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Níngún político es un enviado de Dios

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La fotografía adjunta habla por sí sola. En ella aparecen la Pasionaria y el padre jesuita José María de Llanos, un hombre que llegó al marxismo y a la militancia comunista en el partido, desde su pertenencia a la Compañía de Jesús y su servilismo al franquismo de la primera hora tras la victoria de Franco, a quien impartió ejercicios espirituales, nombrándolo capellán del Frente de Juventudes, donde trabajó pastoralmente entre los jóvenes falangistas. Un joven estudiante de aquella década de los cuarenta me escribe lo siguiente: «El padre Llanos era un hombre convencido de su obediencia a Franco, de quien nos decía que era un enviado de Dios para salvar a España de la barbarie comunista y atea». El autor de este envio ha recordado todo esto y el paso que el padre Llanos pegó afiliándose al partido comunista clandestino en El Pozo del Tío Raimundo, cuando ha leído las declaraciones del sacerdote sandinista rehabilitado por el actual sucesor de Pedro, Miguel D’Escoto Brockmann, quien ha afirmado que Fidel Castro es un elegido de Dios para transmitir el mensaje del Espíritu Santo en América Latina. Aquel estudiante madrileño es hoy un honorable médico jubilado y acaba de esta manera: «Realmente, la «mística marxista» era inyectable en vena a quien acudía a sus practicantes, quienes eran unos convencidos de crear una sociedad sin clases sociales, con una igualdad comunitarista, bebida en las fuentes de una mala interpretación de los Hechos de los Apóstoles, y una reciclada forma de presentar la obra marxista, sin pasar por la realidad histórica de una Unión Soviética donde el régimen mató a millones de seres inocentes, como se puede comprobar en la obra titulada El libro negro del comunismo.» Tiene razón mi amigo y lector. Ahora han llegado otros «místicos» del marxismo populista caribeño. Está claro que en España estamos destinados a repetir la historia, porque no la conocemos por desgracia. Tomás de la Torre Lendínez

Comentarios
0 comentarios en “Níngún político es un enviado de Dios
  1. Sensatos comentarios aperecen hoy. Com todo hoy deseo aportar mi propio comentario. Ningun politico es enviado por Dios, pero ellos se arrogan semejante papel y algunos ciudadanos se lo tragan. Situacion que da lastima viendo la poca capacidad intelectual de esta gente pobre de mente.

  2. El problema no es que un sacerdote diga «Fidel Castro es un enviado de Dios»… El problema es que el Papa había rehabilitado a ese sacerdote un día antes…

  3. La gente que considera a los politicos unos enviados de Dios som infantiles mentales, ademas de tener una fe no evangelica, sino politica y social.

  4. Si Dios enviara a los politicos serian perfectos, nunca unos corruptos como lo som los de todos los patidos, o unos criminales como ese que esta en la foto de mas arriba.

  5. El P.Llanos SJ,importante en su época,pagó con dureza su entrega al Señor escogiendo un camino equivocado,don Tomás. No se puede hacer un cuadro parcial sin ver todo el bosque pero indudablemente,muchos buenos sacerdotes y religiosos sucumbieron al marxismo como vía hacia el Evangelio. Y el Evangelio no es de derechas ni de izquierdas,es del Señor hacia los más pobres.
    Un abrazo,pater.

  6. El fanatismo a seguir a politicos mesianicos solamente esta en paises de America, como Venezuela donde un pajarito cuenta como le va a un muerto tras llevar mas de un año fallecido.

  7. Una prueba que los politicos no los manda Dios es la manipulacion deshumanizada que se ha montado com la llegada del cura sufriente de ebola. Cierta izquierda se esta cubriendo de basura a paletadas industriales.

  8. Nunca jamas he creido que ni los reyes y los politicos los envie Dios, que siempre quiere la salvacion de todos, por eso envio a su Hijo, Cristo Rey del Universo.
    Los politicos nunca los envia Dios, por eso hay gente que sigue a unos y despues se cambia la chaqueta por otro contrario. Esa els la libertad personal.

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