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Los dos obispos sevillanos conocen su difícil camino

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La entidad bancaria Cajasur, a lo largo de su tiempo en manos del Cabildo de la Catedral de Córdoba, ha dado varios obispos que tenían cargos en la Caja. El último ha sido monseñor Santiago Gómez Sierra, de quien dimos noticia el pasado sábado.

Ha sido el último, casualmente, presidente de Cajasur. El nombramiento del Papa Benedicto XVI llegó a don Santiago para enviarle como obispo auxiliar de Sevilla, donde su arzobispo monseñor Asenjo le espera con los brazos abiertos.No existen tantos brazos abiertos en la misma ciudad de la Giralda.

Amigos con residencia sevillana me cuentan que no están los vecinos tan contentos con recibir un obispo auxiliar, de modo singular en el mundo de las cofradías y hermandades, corporaciones cristianas que estuvieron muchos años caminando a su aire. Cuando llegó monseñor Asenjo trató de uncir a todas las hermandades y ha encontrado problemas.

El mismo arzobispo lo deja entrever en esta noticia, que se puede leer pulsando aquí.

Además, se complican las cosas entre los vecinos de Sevilla cuando saben que el nuevo obispo auxiliar monseñor Gómez Sierra tiene abierto un expediente por parte del Banco de España con motivo de su actuación en los que años que ha presidido Cajasur.

Nosotros sabemos que estos expedientes los tienen abiertos todos los miembros de los últimos consejos de administración de la entidad bancaria. El mismo obispo neófito se explica ante la prensa de la manera que se puede leer pinchando aquí.

Sea lo que fuere, el tiempo pondrá a cada uno en su sitio. Pero, corren voces de rechazo a los dos pastores colocados al frente de la grey por el Papa Benedicto XVI.

Mi opinión personal es que los dos pastores son excelentes obispos, muy piadosos, con una gran cultura, con una larga experiencia pastoral, con una acreditada humildad, y con un amor inquebrantable a Cristo y su Iglesia, lo que les lleva tomar el cayado y reunir al pueblo cristiano sevillano, que debe, desde la fe, entender que los pastores solamente desean los mejores pastos para sus ovejas y que están, si fuera necesario, dispuestos a dar su vida por el bien del rebaño.

Tomás de la Torre Lendínez

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