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El párroco de los medios de comunicación

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Estamos en la Jornada de las Comunicaciones Sociales. Es importante notar que los obispos españoles escriben pastorales con este motivo, pero, se las escriben, o lo hacen tan mal, que es la prueba de una convicción que tengo desde hace decenios: Los pastores de la Iglesia desean comunicar sin saber hacerlo. La imposición de la mitra no supone dar licencia para comunicar bien. He conocido a sacerdotes buenos como rectores de sus parroquias, pero cuando los han llamado a regir una diócesis han tenido que ponerse en manos de algún comunicador laico o sacerdote para escribir sus pastorales, para orientarles en una rueda de prensa, para saber callar y saber hablar, para quitarse el miedo ante la alcachofa de un micro y una cámara televisiva, para salir a navegar por el ciberespacio sin resbalar y caer en el vacío más enervante. La comunicación en la Iglesia Católica, lo he manifestado un montón de veces y lo seguiré haciendo, no es hacerles un seguidismo a los medios de comunicación social, no es darles titulares llamativos para sus portadas, no es darle la razón al periodista de cabecera, no es subirse al carro del último escándalo de una persona del interior eclesial, no es disponer de unos aparatos perfectos sin saber como funcionan, no es hacer el canelo ante un mundo de la comunicación que se rie del mensaje eclesial llevándolo al nivel de la hoja parroquial más pueblerina. La comunicación en la Iglesia comienza por ser amigos de los profesionales de los medios de comunicación social. Pero de todos ellos sin excepción de personas. Recuerdo cómo perdió un delegado de medios un momento de oro: él se tenía por amigo de los periodistas de su diócesis; un día saltó una noticia un tanto escabrosa en aquel territorio eclesial; el pobre delegado se enteró del acontecimiento al día siguiente en la prensa nacional. Tomó el teléfono y llamó a sus amigos periodistas de su diócesis y preguntó las causas de haberlo ignorado. Encontró la respuesta que se merecía: !Usted es amigo de todos nosotros, menos de dos de ellos, los corresponsales de las agencias de noticias Efe y Europa Press, quienes libremente han pasado de su persona olímpicamente¡ La pastoral en los medios de comunicación social es con todos los periodistas y con todos los medios informativos sin excepción de cabeceras o de empresas dueñas del accionariado existente en las empresas. Don Antonio Montero, arzobispo emérito, periodista de raza, dice que el delegado de medios de comunicación social debe ser el párroco de todos los medios informativos ubicados en la diócesis. Cuando este principio es selectivo la acción del delegado sobra y hace aguas. En una fecha como hoy, Jornada de las Comunicaciones Sociales, deseo a todos los profesionales de la información que leen este Blog, que son amigos o conocidos mios, que aunen sus fuerzas y ayuden a que la Iglesia de sus territorios sea comunicadora y comunicante, en ese vértice debemos estar todos juntos, aparte de la ideología que cada medio pueda tener en su interior, e incluso aparte, también, de la falta de vida cristiana que cada informador pueda tener o no practicar. La pluralidad social debe asumirla la propia Iglesia Católica, que es la pluralidad de todos los medios informativos. Entonces sí se produce el encuentro necesario y habrá buena comunicación. Recomendación Lean amigos, la historia del Blog El Olivo con documentos inéditos. Se trata de “Crónica del Blog El Elivo” Se encuentra aquí mismo. http://marianojv.esy.es//novela.html Tomás de la Torre Lendínez

Comentarios
0 comentarios en “El párroco de los medios de comunicación
  1. No comparto su opinión de hoy, don Tomás, porque lo que usted plantea se puede en una diócesis pequeña, pero en Madrid o Valencia tal pastoral con los medios de comunicación y los periodistas es imposible, por no decir una utopia. Pero bueno, tampoco, España entera no está llena de diócesis tan grandes como las citadas.

  2. Esta reflexion sobre los medios de comunicacion es la mejor prueba que, usted don Tomas, conoce de primera mano los entresijos de la comunicacion eclesial. Gracias por hablar tan claro y contundente.

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