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Evangelizar en redes, sí. Payasear, no

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La verdad, siempre había querido dedicar un tiempo a escribir, pero nunca me había decidido. Supongo que el hacerlo ahora podrá considerarse como uno de los famosos frutos que debe dejar en la persona el tema de la cuarentena que a todos nos ha tocado vivir, de una u otra forma.

Escribo motivado por una preocupación que encuentra su fundamento precisamente en esta época especial de la historia. Conviene decir antes que no podemos negar el hecho de que toda esta situación ha llevado consigo una explosión evangelizadora en redes sociales ¡Bendito sea Dios! Qué bello es entrar a redes sociales y ver que en algún lugar se está celebrando la Misa; en otro lugar se transmite el rezo del Santo Rosario; en otros lugares se transmite la Hora Santa; otros aprovechan para seguir formando a los fieles través de sus redes. Por todo eso, no queda más que decir ¡Gloria a Dios!

Por otro lado –aquí es donde está mi preocupación- veo que muchos hermanos sacerdotes (¡ah sí! Había olvidado decir que soy sacerdote) en estos días han dado un uso, llamémoslo así, particular, a sus redes: bailes, sacadas de lengua, disfraces, y toda una cantidad de cosas que están a un pasito, muy muy corto a mi juicio, de ser payasadas. Me detengo en un ejemplo: está de moda el tiktok y he visto infinidades de cosas que uno solo desea que esa app nunca hubiese existido: bailes raros, canciones seculares ajustadas con “contenido de fe” y así muchas otras cosas.

Queridos padres, yo quisiera invitarlos hoy a dejar esas cosas. Con esto no quiero decirles que todo lo que posteen tiene que ser material evangelizador o, como dice uno comúnmente, cosas de Dios. Usted puede subir la foto del paseo que tuvo, del viaje que siempre soñó, hasta del meme que le sacó una carcajada. Pero por favor todo con mesura y prudencia. He visto algunos vídeos de hermanos sacerdotes que dan mucho que pensar. Valga decir que no soy el mejor de los curas. Como todos, tengo mis luchas y mis caídas, pero le escribo con el corazón en la mano. Tenemos que hacer que hacer que los fieles nuevamente se apasionen por la Iglesia, la esposa de Cristo. Hacer que nuestros fieles permanezcan en la Iglesia por amor a Jesús, buscando la salvación, y no porque les agrada tal padrecito que hace tales gracias. Para eso, vayamos al circo.

Para concluir, quisiera aclarar unas cosas: no soy un sacerdote de “corte tridentino” y lo digo no porque sea malo sino porque seguramente al ver esta denuncia es lo primero que pensarán como si solo los sacerdotes que celebran en Vetus tienen derecho a criticar. Soy un sacerdote Novus Ordo que les escribe con el corazón. Perdonen por esta denuncia, pero lo hago por amor. Por amor a la Iglesia y por amor a nuestro sacerdocio. Por último, les pido que cuando todo esto pase, abandonemos un poco las redes y dediquemos ese tiempo en la evangelización física. Finalmente disculpen mi escritura. Aunque al inicio dije que siempre había querido escribir, no se me da.

2 comentarios en “Evangelizar en redes, sí. Payasear, no
  1. Yo iba a la misa del concilio hasta que probé la vetus ordo. ¡ Ni color, oiga! Ya, salvo fuerza mayor, no voy a aquella y le ánimo a que dé el paso. Ganará como sacerdote.

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