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Heterodoxia con abrigo de Ortodoxia

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huxley A veces hay frases que, bajo la apariencia de ortodoxia, esconden una heterodoxia preocupante. Pongamos tres ejemplos con enunciados señalados en rojo gracias a mi corrector modernista. 1) Yo soy cristiano y como cristiano tengo que defender a Jesús. Que haya otro que no crea pues está en su perfecto derecho pero los obispos tienen que defender nuestra Fe.  2) Yo soy católico pero es lógico que a nadie se le pueda exigir serlo. 3) Es cierto que antes funcionaba decir a los niños que es obligación oír misa  pero en esta época eso no sirve, así que tenemos que emplear otros métodos para transmitirles la Fe. ¿Qué es lo que falla aquí? Vayamos punto por punto: PRIMERA FRASE: [Yo soy cristiano y como cristiano tengo que defender a Jesús. Que haya otro que no crea pues está en su perfecto derecho pero los obispos tienen que defender nuestra Fe.] PUES NO. La Fe en Cristo es una máxima moral para TODOS. Si un ateo no tiene obligación de creer en Jesús y un católico sí, basta con que un católico se haga ateo para que deje de tener esa obligación. Absurdo. ¿Acaso no es Verdad la Fe? ¿Y si es Verdad, no es obligación de las personas creer en la Verdad (no me meto en leyes)? ¿Es una opción o es un deber el acto de creer que dos más dos son cuatro, o que es malo robar? Esto no es como pertenecer a un equipo de fútbol.  A no ser que alguien sin culpa no haya sabido con Verdad de Jesús, Él mismo dice que “el que me rechaza y no recibe mis palabras, ya tiene quien le juzgue: la Palabra que yo he hablado, ésa le juzgará el último día” SEGUNDA FRASE: [Yo soy católico pero es lógico que a nadie se le pueda exigir serlo.] PUES NO. Si ya hemos visto que es una máxima moral el creer en Dios y en Nuestro Señor, ¿se puede obligar a alguien a creer, máximo si el amor según dicen no puede ser exigido? Pues es curioso que Jesús hablase de amor como obligación: AMARÁS A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS Y AMARÁS AL PRÓJIMO COMO A TI MISMO. Y es que el amor es también VOLUNTAD. Si no, no podríamos amar para toda la vida, ni habría razón para perdonar y menos para amar al enemigo. Pero la cuestión, ¿se puede obligar? Pues es cierto que si no quieren torcer nuestra voluntad no la torcerán, pero se puede y debe exigir la asunción de toda máxima moral (repito que no me meto ahora en leyes), tal como la de no matar, no robar, o incluso no practicar la zoofilia, por poner el ejemplo de algo horrible pero que no hace mal directo al prójimo y que ni siquiera está tipificado como delito. TERCERA FRASE: [Es cierto que antes funcionaba decir a los niños que es obligación oír misa  pero en esta época eso no sirve, así que tenemos que emplear otros métodos para transmitirles la Fe.] PUES NO. El problema no es que sirva o no sirva; el problema es que sea verdad o no. Si es una obligación el no robar, aunque a alguien le moleste que lo muestren como un deber, es un deber y así ha de presentarse. No hay otra opción, ni se puede discutir en función de su utilidad. ¿Y por qué les molesta a algunos jóvenes que les presenten máximas morales como deberes? Pues porque no lo consideran una máxima moral. Por eso les choca. Pero no creo que les escandalice que les digan que no se debe matar. El problema está en la raíz de su conciencia. Y si asumen esa máxima moral como opción, aunque tomen el camino correcto, todo será tan vano como la pertenencia a un club de petanca; amén de que la extensión del Evangelio que ellos hagan ya estará viciada. El trabajo está en los primeros años de formación del niño y en la porfía en nuestra evangelización. Hay que inculcarles el sentido del deber de hacer el bien y de la Fe. Hemos pasado por la época romana y tampoco tuvo que ser fácil convencer de la obligación de no creer en otros Dioses y de sólo aceptar al Señor como nuestro salvador. Qué manía con hacer desaparecer toda obligación. Así nos va. 

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