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La Macarena pone de acuerdo a los políticos del Senado

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Se cumplen cincuenta años de la coronación canónica de la Esperanza Macarena, quien tiene una honda vinculación con la historia de Sevilla y España. Ante esta bendita imagen de la Dolorosa se han postrado en los últimos decenios personajes tan dispares, como el masón general Quepo de Llano, el anterior Jefe del Estado el general Franco, quien participó en aquella ceremonia que ahora cumple medio siglo. Gentes del mundo del espectáculo, de la esfera de los toros, del deporte del balompié y de la política.

La noticia, a las alturas de esta España laicista, aconfesional, medio atea, es que se pongan de acuerdo en el Senado y voten a favor personas de partidos tan dispares como PP, PSOE, CiU, Entesa Progrés y los grupos Vasco y Mixto, y les concedan a la cofradía los máximos beneficios fiscales’ contemplados en el artículo 27 de la Ley 49/2002, de 23 de diciembre, de régimen fiscal de las entidades sin fines lucrativos y de los incentivos fiscales al mecenazgo.

La Santa Sede ha concedido la oportunidad de celebrar un Año Jubilar que comenzará el 1 de junio de 2013 y terminará el 31 de mayo de 2014. El arzobispo sevillano actual ha sido quien ha canalizado este tiempo de gracia y perdón y lo ha concedido el Papa a través del cardenal Monteiro de Castro, en su calidad de penitenciario mayor de la Sede de Pedro.

¿Cuál es el secreto de la Macarena sevillana para alcanzar semejantes éxitos?

Ella lo demostró en la boda de Caná de Galilea, al comienzo de la vida pública de Jesús, cuando invitados a aquel banquete, y los jóvenes esposos quedarse sin vino, la Madre le pidió al Hijo que les echara una mano. Tras una aclaración oportuna, la Madre miró al Hijo y mandó a los camareros que le hicieran caso. El Señor convirtió el agua en vino. Desde entonces María es la Medianera de todas las gracias.

Ella lo confirmó en la Vía Dolorosa, cuando siguió a su Hijo que caminaba con la Cruz a cuestas camino del Calvario, donde fue clavado en ella, que era el modo de morir los peores delincuentes de aquellos años.

Allí, junto a la Cruz de Jesús, estuvo acompañada con San Juan Evangelistas y el resto de mujeres, quienes fueron testigos de cómo Jesús ante de morir entregó a Juan la responsabilidad de custodiar a su Madre, y cómo a ella le encomendó la aceptación de tal deseo de un Hijo en trance de una muerte tan cruel.

Aquel difunto fue colocado en el regazo de una Madre de la Piedad quien ve cómo lo descuelgan de la Cruz y lo envuelven en un sudario y es enterrado en un sepulcro nuevo.

Es la misma Madre que le anuncia que su Hijo ha resucitado según habían anunciado las Sagradas Escrituras, y cómo Él mismo lo había dicho a todos, que tras su Pasión vendría la Resurrección de entre los muertos, para nunca más morir.

La Esperanza Macarena ha visto a Sevilla pasar por momentos trágicos y duros en su historia. Siempre ha librado a la ciudad del río Betis. Siempre ha sido una Madre protectora e intercesora de todas las necesidades personales o sociales ante el Señor.

Por esto, Sevilla la quiere, la ama, la sigue, la procesiona, la mueve, la acompaña, la reza y le canta en la madrugada del Viernes Santo sevillano.

Deseo un gran éxito a ese Año Jubilar para todos los que amamos a María la Esperanza Macarena. Es una gran iniciativa pastoral que el arzobispo Asenjo no pierde. Y que los políticos de todos los colores, tampoco, pierden de colaborar con la gran advocación de la Macarena de Sevilla.

Para saber más hagan clic aquí.

Tomás de la Torre Lendínez

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