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César Vidal “escupe” sobre Cáritas y Cope

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Hace unos días hablé aquí del cisma empresarial que está ocurriendo en el grupo de Libertad Digital y esRadio. Ahora, hoy, me dirijo a los católicos que están dentro de la empresa tan calladitos ante las prédicas del señor Vidal, que son insostenibles contra los católicos, que somos muy malos y los buenos son los hermanos reformados por Lutero.

Según he oído de sus propias voces, emitidas en las ondas radiofónicas, los católicos dentro de esa empresa son: Luis Herrero, Dieter Brandau, José Raga, Agapito Maestre, Víctor Gago…..

Hoy les pregunto: ¿Qué motivos tienen estos señores para estar callados como muertos ante las soflamas luteranas de César Vidal contra ellos mismos que son católicos y que salen publicadas en Libertad Digital?

Y sigo preguntando: ¿Es que tienen miedo a César Vidal, o sospechan salir por la ventana como ya ha sucedido con otro historiador, que no es católico, que sí ha contestado a las locuras del eximio escritor de cientos de libros?.

Por donde no paso, es que en su último panfleto anticatólico el señor Vidal escupa contra Cáritas de la siguiente forma:

“Finalmente, si alguien va a citar los comedores de Caritas – y sin querer desmerecer a nadie – que se lea la parte de El linchamiento dedicada a esta entidad y se entere de cómo se comportó con el director entonces de La Mañana de COPE sin importarle el daño que podía causar a la ilusión de unos niños. El episodio es más elocuente que toda una tesis doctoral. Pero aceptemos por vía de hipótesis que Caritas es angelical y que incluso existen más Caritas de las que ya hay desviviéndose por practicar la caridad.”

Otra parte del oro falso, es cómo escupe contra la empresa Cope, de esta manera:

“Permítaseme remitirme a mi época de director de La linterna de COPE. En una cadena que, por definición, defendía unos valores superiores a los de la media me robaron de mi despacho una edición facsímil del Nuevo Testamento griego de Erasmo (¿por enemistad hacia el humanista holandés o por deseo irresistible de practicar la lengua de Sófocles?), una pluma de oro con mi nombre inscrito y regalada por las víctimas del terrorismo (para revenderla imagino que borrarían el nombre o, quizá, se la pasaron a un coleccionista), libros, objetos personales, etcétera. Un día, harto ya de aquella falta de respeto por la propiedad ajena, comuniqué mi pesar a alguno de los miembros de mi equipo. Supe entonces que a ellos también les habían sustraído desde bolsas de patatas fritas a latas de fabada pasando por piezas de fruta, bolígrafos y otros objetos personales. ¿Por qué sucedía aquello? Desde luego, en COPE mucha de la gente tenía una apariencia más que clara de honradez y no faltaban los que cumplían rigurosamente con sus deberes religiosos. Por otra parte, los salarios de COPE – excluidos los de los directivos y algún director de programa – no eran precisamente para lanzar las campanas al vuelo, pero, sinceramente, no creo que anduviera el personal sometido a una situación tan famélica como perpetrar aquellos hurtos. No, no lo creo como, con el corazón en la mano, tampoco creo que en la COPE hubiera un porcentaje superior de ladrones que en otras radios o empresas, pero la situación llegó a un extremo que me vi. obligado a cerrar con llave mi despacho. Estoy convencido de que todos y cada uno de los que robaron pensaban que, a fin de cuentas, podían permitirse hacerlo porque o yo ganaba más que ellos o porque no les caía bien o, simplemente, porque se les presentaba la oportunidad.”

¿Qué odio mueve al señor Vidal para catalogar a la empresa Cope como la cueva de Alí Babá y los cuarenta ladrones?. ¿Qué pruebas aporta?. ¿Solamente sus palabras?. ¿Por qué no puso esos supuesto robos en conocimiento de los superiores de la empresa o de la primera comisaría de policía que viera?.

El señor César Vidal está siendo el muñeco de los palos de todos los lectores y comentaristas que entran en Libertad Digital por el serial anticatólico que está escribiendo. Lo tratan de embustero y de más lindezas. Yo pregunto: ¿Es el señor Vidal un masoquista que siente placer ante los golpes que le están dando?.

Vuelvo al principio. Los nombres citados antes son de católicos que están en la misma empresa de Libertad Digital y esRadio. Les digo para acabar:

Paren, ustedes, ese autobús que va dando bandazos llevándose el mobiliario urbano y atropellando a los viandantes al subirse a las aceras. El conductor del vehículo está borracho o loco. Ustedes con su silencio se hacen responsables de tal suceso. En su conciencia les remorderá. ¡Sean valientes, hombres de poca fe¡

Todas las fuentes están haciendo clic aquí.

Tomás de la Torre Lendínez

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