En la propia experiencia parroquial se encuentra uno con esta realidad:
Cáritas parroquial es un grupo de voluntarios cristianos que dejan su tiempo, su vida, y sus ideales de servicio a favor de los más pobres y necesitados de la comunidad.
Esta herramienta pastoral imprescindible en la misión parroquial tiene siempre la presencia del sacerdote, quien con la Doctrina Social de la Iglesia, con la comunión del resto de Cáritas parroquiales vecinas, o de la misma localidad, elaboran y planifican lo mejor posible la atención primaria, por lo menos en estas fechas de crisis económica, a los sufrientes vecinos metidos en el hoyo más trágico de la pobreza familiar.
Desde la vivencia con las Cáritas interparroquiales y la diocesana, se entiende que el Papa Benedicto XVI haya decidido sacar un decreto dirigido a controlar a Cáritas Internacional dentro de la Congregación Pontificia Cor Unum.
Posiblemente, el verbo controlar sea un tanto excesivo, pero es real. Mejor cabría decir: coordinar, colaborar, vigilar….
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Tomás de la Torre Lendínez
