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Un quinto evangelio

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lombardi ¿Qué les parecería el notición de un Quinto Evangelio? Pues lo tenemos. Su autenticidad ha sido verificada por la Iglesia. Estudiosos y exégetas confirman que era respetado y difundido por los Evangelistas y por los Padres de la Iglesia. Además de todo esto, el Quinto Evangelio reafirma lo que hay en el resto de Evangelios y los configura dándoles mayor coherencia. Alumbra sobre cuestiones que no se acababan de dilucidar con el resto de las escrituras. El Quinto Evangelio se llama TRADICIÓN. Siempre lo hemos tenido. Disculpen este fake humorístico pero creo que sirve para darnos cuenta de lo que significa este elemento imprescindible para nosotros y nuestra Iglesia. 

Comentarios
0 comentarios en “Un quinto evangelio
  1. Me da pereza, porque las conocen de sobra, recordarles la cantidad de «tradiciones» que ha superado la iglesia a lo largo de los siglos. Y a pesar de los que desconfían del CVII, no se ha hundido la Iglesia todavía. Y el que piense que se está hundiendo, desconfía profundamente de la palabra de NSJC.

  2. A mi me gustaría saber porque razón, quitando a cuatro que han levantado la voz, el resto de la curia mira para otro lado, sabiendo que en breve, Bergoglio, nos va a provocar un cisma.
    Sí, al finalizar el sínodo en el mes de octubre firmará el documento definitivo con sus herejías pertinentes. ¿Y saben porque?, porque firmó el documento preliminar donde se proponían dichas herejías.
    Y a mi el sentido comun me dice que, si un supuesto papa, presenta en el sínodo propuestas heréticas, es porque está de acuerdo con ellas.
    He aqui lo que nos dijo el Papa Benedicto XVI al ser elegido papa el 7-5-2005:
    El Papa no es un soberano absoluto, cuyo pensamiento y voluntad son ley. Al contrario: el ministerio del Papa es garantía de la obediencia a Cristo y a su Palabra. No debe proclamar sus propias ideas, sino vincularse constantemente a sí mismo y la Iglesia a la obediencia a la Palabra de Dios, frente a todos los intentos de adaptación y alteración, así como frente a todo oportunismo.
    Así que seguid mirando para otro lado, veréis que sorpresa os vais a llevar.

  3. Queridos y luteranos amigos, que se revelan contra la Tradición, quizás porque no saben distinguirla de las tradiciones. No os respondo yo. Os cito el simple CATECISMO y citas bíblicas de la Tradición, que seguro para vosotros serán sandeces.
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    » 78. Esta transmisión viva, llevada a cabo en el Espíritu Santo, es llamada la Tradición en cuanto distinta de la sagrada Escritura, aunque estrechamente ligada a ella. Por ella, «la Iglesia con su enseñanza, su vida, su culto, conserva y TRANSMITE A TODAS LAS EDADES LO QUE ES Y LO QUE CREE» (DV 8). «Las palabras de los SANTOS PADRES atestiguan la presencia viva de esta TRADICIÓN, cuyas riquezas van pasando a la práctica y a la vida de la Iglesia que cree y ora»
    80 La Tradición y la Sagrada Escritura «están íntimamente unidas y compenetradas. Porque surgiendo ambas de la misma fuente, se funden en cierto modo y tienden a un mismo fin» (DV 9). Una y otra hacen presente y fecundo en la Iglesia el misterio de Cristo que ha prometido estar con los suyos «para siempre hasta el fin del mundo» (Mt 28,20).
    «La Tradición recibe la palabra de Dios, encomendada por Cristo y el Espíritu Santo a los Apóstoles, y la transmite íntegra a los sucesores; para que ellos, iluminados por el Espíritu de la verdad, la conserven, la expongan y la difundan fielmente en su predicación».

    82 De ahí resulta que la Iglesia, a la cual está confiada la transmisión y la interpretación de la Revelación «no saca exclusivamente de la Escritura la certeza de todo lo revelado. Y así las dos [tradición y Escritura] se han de recibir y respetar con el mismo espíritu de devoción» (DV 9).
    84 «El depósito» (cf. 1 Tm 6,20; 2 Tm 1,12-14) de la fe (depositum fidei), contenido en la sagrada Tradición y en la sagrada Escritura fue confiado por los Apóstoles al conjunto de la Iglesia. «Fiel a dicho depósito, todo el pueblo santo, unido a sus pastores, persevera constantemente en la doctrina de los Apóstoles y en la comunión, en la fracción del pan y en las oraciones, de modo que se cree una particular concordia entre pastores y fieles en conservar, practicar y profesar la fe recibida» (DV 10).»

    Etc.
    .
    I Corintios 11,2 «Os alabo porque en todas las cosas os acordáis de mí y conserváis las tradiciones tal como os las he transmitido»

    II Tesalonicenses 2,15 «Así pues, hermanos, manteneos firmes y conservad las tradiciones que habéis aprendido de nosotros, de viva voz o por carta»

  4. Si fuera por más de uno, nos seguiríamos circuncidando, como hacían San Pedro, los apóstoles y los primeros obispos de la Iglesia hasta el Concilio de Jerusalén…

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