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El foro de curas de Vizcaya ofende al rito extraordinario

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La ofensa la publica la página Web del foro de curas de Vizcaya, en un artículo firmado por un claretiano situado en el norte de Chile que atiende al nombre de Agustín Cabré Rufatt.

El escribiente trata de poner de tonto a un sacerdote que ha celebrado Misa Tradicional en el santuario mariano de Andacollo al norte chileno.

La obertura de la pieza ofensiva es la siguiente:

“Pero ¿leerán al papa Francisco esos curitas de sotana, cuellito blanco bien visible, cruz en la solapa, zapatos de charol, disfrazados como chamanes al celebrar la misa, ávidos de antiguallas que les asegura la distancia clerical y el poder que conlleva. Y me respondo: ¡Qué van a leer! No leen los signos de los tiempos que indican que el pueblo de Dios ya tiene pantalones largos, no leen la historia de las comunidades que van asumiendo protagonismo, no leen nada! Y si leen, no entienden. En un cerebro de mosquito no cabe más que un solo pensamiento: mantener el clericalismo a todo trance, no vaya a suceder que la gente pida cuentas bien claras y en perfecto castellano.”

¿Cómo sigue este hijo de San Antonio María Claret?

Con estas palabras:

“Por eso, saber que un presbítero, seguramente con mucha devoción pero escasísimo criterio, ha celebrado allí misa en rito tridentino, es decir, con todos los ornamentos posibles que permite la liturgia, usando lengua latina, de espaldas a la comunidad reunida, se puede considerar un verdadero desatino. Están, gracias a Dios y a la historia, muy lejanos los tiempos en que el cura celebraba de este modo la misa y el pueblo tenía que rezar el rosario, leer oraciones, hacer cualquier cosa devota, porque lógicamente no entendía nada del misterio que se estaba celebrando.”

Continúa con una exposición detallada de toda la legislación litúrgica desde Juan Pablo II hasta Benedicto XVI sobre la Misa de Rito Extraordinario.

Acaba con una larga cita del Papa Pablo VI en el Consistorio del 24 de mayo de 1976 acerca de si el Concilio Vaticano II era o no vinculante.

El colofón es la obertura que he colocado al principio.

Conclusión

La polémica está servida, porque no se puede descalificar a todos los sacerdotes que con los motivos justos y los permisos necesarios celebren la Eucaristía con el rito extraordinario. Este claretiano ha pasado muchos pueblos.

Fuente:

El artículo citado está pulsando aquí.

Recomendación

Lean la novela: El hombre que nunca votó.

http://marianojv.awardspace.com/novela.html

Tomás de la Torre Lendínez

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