Infovaticana
Cristo era sabio

Losantos estalla contra la Conferencia Episcopal, los obispos y la Cope

veritas et vita
21 septiembre, 2017

Transcripción de un extracto del programa de hoy de Federico Jiménez Losantos, de la cadena esradio. Véase http://esradio.libertaddigital.com/fonoteca/2017-09-21/federico-a-las-7-la-guardia-civil-detiene-a-14-altos-cargos-117584.html

Las comillas y cursivas son los remedos que el locutor hace de los obispos.

De todas las instituciones españolas, seguramente la más cobarde, la más envilecida, la peor tratada y la más acomplejada es la Conferencia Episcopal. No digo la Iglesia, porque la Iglesia la forman todos los católicos de España, incluso los 2-3 que quedan en Cataluña, el medio que queda en País Vasco y más o menos un cuarto que debe de quedar en Canarias. Porque bueno, lo del paganismo nazi es una broma al lado del paganismo en Cataluña y tal. Hay ceremonias con las antorchas y tal, que vamos, solo faltan ya conjuros a Wotan, y a Thor, y a los dioses nórdicos. Es una cosa ya nazi por completo, pagana por completo. Lo que un papa, a finales de los 30, en la encíclica Mit brennender Sorge dijo que cuidado, que ese paganismo era contrario a Dios, etc, para evitar que las derechas se fueran al fascismo o al nazismo.

Claro, hablar de encíclicas a estos obispos que lo que están es a… viendo a ver… son como Mariano: “¿Y qué dice.. eh eh…? es que claro, si no la Sexta…” Vamos a ver, que nos han asaltado una capilla la tía esta petarda del ayuntamiento de Madrid, se ha desnudado cuando estaba el cura… ¡hombre! que estaba consagrando y dado la comunión, cuarenta tíos los han asaltado…. “Ay nonono, pero Cristo nos ha manda el perdón, ay, uy.” Hombre que lo ha denunciado el cura: que es que es el cura, con los feligreses. ¿No va a defender usted al cura? “Ante todo, mmmmmm…. el mensaje evangélico… el mensaje evangélico, que es el perdón.” Bueno, pero usted perdónelos, pero la denuncia la tiene que mantener. “Bueno, eh, veamos, el dialogo sin duda, sin duda, es un hecho positivo…” Cobardeando en tablas. Mansos, mansos, mansazos reparados de la vista, lamentables.

Nunca, nunca, en toda la historia de España, que se confunde con el catolicismo (es decir, los dos mil años de civilización española son romanos y cristianos), jamás, jamás, el catolicismo español ha estado tan lejos de los problemas de la nación española. Repito, históricamente (esto es aparte de que uno sea creyente o no creyente) el catolicismo español forma parte de nuestra cultura estructural. La idea del bien y el mal, que los que todavía tenemos una idea del bien o el mal, hemos aprendido en el catecismo, cuando se aprendía catecismo, viene de la Fe católica, y si no de la doctrina católica, y si no de la moral católica y de las costumbres católicas, que no es la moral sexual que parece que es lo único que miran aquí algunos curas que por algo llevan falda.

Nunca, nunca, en dos mil años, jamás ha estado tan ausente el catolicismo español de una crisis tan brutal como la que padece España. Probablemente porque la crisis de España empieza cuando la Iglesia se arrepiente y se hace réproba del tío que les había salvado la vida, que se llamaba Francisco Franco. Ese es el momento. Después de casi siete mil curas, monjas y monjes asesinados en la guerra civil, al final la Iglesia resulta que estaba con los que los mataban, pero no para perdonarlos como manda el Evangelio (murieron heroicamente todos), nonono… para pasarse al otro lado.

Hemos de ver algún cardenal pronto transexual, porque vamos, obispos travestís casi es lo único que no dejamos de ver, políticamente hablando (pronto los veremos en Gran Hermano). El padre Ángel es la avanzadilla de esta degradación total de la Iglesia Española. Claro, naturalmente la Cope es la radio de Roures, pues a partir de ahí, ¿qué quieren ustedes?

veritas et vita


10 COMMENTS ON THIS POST To “Losantos estalla contra la Conferencia Episcopal, los obispos y la Cope”

  1. césar dice:

    Totalmente de acuerdo con estas palabras de Federico Jiménez Losantos.

  2. JUAN NADIE dice:

    ECHENIQUE
    Ah y se me olvidaba. Aunque sea ateo, fíjate que no digo que no sea católico, Losantos se sabe el catecismo mejor que tu y que yo. El del padre Astete se lo sabe de memoria.

  3. JUAN NADIE dice:

    ECHENIQUE
    No se a que viene la bobada de que Losantos es liberal de los de la Ilustración. Pues claro que lo es, y además es ateo o agnóstico, aunque es ateo católico. Es decir de cultura católica. El nunca lo ha negado. Estas descubriendo America.
    ¿Y eso que tiene que ver para que un ateo haga mas bien, por la propia Iglesia española y por los españoles que todos los obispos juntos.?
    ¿Qué pasa que porque sea ateo, eso hace que lo dice no sea cierto?
    Por esa misma regla de tres todo lo que diga el Papa, bueno el papa no que no se si cree en Dios, por esa misma regla, todo lo que diga un católico es verdad.
    Mira Echenique, tiene mejor doctrina católica, aunque en el tema del divorcio no la comparta, Jimenez Losantos que el cuarenta por ciento de los padres sinodales del último aquelarre. Y si trasladamos por extrapolación ese porcentaje al resto de la Iglesia, te digo que tiene mejor doctrina Jimenez Losantos que el cuarenta por ciento de los prelados.
    Y no solo eso, Losantos ha defendido siempre lo que piensa arriesgando su integridad. Al contrario que la mayoría de los obispos.

  4. Echenique dice:

    No nos olvidemos que Jimenez Losantos, como liberal que es,es defensor del divorcio y hasta del matrimonio homosexual. Lo único que le repugna es el nombre, pero no el contenido. http://www.libertaddigital.com/opinion/federico-jimenez-losantos/dos-autobuses-tontos-y-el-odio-programado-en-television-81575/

  5. Echenique dice:

    La cuestión no es de tiquismiquis pues tiene su enjundia.
    Católicos y liberales: el caso de la COPE y Jiménez Losantos
    M. Vidal | Dom, 19/04/2009 – 19:11

    “¿Cuál es la potencia creativa real de un catolicismo social español para generar Losantos católicos?”

    REDACCION HO.- Con el título de Las presiones a la COPE. Una derrota del catolicismo social, la Fundación Burke publica una interesante reflexión sobre “el acercamiento progresivo entre el mundo laico y liberal, que se halla en el proceso de abandonar viejos resabios antirreligiosos, y el mundo católico, que comienza a no identificar al liberalismo como su enemigo.”

    Desde un planteamiento conservador “y, por ello, no liberal”, el texto se pregunta por qué el catolicismo social español no es capaz de generar un Losantos católico.

    Es una pena que el autor de tan sugerente análisis no aborde también hasta el fondo la cuestión del funcionamiento de las empresas de comunicación que se presentan como católicas.

    Sigue faltando en nuestro país un análisis riguroso y sobre todo valiente, esto es, sincero, acerca de las empresas de comunicación católicas en los tiempos actuales, y aun del propio periodismo católico, si es que existe como tal en nuestro país.

    La tarea de profundización que en este sentido se llevó a cabo a mediados del pasado siglo no ha tenido continuidad, salvo raras y notables excepciones puntuales. Pero el análisis de la Fundación Burke constituye una buena base para empezar a reflexionar a propósito de tan (al parecer) inextricable asunto:

    “El discurso [de Jiménez Losantos] es liberal, sí, pero de un liberalismo que él, con toda conciencia, ha querido integrar dentro de un planteamiento político (es decir, de acción moral y práctica) más amplio, que incorpora y abarca al grueso fundamental de la derecha española.

    Federico Jiménez Losantos ha procurado el acercamiento a un amplio sector de población coincidente en un núcleo fundamental de ideas básicas, a saber: la defensa y promoción activa de un concepto de España, la protección de instituciones básicas de la sociedad (fundamentalmente, la familia y la libertad subsiguiente que ésta tiene en justicia para educar a sus hijos), la defensa de la vida humana y de su dignidad insoslayable, junto a principios políticos esenciales como el de legalidad y el de limitación del poder político.

    La salvaguarda de estos valores la ha llevado a cabo frente a un Estado autonómicamente elefantiásico que cada día que pasa más se convierte en una máquina trituradora de cualquier libertad fundamental.

    Un Estado que, mediante un imperialismo ideológico y práctico avasallador, amenaza con dejar a la sociedad española absolutamente inerte, si es que no indefinidamente muerta.

    No cabe duda de que Jiménez Losantos ha obtenido un éxito notable en sus objetivos, sustentado en parte, justo es decirlo, en la cualidad del medio desde el que ha transmitido su discurso: nada menos que la radio oficial de los católicos.

    Además, la presencia de Federico en una radio oficialmente católica expresaba de un modo paradigmático un aspecto particularmente interesante que se está produciendo en las últimas décadas: el acercamiento progresivo entre el mundo laico y liberal, que se halla en el proceso de abandonar viejos resabios antirreligiosos, y el mundo católico, que, ante la presencia casi hegemónica en los ámbitos cultural y político de fuerzas infinitamente más nihilistas y totalitarias, comienza a no identificar al liberalismo como su enemigo.

    Este acercamiento no es el resultado de una confusión en los principios o de renuncias a la identidad de cada uno, sino una cooperación fructífera y necesaria en lo político (es decir, insistimos, en la acción, la movilización y la consecución de logros comunes).

    Basta leer el prólogo que el papa Benedicto XVI ha escrito para la última obra del que fuera presidente del Senado italiano Marcello Pera para darse cuenta del calado e importancia de este acercamiento.

    Para algunos, sin embargo, esta presencia de Jiménez Losantos en un medio oficialmente católico ha sido una fuente constante de irritación. ¿Por qué un agnóstico (o un protestante) tiene que aprovecharse de un medio que le es ajeno?

    Algunos se han enquistado en esta objeción. Otros, por el contrario, hemos visto lo que se daba de positivo en este hecho; Jiménez Losantos, en su calidad de no acomplejado por la izquierda cultural y mediática, ponía de manifiesto lo atractivo que puede llegar a ser un discurso de derechas cuando éste se presenta con la suficiente claridad y frescura.

    Lejos de considerarlo como un competidor molesto y un extraño, desde nuestro planteamiento conservador y tradicional -y, por ello, no liberal- vemos en él una fuente de estímulo para desear hacer, al menos con igual frescura y desparpajo, un discurso de derechas que sea a la vez renovador y tradicional.

    Esta confluencia es la que ha protagonizado la respuesta cívica de la derecha española más importante de las últimas décadas, frente al Gobierno más sectario y radical que existe hoy en Europa.

    Respuesta cívica, por cierto, en la que Jiménez Losantos ha desempeñado un papel transcendental que es necesario reconocerle.

    La esfera propia de la Iglesia es la evangelización, pero en tanto que propietaria de un medio de comunicación social, es ese medio de comunicación el que está llamado a juzgar y opinar sobre la realidad global de lo que sucede en un país, y no puede abstraerse de tomar partido en cuestiones cuya categoría es de una naturaleza distinta a la evangelización.

    Ser católico implica también una moralidad ante la realidad de las cosas. Un compromiso con las verdades particulares en todos sus órdenes.

    Veamos un ejemplo. En las elecciones norteamericanas de 2004 compitieron un protestante conservador, partidario de la libertad de educación y antiabortista: Bush, y un devoto católico estatalista y defensor del aborto: Kerry. ¿Debía condicionar el credo particular de cada candidato el voto de cualquier católico sensato y congruente?

    Como ejemplo patrio sirva el hecho de que, salvo alguna honrosa excepción previa -Ricardo de la Cierva-, hayan tenido que llegar algunos historiadores no católicos -los más conocidos, César Vidal y Pío Moa- para romper el silencio que amplísimos sectores católicos, otrora influyentes, sostenían sobre lo que realmente fue la guerra civil española.

    Si los católicos queremos hacer un juicio sobre la realidad completa hemos de ver que hay una dimensión religiosa y una dimensión política y cultural que conviene distinguir; no separar, pero sí distinguir.

    Hay una dimensión accesible a toda persona no ideologizada, con independencia de sus creencias, que ayuda a edificar una forma mentis conservadora, de lucha por la libertad, a favor de la virtud y de la defensa de las estructuras naturales y contra el progresismo totalitario.

    De un modo inteligente y constructivo, con sentido integrador de todo lo que hay enfrente del sectarismo izquierdista, se hace necesario luchar por la libertad de educación, por la familia, por la regeneración de lo que hoy ya es un estercolero manejado a patadas por el capricho de una oligarquía política y económica.

    Por ejemplo, ¿acaso se puede abstraer el catolicismo social de lo que supone esta decisión en términos de libertad de expresión? Como católicos, y en términos de lo que supone el ejercicio crítico de un medio de comunicación (es decir, de una naturaleza distinta a la estrictamente eclesial), nos sentimos mucho más cerca de un Jiménez Losantos que de innumerables grupos y sectores del catolicismo progresista o nacionalista.

    ¿Cuál es la potencia creativa real de un catolicismo social español para generar Losantos católicos?

    Si por circunstancias históricas o coyunturales no se ha generado nada así, ¿debemos por ello renunciar (en este caso dinamitar) a construir un espacio público de libertad y de regeneración social? ¿No es acaso esto mucho más católico?

    El catolicismo social no puede renunciar a tener criterios claros sobre lo que pasa políticamente en España.

    Tal vez alguien en el mundo católico tenga que repensar cuál es el régimen político real en el que vivimos. Tal vez algunos sectores de la Iglesia deban reflexionar si se quiere seguir siendo un actor más en el gran juego del consenso político -que no social- español.

    Con la singularidad añadida de ser el único actor que juega contra sus propios intereses, quizás porque no se han enterado aún de cuáles son las reglas de este consenso.”

    El artículo completo se puede leer en Las presiones a la COPE. Una derrota del catolicismo social.

  6. Asturiano creyente. dice:

    No había escuchado este comentario, y de la A a la Z, desgraciadamente, es lo que hay, y también deja al descubierto lo que se echa en falta en esta jerarquía políticamente correcta, y evangélicamente lamentable. ¿No se darán cuenta que o es que han dejado de creer en Dios, y les da igual, como dice D. Federico, Juana que su hermana …… o hermano, que vaya Vd. a saber, o que el olor a oveja o a cabra que trepa, es lo que se impone?. Me ha hecho gracia el comentario y las dudas tikis mikis de Echenique.

  7. Onésimo dice:

    Como católico, estoy ABSOLUTAMENTE de acuerdo con D. Federico Jiménes Losantos, y aprovecho para manifestar, en mí opinión, que ni la Cope se puede escuchar, ni la 13tv ver. Es lo que vengo haciendo, además de no poner la X en la Declaración de la Renta, al menos, mientras tengamos obispos, sacerdotes y religiosos como los que padecemos.

  8. Echenique dice:

    No entiendo desde qué postura ejerce su crítica. ¿ Desde la de ateo, que creo que es, o desde la de católico, que creo que no es ? Convendría que nos lo aclarara. Un catolicismo meramente sociológico, sin convicciones profundas, se derrumba enseguida.

  9. 2 de Enero dice:

    Demoledor… y fiel reflejo de la realidad

  10. Antonio dice:

    Pues en casi todo tiene mucha razón