Papa Francisco hablando de su infancia como monaguillo:
Es posible que, sepas que cuando yo era un niño, se celebraba la Misa de forma diferente. En aquel entonces, el cura miraba hacia el altar, que estaba junto a la pared, y no mirando hacia las personas. Luego, el libro con el que decía la Misa, el misal, se colocaba en el lado derecho del altar. Pero antes de la lectura del Evangelio se lo tenía que trasladar hacia el lado izquierdo. Ese era mi trabajo: llevarlo de derecha a izquierda. ¡Era agotador! ¡El libro era pesado! Lo tomaba con toda mi energía, pero yo no era tan fuerte; una vez lo tomé y se cayó al suelo, por lo que el sacerdote tuvo que ayudarme. ¡Vaya trabajo que hice! La Misa tampoco era en italiano. El cura hablaba pero yo no entendía nada, y tampoco lo entendían mis amigos. Así que para divertirnos nos gustaba hacer imitaciones del cura, alterando un poco las palabras para componer extraños dichos en español. Nos divertíamos, y realmente disfrutábamos de servir en las Misas.
Carta del Papa Benedicto XVI, cuando tenía 7 años, pidiéndole al Niño Jesús sus regalos de Navidad: un Corazón de Jesús, un misal, una casulla, y un Volk-Schott (un misal con una traducción de la misa latina y explicaciones de la misma).
«Querido Niño Jesús: Dentro de poco descenderás sobre la tierra. Traerás alegría a los niños. También a mí me traerás alegría. Quisiera el Volks-Schott, una casulla verde y un misal para la Misa y un Corazón de Jesús. Seré siempre bueno. Saludos, de Joseph Ratzinger.”
