PUBLICIDAD

Trastienda de una novela, aún sin leer, de Juan Manuel de Prada

|

Ha estado en silencio narrativo en el género de la novela. Las razones eran importantes. Ahora vuelve a escribir su sexta novela. Los vientos que soplan están a su favor para que el ingenio inventivo no duerma demasiado y se anquilose.

El mundo de la televisión, con su programa Lágrimas en la lluvia, ha llevado a Juan Manuel de Prada a tratar muchos temas. Sobre la División Azul habló largo y tendido con sus invitados, por ejemplo, con el hijo del primer organizador, del general Muñoz-Grandes, invitado a aquel programa con motivo de cumplirse los setenta años de la campaña española en Rusia junto a las fuerzas alemanas, durante la II Guerra Mundial.

Con este telón de fondo acaba de publicar “Me hallará la muerte”, editada por Destino, que los medios de comunicación trajeron ayer para general conocimiento de los lectores.

No he leído, aún la novela, pero las referencias de prensa son suficientes para declarar que las seiscientas páginas me las embaularé de una tirada.

En la trastienda de esta novela entreveo los siguientes aspectos:

1.- Encuentro a un Juan Manuel de Prada encarrilado, motivado, inspirado, comprometido y entregado al viejo vicio de escribir al que Dios lo destinó.

2.- Sospecho que su vena narrativa vuelve con fuerza y con la madurez de su fina observación de la vida actual, de los problemas de hoy, como el aborto, la corrupción, la vileza monetaria, la unión impúdica del poder y el delito, la delincuencia de guante de seda en mano de hierro y la demostración moral que nunca el fin justifica los medios.

3.- El término a quo y el término ad quem, espacio temporal de la novela, está situado en el Madrid del final de la Guerra Civil y el Madrid de los años cincuenta, donde la sociología no era la misma, porque la evolución social está muy bien descrita, tanto en las costumbres como en los personajes reales de aquellos días.

4.- Aquí está lo más importante de la nueva novela de Juan Manuel de Prada: recupera su modo gramatical y sintáctico único y personal, culteranista y barroco, con el que describe personas del hampa y nuevos ricos nacidos del estraperlo de los años anteriores que entran en los nuevos servicios, donde la doble moral cara era moneda de curso legal.

5.- Los trazos gruesos con los que está escrita la novela entroncan con la mejor tradición de la narrativa española más realista y clásica, donde las descripciones de caracteres y situaciones, tendrán al lector en vilo hasta la última página, destacando los personajes segundones tan queridos del autor y director de Lágrimas en la lluvia.

Felicito a Juan Manuel de Prada por su nueva etapa de madurez literaria. Le deseo que venda muchos ejemplares. En mi librería ya lo he encargado.

Someto este post escrito sin haber leído la novela a todas las rectificaciones posibles, una vez que haya consumido de un tirón el buen tocho de la obra.

Para saber más hagan clic aquí.

Tomás de la Torre Lendínez

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *