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Expropiación o paliza

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En el mercado persa que se ha convertido la campaña electoral andaluza, cada partido pretende vender el burro más grande, gordo y sumiso con un rebuzno en estereofónía con mando a distancia de varios kilómetros. El vendedor más osado se llevará más votos que nadie. Ahora conocemos que un partido con aliento a petróleo caribeño desea expropiar la Giralda sevillana, la catedral de Córdoba, antigua mezquita, y sugiero que el resto de iglesias catedrales y parroquiales, existentes por las tierras andaluzas, cuyos cimientos fueron viejas mezquitas, sobre las cuales los castellanos reconquistadores levantaron catedrales llenas del gótico isabelino, o del renacimiento plateresco más bonito que hubiera pensado nadie. Tengo entendido que el nuevo bandolerismo expropiador andaluz afirma que no se trata de quitar los templos, sino cambiarles el uso: a unas horas serán museos, salas de conciertos, escuelas para cubrir los baches del victimario de la logse, y en otros momentos pueden ser lugares de culto multirreligioso como un portal que todos conocemos donde caben todos los credos y sus mentiras correspondientes. La dirección de estos multiusuarios templos sería colegiada, mancomunada, populista, y asamblearia, sin respetar las escritura de propiedad que yacen en el registro provincial de la misma. Eso será papel mojado. En definitiva, es un robo legalizado, como aquel ladronzuelo cogido con las manos en la masa de un cepillo eclesial por el cura correspondiente, quien le dijo: -Mira, hombre, no robes lo que no es tuyo. El caco, con sorna, contestó: -No, padre, lo que hago es cambiarlo de sitio. De aquí a mi talego. El cura alabó la inteligencia del mangante, le regaló un duro de plata, le perdonó y le dijo: -Anda, hijo, vete en paz, y no robes más- Si aquel ladrón gentil, hubiera sido un hijo de mala madre le hubiera zumbado la badana al pobre cura, como ocurrió en Valencia:     El Padre Fernando Enrique Román, Rector del Seminario Mayor de Valencia agredido brutalmente por » Odio a la fe» por parte de la ultra izquierda. El padre Don Fernando fue agredido, zarandeado, y pateado repetidamente en el suelo, con insultos anticlericales, con acusaciones de pederasta y violador,acusaciones que usan sistemáticamente. Esta es la vida mmisma de la España de hoy y de mañana. A esto llegamos. Por favor que no se generalice. Tomás de la Torre Lendínez

Comentarios
0 comentarios en “Expropiación o paliza
  1. Deploro el ataque a este sacerdote,don Tomás. Y una cosa es perdonar y otra dejar un delito libre de culpa. Quienes le han atacado son esos revolucionarios de la nada destructores del todo. Merecen tener enfrente a la ley y que les aprieten las clavijas.
    Un abrazo,pater.

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