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13 Tv o el arte de encantar serpientes

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Así piensa un autor en su página web sobre 13 Tv. Lean, amigos, esta opinión detallada: «Desde el departamento de prensa de 13 TV andan últimamente centrados en vender el canal como si fuese un éxito. Llegar al fin de semana al 3% de share gracias al cine clásico y cosechar 600.000 espectadores en prime-time con El Cascabel no está mal, pero otros lo hicieron antes y la ruina fue irreparable. Algo similar le puede suceder a 13 TV, proyecto que ha cumplido cinco años. Y en este tiempo la Conferencia Episcopal se ha dejado por el camino más de cuarenta millones de euros, invertidos todos ellos en mimar al Partido Popular, que le ha devuelto el favor con una señal TDT que no impedirá que el canal se siga desangrando. Y no lo hace porque finalmente no ha llegado el favor esperado de Moncloa, ya que 13 TV pretendía que el duopolio le explotase comercialmente la cadena, algo que sí que supondría una tabla de salvación para el proyecto. A 13 TV, donde destacan periodistas afectos a Génova como Alfredo Urdaci, Antonio Jiménez o Isabel Durán, no podrá volver Beatriz Talegón por decisión de la directora de Más claro agua. También el canal está en boca de todos por el pique entre Antonio Jiménez y Carlos Cuesta, porque Unidad Editorial los quiere desalojar de su señal antes del 31 de diciembre y porque el Arzobispado madrileño ha amadrinado una competencia católica, Mater Mundi TV, que ya emite en Madrid. Pese a las notas de prensa que vomita su departamento de comunicación, que repican los medios afines, en 13 TV siguen sin salir las cuentas. Ni la ligera subida de audiencia, provocada por la salida de Álex Samanes, hoy gestor de la tele pública murciana que gestiona Secuoya, ni la concesión de una licencia de TDT por sus amigos del PP hace que en 13 TV, que en un lustro ha supuesto una ruina de 40 millones de euros para la Conferencia Episcopal, salgan las cuentas. El problema es que el modelo, lleno de tertulias ultras y cine clásico, no es rentable, como ya comprobó en carne propia otros canales.» Hoy nos enteramos, mediante este portal Infovaticana, recogiendo la referencia de la revista Tiempo, que los dineros del mantenimiento de la tele episcopal, juguete muy caro en manos tan santas, sale de la X que los contribuyentes colocamos cada primavera en el impuesto de la renta de las personas físicas. Son más de 20 millones de euros en los últimos tres años, y además justifican esta cantidad como «actividades pastorales nacionales». Los actores de esta pasada del dinero de un cajón a otro piensan que los católicos somos o tontos, o tan adictos a sus decisiones que nos toman como menores de edad, y que les permitimos seguir mangoneando nuestra aportación a la Iglesia en mantener una tele que no evangeliza para nada a nadie. Los que mantienen a los actores de este episodio sórdido monetario son los propios obispos, todos los obispos de España, quienes votan la continuidad porque están perfectamente bien engañados con las palabras de unos malos actores hacia dentro, pero buenos engañabobos hacia fuera. !Pobres obispos de España¡. ¿Cuándo despertarán de sus sueños y verán que los engañan como niños?. Seguimos esperando. Tomás de la Torre Lendínez

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