papa) por razones del bien común de la Iglesia, c. 223, 2. Si la prohibición fuera para siempre, sería ilegítima; no es este el caso pues aquí se trata de suspender por una razón clara y proporcional, de sentido común y mientras
    dure el peligro de contagiarse uno o a los demás.
    CDC 223, 2. Compete a la autoridad eclesiástica REGULAR en atención al bien común, el ejercicio de los derechos propios de los fieles

  10. Tergiversación de la filosofía de Santo Tomás.
    P. Ejemplos: necesario es Dios, nosotros contingentes.
    Lo necesario no equivale a esencial. Esencia es lo que es., potencia del ser.
    Accidente es lo que está «sustentado» por la sustancia, que está en potencia respecto a los accidentes.
    El autor se sale del tomismo para usar lenguaje existencialista.
    Lo cual, descalifica toda su argumentación, que cae por la base misma.

    1. Por favor lea el art…con comprensión de texto por favor, por ej. El art dice: «distingue aquello que es necesario que esté, para que sea “esa cosa” = esencia. Mí impresiona la falta de compresión de texto. En algunos comentaristas. Así que aquí NO hay una tergiversación de la filosofía Aristolico Tomista…que es la que enseño. Como docente entiendo que conozco ese tema y se explicarlo didácticamente.

  11. Creo que el art. Es claro en cuanto a qué la distinción entre «esencia» y «accidente»…es un CRITERIO fundado en el sentido común. (Lo dice el mismo art) sería bueno leer lo que dice el texto…y no decir lo que no está en el texto.
    El sumar muchos elementos, en nada invalida el argumento: la comunión en la mano. En sí mismo no implica trato inapropiado y menos sacrilegio. Punto.
    El que lee con recta intención… Leé lo que dice el art. El que no, inventa o combate un argumento que no está en el texto.
    Imploro a Dios la Bendición para todos los lectores y que la Sma Virgen los acompañe siempre.
    Como no tengo ánimo de perder el tiempo discutiendo lo que es claro, ni en lo que estamos de acuerdo…voy a seguir estudiando. Cómo decía Pascal: «hay tanta luz para el que quiere creer, como oscuridad para el que no quiere» …este CRITERIO (de ¿dónde está la voluntad: Siguiendo a la inteligencia o intentando guiarla?) puede servir para guiarnos cuando leemos algo. Un saludo cordial y respetuoso a todos los lectores y los que participan en los comentarios.

  12. Al futuro abogado y Prof en Teologia le dejo la inquietud para que, investigue que pensaban San Juan Pablo II y Santa Teresa de Calcuta sobre la Comunion en la mano?por nombrar algunos y no dar tantas vueltas.

  13. En cuanto a la diferencia de esencial accidental, se comete una falacia. El hecho de que algo sea accidente, no lo hace menos importante. El accidente se diferencia de la esencia, aunque es mejor hablar de substancia y accidente. la diferencia es que la substancia es en sí, mientras que el accidente es en otro, el accidente depende de la substancia para existir. Sin embargo, eso no significa que el accidente no sea importante. Porque el accidente perfecciona la substancia y hay accidentes que son inseparables de la substancia. Esos accidentes perfeccionan al ser. Por ejemplo, está la esencia humana, pero esta es inseparable del accidente de ser hombre o mujer. No puede existir un ser humano si no es hombre o mujer; de allí que es falso suponer que por ser algo accidental es algo sin importancia y de lo que se puede prescindir.

  14. Ahora bien, ¿qué dice la Iglesia hoy acerca de la comunión en la mano? ¿Es cierto, como dice en escrito, que los obispos tiene autoridad para prohibir una forma determinada de comulgar? La instrucción Redemptionis Sacramentum dice en el 92 «Aunque todo fiel tiene siempre derecho a elegir si desea recibir la sagrada Comunión en la boca, si el que va a comulgar quiere recibir en la mano el Sacramento, EN LOS LUGARES DONDE LA CONFERENCIA DE OBISPOS LO HAYA PERMITIDO, CON LA CONFIRMACIÓN DE LA SEDE APOSTÓLICA, se le debe administrar la sagrada hostia». Es decir, para recibir la comunión en la mano, lo debe haber permitido la Conferencia Episcopal con confirmación de la Santa Sedo. Eso significa, que de acuerdo a la tradición, de acuerdo a Pablo Vi que permitió la excepción de comulgar en la mano, y de acuerdo a las normas vigentes. La comunión es en la boca, lo de la mano es excepción. Y ningún obispo puede prohibir la comunión en la boca, porque no tiene ese poder. Ahora, lo que sí puede prohibirse, por parte de un obispo incluso por un sacerdote, es la COMUNIÓN EN LA MANO, el mismo 94 de RS dice: «Si existe peligro de profanación, NO SE DISTRIBUYA A LOS FIELES LA COMUNIÓN EN LA MANO.» Sin embargo, muchos obispos leyeron al revés las normas y prohibieron la comunión en la boca.

  15. «Por consiguiente, fueron propuestas a los obispos tres cuestiones, a las que, hasta el día
    12 del mes de marzo último, respondieron del modo siguiente:
    1. ¿Se ha de acoger el deseo de que, además del modo tradicional, se permita también el
    rito de recibir la Sagrada Comunión en la mano? Placet: 567. Non placet: 1.233. Placet
    iuxta modum: 315. Votos inválidos: 20.
    2. ¿Place que se hagan antes experimentos de este nuevo rito en pequeñas comunidades,
    con el consentimiento del ordinario del lugar? Placet: 751. Non placet: 1.215. Votos
    inválidos: 70.
    3. ¿Piensa que los fieles, después de una preparación catequética bien ordenada, han de
    recibir de buen grado este nuevo rito? Placet: 835. Non placet: 1.185. Votos inválidos:
    128.
    Por las respuestas dadas se ve que la mayor parte de lo obispos estiman que no se debe
    cambiar la disciplina vigente; más aún, que el cambio sería dañoso, tanto para el
    sentimiento como para el culto espiritual de los mismos obispos y de muchos fieles. «

    1. Pablo VI determina que no se cambia la manera de recibir la comunión, por no ser conveniente, de manera que no se trata de algo «accidental» como se quiere hacer ver, se trata de algo fundamental, de suma importancia. Sin embargo, en el mismo documento el papa Pablo Vi dice: «Pero si el uso contrario, es decir, el de poner la Santa Comunión en las manos, hubiere
      arraigado ya en algún lugar, la misma Sede Apostólica, con el fin de ayudar a las
      Conferencias Episcopales a cumplir el oficio pastoral, que con frecuencia se hace más
      difícil en las condiciones actuales, confía a las mismas Conferencias el encargo y el
      deber de examinar las circunstancias peculiares, si existen, pero con la condición de
      prevenir todo peligro de que penetren en los espíritus la falta de reverencia o falsas
      opiniones sobre la Santísima Eucaristía, como también de suprimir con todo cuidado
      otros inconvenientes. »
      Claramente fue una excepción para aquellos lugares donde la comunión en la mano se hubiese arraigado, sin embargo, la excepción terminó haciéndose costumbre

  16. No se puede venir a meter la metafísica en un asunto que no se puede medir a la luz de la metafísica. Para empezar, desde la metafísica es imposible que cambie la sustancia de un ser, sin que cambien los accidentes. Sin embargo, eso ocurre con la eucaristía y por eso se le llama Transustanciación al milagro en el que, el pan y el vino cambian de sustancia, por lo que su ser se transforma en otro, pan y vino se convierten en cuerpo y sangre de nuestro Señor. sin embargo, los accidentes permanecen igual, por eso seguimos viendo pan y vino, aunque ya no lo son. Ya con solo este milagro que traspasa las leyes de la metafísica, no se puede emplear la metafísica para hacer análisis de como recibir algo que es sobrenatural, aquí la metafísica no entra, entra la fe. Y las disposiciones de la Iglesia, desde los apóstoles han sido, recibir el Cuerpo y Sangre de nuestro Señor con dignidad.

    1. Luego, en el escrito hay cosas que son falacias. Los obispos no tienen autoridad ninguna para cambiar lo que está ordenado por la Santa sede. Por cierto, acaban de sacar un escrito invalidando algunos bautismo, en el mismo escrito se dice que: «Modificar al propio arbitrio la forma celebrativa de un sacramento no constituye un simple abuso litúrgico, en cuanto transgresión de una norma positiva, sino también un vulnus infligido tanto a la comunión eclesial como a la posibilidad de reconocer en ella la obra de Cristo, que en los casos más graves hace inválido el sacramento mismo, porque la naturaleza de la acción ministerial exige transmitir con fidelidad lo que se ha recibido (cf. 1Cor 15, 3).» Esto mismo se aplica para la comunión

    2. No pueden los sacerdotes, ni los obispos cambiar a su arbitrio los ritos de los sacramentos. Y, en cuanto a la manera de recibir la comunión Cuando Pablo Vi la autorizó, emitió el Memoriable domini que dice: «Por todo lo cual, habiendo pedido algunas Conferencias Episcopales y algunos obispos en particular que se permitiese en sus territorios el uso de poner en las manos de los fieles el pan consagrado, el Sumo Pontífice mandó que se preguntase a todos y cada uno de los obispos de la Iglesia latina su parecer sobre la oportunidad de introducir el rito
      mencionado. Pues, una mutación en cosa de tanta importancia, que se asienta en una tradición antiquísima y venerable, además de tocar a la disciplina, también puede traer consigo peligros, que se teme podrían surgir del nuevo modo de administrar la Sagrada Comunión, a saber: el que se llegue bien a una menor reverencia hacia el augusto sacramento del altar, bien a la profanación del mismo sacramento, o a la adulteración de la recta doctrina. «

    3. «Por consiguiente, fueron propuestas a los obispos tres cuestiones, a las que, hasta el día
      12 del mes de marzo último, respondieron del modo siguiente:
      1. ¿Se ha de acoger el deseo de que, además del modo tradicional, se permita también el
      rito de recibir la Sagrada Comunión en la mano? Placet: 567. Non placet: 1.233. Placet
      iuxta modum: 315. Votos inválidos: 20.
      2. ¿Place que se hagan antes experimentos de este nuevo rito en pequeñas comunidades,
      con el consentimiento del ordinario del lugar? Placet: 751. Non placet: 1.215. Votos
      inválidos: 70.
      3. ¿Piensa que los fieles, después de una preparación catequética bien ordenada, han de
      recibir de buen grado este nuevo rito? Placet: 835. Non placet: 1.185. Votos inválidos:
      128.
      Por las respuestas dadas se ve que la mayor parte de lo obispos estiman que no se debe
      cambiar la disciplina vigente; más aún, que el cambio sería dañoso, tanto para el
      sentimiento como para el culto espiritual de los mismos obispos y de muchos fieles. «

  17. Excelente artículo. Muy bien desarrollado el tema.
    Muchísimas gracias, Profesor Julio Tomás Celis, por iluminar el tema. Quiera el Espíritu Santo iluminar las mentes de quienes lean este clarificador artículo. Bendiciones.

  18. Si no es sustancial sino accidental comulgar en la mano o en la boca, y si los médicos no se ponen de acuerdo en qué sea más seguro comulgar en la mano que en la boca: por qué el obispo Taussig absolutiza comulgar en la mano, y llega a cerrar el Seminario y a enviar a sacerdotes a su casa por dar la comunión en la boca a quienes se lo pedían ?
    Veo que el bachiller en teología que escribe el artículo es de La Plata. Besar será en los labios o como en la pandemia? Tendrá que sacar una parte 2 su nuevo arzobispo de La Plata de su libro El arte de besar. Se ve que es un experto el arzobispo, como para haber sacado un libro sobre el tema. Que nos ilumine el bachiller en Teología.

  19. La Iglesia, en unas circunstancias similares, ya estableció hace diez años que el fiel tiene el derecho a comulgar en la lengua:
    “Esta Congregación para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos desea acusar recibo de su carta fechada 22 de Junio de 2009 concerniente al derecho de los fieles de recibir la Sagrada Comunión en la lengua. Este Dicasterio observa que su instrucción Redemptionis Sacramentum (25 de Marzo de 2004) claramente estipula que “todo fiel tiene siempre derecho a elegir si desea recibir la sagrada Comunión en la boca” (n. 92), ni es lícito negar la Sagrada Comunión a cualquier fiel Cristiano que no esté impedido por la ley de recibir la Santa Eucaristía (cf. n. 91)” CCDDS Carta, Prot. N. 655/09/L Jul-24-2009 Respuesta a consulta de un fiel de Gran Bretaña ante las medidas tomadas ante una fuerte epidemia de gripe en 2009).
    Además, por lo que parece el Obispo no sólo prohibió a sus seminaristas comulgar en la lengua, sino que les prohibió no comulgar.

  20. 1.- Hace tiempo que los progres querían cerrar el Seminario de San Rafael. Lo de la comunión en la boca ha sido sólo una excusa. Podría haber sido otra.
    2.- Este artículo huele a oportunismo y carrerismo. Machacar al árbol caído para ganarse unas palmaditas en la espalda del Jefe.

      1. Gedeon, no me has entendido: Los progresistas ya querían cerrar el Seminario de San Rafael desde hace años… La alegada «desobediencia» en el asunto de la comunión, ha sido solo una excusa para proceder con el cierre.

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